Acuerdo con Gold Reserve: ¿Cinismo o Esquizofrenia?

El gobierno Venezolano acaba de firmar un negocio con la minera canadiense Gold Reserve. Una de las corporaciones más dañinas para el medio ambiente y más expoliadoras de los países de Nuestra América. El título de la noticia: “Venezuela y la minera Gold Reserve alcanzan acuerdo por 5.000 millones de dólares”.

El presidente de PDVSA, Eulogio Del Pino declara a la prensa: “Hemos firmado el acuerdo de inversión por 5 mil millones de dólares, que están disgregados en la resolución de la disputa que se tenía, las inversiones en las minas de oro por 2 mil millones de dólares, y 2 mil millones de dólares en préstamos para el país”. Y agrega: “Llegamos al acuerdo final de esa disputa. Demuestra la responsabilidad que el país tiene ante los inversionistas internacionales, de resolver las discrepancias que se hayan sucedido”.

“Esta disputa” se trata, nada más y nada menos, que de una solicitud de la minera ante el CIADI (organismo del que Venezuela formalizó su retiro el 24 de enero de 2012) una oficina del Banco Mundial, que habría dado como favorable a la empresa canadiense un reclamo, sobre el emprendimiento “Las Brisas” por un total de 750 millones de dólares.

En la oportunidad de la denuncia del convenio con el CIADI por parte del presidente Chávez, junto al Profesor Luis Brito García, desarrollamos actividades divulgativas de lo negativo que había sido que el país y una parte de América Latina hubieran estado amarrados a esa institución. Y resaltábamos lo pernicioso que estos acuerdos habían sido para la soberanía del país.  

No es este el lugar para abundar las razones de lo negativo del CIADI y de sus resoluciones. Pero si lo es, para explicar que del acuerdo firmado ayer, surgen al menos dos conclusiones.

La primera. El reconocimiento por parte del gobierno venezolano de resarcimiento para Gold Reserve que se firmó como parte de un acuerdo más amplio, es del orden de los MM$ 1.000.-, es decir 250 millones más que lo hubo sancionado injustamente el CIADI.  Y aunque no se señala de donde surgen esos 1.000.- millones, es de suponer que el país lo descontará del supuesto crédito otorgado por la minera.

La segunda. Este acuerdo es completamente contradictorio con el discurso del presidente Maduro en el mismo acto. Donde señala que este acuerdo, parte del Motor Minero, del supuesto modelo productivo, está en el orden del Eco Socialismo. O que es para defender al pueblo y al país, como señaló en su discurso de anuncio de medidas económicas el 17 de febrero.

“Las Brisas” el emprendimiento que manejaba Gold Reserve hasta el 2009 fue asumido por una empresa estatal. Pero según surgiría de este acuerdo será devuelto a la minera Canadiense. Este emprendimiento es una de las minas de oro más grande de América latina.  

La contradicción de entregar una de las minas de oro más grande del continente por un préstamo de 2000 millones de dólares, una parte de los cuales es de suponer, fueron utilizado para “convencer” a la Gold Reserve, que desista de su demanda en el CIADI, es una muestra más de hasta dónde está dispuesto llegar el gobierno del presidente Maduro para hacerse de un puñado dólares.

Siendo Venezuela el país con mayores reservas de oro, entregar este emprendimiento por un pequeño crédito, que por supuesto habrá que pagar ¿con oro? y que esos dólares obtenidos, muy probablemente será usados para cancelar deuda externa, en el lenguaje de Chávez tiene un nombre: entrega del patrimonio nacional.

Sobre todo cuando esta minera ha tenido una actitud extremadamente agresiva contra Venezuela. Así lo refleja el periódico El Universal el 17 de abril de 2015, tomando un despacho de Reuters: "Sin duda, también estamos acudiendo a otras jurisdicciones", dijo el presidente de la empresa, Doug Belanger - luego de aclarar en esa nota-, que habían presentado un embargo por 700 millones de dólares contra los intereses devengados a los tenedores de bonos de la deuda venezolana "Cualquier cosa que sea un activo comercial del gobierno de Venezuela está sobre la mesa".

Mientras tanto la respuesta del sr. Del Pino es: “(este acuerdo) demuestra la responsabilidad del país con los inversores extranjeros…”.

La realidad se choca de frente con el discurso presidencial de Eco socialismo, de protección a nuestro pueblo, de defensa de los intereses y de la soberanía nacional y muestra cuál es el rostro de la “nueva economía productiva”.

Si no es cinismo, es esquizofrenia.  


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Carlos Carcione

Coordinador del Equipo de Investigación de Marea Socialista

 @carloscarcione

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