La SUNDECOP o “la mamadera de gallo”

Es probable que si a uno le preguntan que es la SUNDECOP lo primero que se nos viene a mente es aquella deliciosa copa de helado de mantecado con jarabe de chocolate o de fresa que en realidad se escribe SUNDAECUP y que se pronuncia casi lo mismo.

Apuesto que muy pocos ciudadanos de este país saben que es la SUNDECOP, porque esta instancia del Estado revolucionario, clave para enfrentar la guerra económica que nos ha declarado la burguesía especulativa y las grandes trasnacionales que operan en nuestro país, es una de las instituciones más inoperantes del gobierno bolivariano.

Por definición es: la instancia rectora del SISTEMA NACIONAL INTEGRADO DE COSTOS Y PRECIOS, adscrita a la Vicepresidencia de la República, que tiene como fin ejercer la regulación, administración, supervisión y sanción por parte del Estado hacia los agentes económicos, en aras de fomentar un intercambio de bienes y servicios bajo criterios de equidad y justicia social, entre éstos y la población en general.

Más aún, en el sitio web www.sundecop.gob.ve/ bajo el título de Visión se encuentra lo siguiente: La Superintendencia Nacional de Costos y Precios es la instancia articuladora del Sistema Nacional Integrado de Costos y Precios, que contribuye a combatir la especulación, reducir los índices de inflación, democratizar el acceso a bienes y servicios y, promover un patrón de consumo que responde a las necesidades reales.

A mi me gustaría hacer una encuesta para saber si la gente considera que estas afirmaciones se cumplen en verdad.

A finales del 2011 entra en vigencia la Ley de Costos y Precios Justos y se crea la SUNECOP con la bella Karlin Johanna Granadillo -hasta entonces viceministra de Planificación del Ministerio de Poder Popular de Ciencia y Tecnología- al frente.

En febrero de 2012 (tres meses después de su designación) la señora Granadillo anuncia que se había llegado al establecimiento de los justiprecios de 19 artículos de limpieza y de aseo personal en sus 206 diferentes presentaciones. Estos nuevos precios entrarían en vigencia a partir del 1 de abril de ese mismo año y experimentarían una rebaja de entre un 4 y un 25 % según cada caso.

Obviamente eso no garantizó para nada que los comerciantes realmente respetaran esos justiprecios uno debía ir al supermercado con la lista de la SUNDECOP para ver si realmente a un determinado producto le rebajaron el 4 o el 10 o el 25 %. Lo cierto es que todo sube sin parar.

Después de eso la señora Granadillo anunció que iba a revisar los precios de los medicamentos y hasta la fecha este proceso no ha culminado.

Fin del recuento.

Ahora a mi no me parece que, en vista de la situación de guerra económica que nos ha declarado la derecha, esa sea una manera eficiente de contrarrestarla. Lamento tener que admitir que el primer gobierno de Carlos Andrés Pérez fue más eficaz y más decidido en esta materia ya que estableció el PVP ESTAMPADO sobre los productos y no sobre 19, sino absolutamente sobre TODOS. Es cierto que el gobierno adeco de CAP no estaba reñido con la burguesía, aún así fue un logro de la Social Democracia que nosotros, muy revolucionarios, no hemos podido o querido implementar, y uno se pregunta ¿Por qué? ¿Será para ser justos con esa burguesía golpista que está solamente esperando que nos resbalemos para darnos el zarpazo final?

Los tiempos de la Revolución no pueden ser esos, deben ser muchos más rápidos no nos podemos dar el lujo de pasar año y medio para calcular los justiprecios de 19 artículos de limpieza y discutir y calcular los precios de los medicamentos porque nos va a agarrar la ola de la contrarrevolución. Hay que correr.

El tema de la especulación, la inflación y el elevado costo de la vida es algo demasiado serio como para tomárselo de esta forma tan relajada como se lo toma la señora Granadillo, eso nos hace perder muchos votos; hay que emprender medidas mucho más drásticas y actuar con más celeridad.

Ya son demasiados años que nos la pasamos quejándonos sobre el hecho de que la burguesía nos ha aplicado una guerra económica, que recibe dólares preferenciales y nos vende los productos a dólar libre, se habla y se habla pero los culpables de esta situación en gran parte somos nosotros mismos y nuestro gobierno revolucionario, que no le hemos puesto un parado a esta situación.

Obviamente no es fácil pero hay cosas que se pueden hacer como por ejemplo reimplementar el PVP impreso sobre todos los productos y, en caso de productos importados una etiqueta indeleble que por ejemplo diga algo así: este producto se ha importado con dólares preferenciales otorgados por el Gobierno Bolivariano para que el pueblo pueda disfrutar de este producto. Y el eterno tema de la impunidad, porque el comerciante al que se le cacha especulando o acaparando debería ir preso de una, nada de multas.

Creo que Jorge Arreaza debería echarle un ojo a la SUNDECOP ya que depende de él.

Nunca las 3 R has sido más necesarias porque el 2015-16 está a la vuelta de la esquina por lo tanto o corremos o nos encaramamos.

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