Las medidas económicas que faltan...

Luego de conocida la devaluación muchos simpatizantes del proceso nos hemos dado a la tarea de condenar una medida que si bien en su forma genérica era necesaria (es decir, no la devaluación per se, sino la adopción de medidas que permitieran al ejecutivo tomar por lo cachos de una vez por todas el problema económico), mantengo el criterio de que el gobierno prefirió ceder a la presión de la oligarquía oligopólica nacional y devaluar la moneda en lugar de acoger medidas que tal vez resultaran impopulares, pero buscaran precisamente acelerar la transformación del sistema económico nacional que en esencia sigue siendo netamente capitalista.

Estamos a la espera del anuncio de nuevas medidas adicionales en este sentido, ya algunos voceros han rechazado la propagación de rumores sobre la implementación de algunas disposiciones adicionales entre las que destacan: el aumento al impuesto al valor agregado (IVA) y la implementación del impuesto al débito bancario (IDB), entre otras http://www.noticias24.com/venezuela/noticia/151939/oficialistas-desmienten-categoricamente-el-irresponsable-rumor-de-un-aumento-del-iva-e-idb/); al respecto y con la esperanza de que las prescripciones que el gobierno deba adoptar para fortalecer las finanzas nacionales estuvieran orientadas a transformar realmente el modelo económico venezolano en socialista creo humildemente que seria conveniente:

1.- Adoptar los controles que permitan regular las ganancias que la banca especulativa nacional ha obtenido gracias a este gobierno, solo en el año 2012 lograron superar en 90% sus propios beneficios (http://www.empresate.org/economia/sudeban-ganancias-de-la-banca-subieron-93/); cómo se explica que en plena “construcción de una sociedad socialista” este sector sea uno de los que más se ha beneficiado del gobierno revolucionario y mas ha conspirado contra el Comandante Chávez, nada mas recordar nombres como Ignacio Salvatierra, Alvaro Gorrín, Juan Carlos Escotet, Eligio Cedeño, Pedro Torres Ciliberto, Wilmer Ruperti y unos cuantos más que muy revolucionariamente se han llenado los bolsillos haciendo negocios a costa del gobierno de Chávez , mientras las carteras de crédito para actividades agrícolas, de manufactura, vivienda o turismo son frecuentemente incumplidas; preocupa como muchos bancos –incluyendo en ocasiones algunos del estado venezolano- omiten deliberadamente estas gavetas obligatorias para dedicarse a las colocaciones especulativas en el mercado bursátil, y prefieren pagar la multa que les impone a Sudeban –organismo que por cierto no pudo prever la corrida bancaria del año 2008- que asumir un mandato que por ley les corresponde.

2.- Crear impuestos para quienes importen baratijas inútiles para el consumo interno. Si se van a otorgar dòlares para que un inversionista traiga camionetas “Hummer” para vender en el país, pues que le pechen un impuesto por eso, acaso se va a caer el país porque diez o doce riquillos –o nuevos ricos, que también los hay- paguen un poco mas caro sus camionetotas? Así mismo con todo ese montón de basura electrónica y multimedia que a través de los medios de comunicación nos promocionan hasta la inconciencia porque debemos tener para ser considerados seres humanos.

3.- Eliminar los controles burocráticos innecesarios; pues cada “control” que el gobierno inventa se convierte en una nueva alcabala donde lo que prevalece es la corrupción; se nos anunció la creación de un “Órgano Superior para la Optimización del Sistema Cambiario” (http://www.correodelorinoco.gob.ve/energia/gaceta-oficial-creacion-organo-superior-para-optimizacion-sistema-cambiario/) , entre sus funciones destacan: “fijar prioridades en la asignación de divisas, direccionar la calidad y cantidad de importaciones que sean necesarias para lograr las metas presupuestarias, así como equilibrar los flujos de disponibilidad de las divisas a las necesidades del presupuesto nacional y a la orientación del Plan Nacional de Desarrollo Económico y Social”; un ciudadano cualquiera podría suponer que varias de esas funciones las cumple, o debía cumplir organismo como Cadivi, el Banco Central, el MPPPF, la Comisión Central de Planificación, la Onapre, la ONT, entre otros; es decir que después de 14 años nos dimos cuenta de que todo ese aparataje burocrático es insuficiente para atender las filtraciones que en materia cambiaria y económica tenemos, acaso esto es “eficiencia revolucionaria”?

4.- Así como la devaluación era un “tabú” que no era tratado ante la opinión pública, creo que es necesario sincerar el costo del litro de gasolina para el consumo interno; en este sentido podría considerarse un aumento que afecte solo vehículos particulares que son la mayoría, y se continúe subsidiando el transporte público y de carga.

5.- Optimizar el funcionamiento de organismos como el Indepabis, la Sundecop y otros relacionados con el aumento indebido de precios, el acaparamiento y la especulación, muy bonito y entretenido ver por VTV a funcionarios como Consuelo Cerrada con un montón de empleados y guardias nacionales detrás, anunciando que hoy van a “estremecer el mercado Guaicaipuro” (exageración de quien esto escribe, claro), mientras tanto no se consigue papel, no se consigue crema dental, no se consigue arroz, no se consigue el azúcar, no se consigue la harina, no se consigue tampoco un funcionario de esos que abundan en las transmisiones oficiales que le meta el pecho a eso a ver si se destruye el vicio de las grandes cadenas de distribución especulativas y que a su vez es mantenido por nuestros muy faranduleros organismos de control. Ni hablar de esta situación en el interior del país.

6.- Y si se trata de optimizar las instituciones del estado, no sería posible también hacerlo con todo el aparato estatal? Es decir, en 1999 cuando el Comandante llegó al poder habló de la eliminación la burocracia innecesaria, hoy contamos con mas de 20 ministerios, creo que no peco de soberbio si apuesto que muchos solapan sus funciones entre ellos, por ejemplo el de Banca Pública con el de Planificación y Finanzas; el de la Mujer con el de las Comunas, el del Despacho de la Presidencia y Seguimiento y Control de la Gestión con organismos como el Indepabis, Sundecop, Sencamer y otros; y así infinidad de instituciones creadas con un montón de funcionarios haciendo lo mismo y lo peor es que no se ponen de acuerdo y muchas veces sus conclusiones son divergentes. Cuanto podría ahorrarse el estado eliminando organismos redundantes y dedicando los funcionarios allí empleados a actividades productivas?

7.- Hablaba en un punto anterior sobre la necesidad de atajar el problema de la banca especulativa nacional, ratifico la urgente necesidad de obligar a toda costa que el sector bancario nacional, no solo cumpla con las gavetas de crédito obligatorias, sino que supere las metas establecidas y además se tomen medidas extremas y realmente ejemplares para aquellas instituciones que las incumplan. Cada vez que nos enteramos de que los bancos le “maman gallo” a la Sudeban y al gobierno en general, nos acordamos de aquella reflexión del Libertador en su Manifiesto de Cartagena que dice “Al abrigo de esta piadosa doctrina, a cada conspiración sucedía un perdón, y a cada perdón sucedía otra conspiración….”

8.- Es innegable que el gobierno va a tener que evaluar un aumento salarial que le devuelva al pueblo venezolano el poder adquisitivo perdido. Muy sabroso decir desde una oficinota con “full er condichoner” del BCV o del Ministerio de Finanzas que estas medidas son para “fortalecer la economía nacional”, mientras a los mortales se nos secan las patas en la cola para adquirir productos de primera necesidad o se corre de un lado a otro tratando de buscar las mejores ofertas para adquirir ropa, libros, cuadernos para los carajitos, repuestos para el carro o la moto y cualquier otra necesidad no determinada por el instinto consumista con el que han adoctrinado a nuestro pueblo –y que este gobierno en ocasiones ha promocionado también- sino por elemental calidad de vida, me pregunto si Merentes o Giordani sufren de esa “insaciabilidad del dólar” de la que por cierto uno de ellos hablaba en una entrevista, o tal vez son sus asistentes, secretarias, administradores y demás segundones burocráticos quienes se ocupan de esas “bajezas”.

9.- Adoptar las medidas estructurales (pero de verdad, es decir en serio pues) que tuerzan el carácter capitalista de nuestra economía. En este sentido se han dado algunos pasos, pero aún resultan insuficientes, no basta solo con nacionalizar un banco, o unas empresitas que producen algunos artículos de consumo masivo, necesario y urgente es acabar con monopolios como los que ejercen las empresas del grupo Polar, algunas trasnacionales como Nestlé, Pepsico, entre otras, dentro de Venezuela. No estoy sugiriendo que hay que expropiarlas mañana, pero su actividad debe ser regulada a fondo por el estado venezolano, y sus ganancias aprovechadas y reinvertidas en nuestro país.

9.- Como podrán buena parte de las propuestas aquí planteadas responden a un interés meramente “ahorrativo” y algunas de transformación profunda de la economía nacional, sin embargo, hay comportamientos que ejercen un simbolismo profundo dentro del colectivo, sería ingenuo y hasta mezquino pretender que los miembros del gabinete, los responsables de empresas, bancos e instituciones del estado pasaran por todas las vicisitudes que el venezolano medio debe afrontar para vivir día a días en medio de las responsabilidades que tienen, pero daría muy buena impresión y hablaría muy bien del gobierno revolucionario si los ministros, directores, viceministros, presidentes de instituciones y demás especímenes, en lugar de andar “pa´rriba y pa´bajo” con una caravana de camionetas y una jauría de gorilas montados en motocicletas que se creen los dueños de la vía, se trasladaran en un centauro, un Orinoco o un turpial, compraran en las tiendas del Alba, hicieran aunque sea una vez cada dos meses una colita en Abastos Bicentenarios para que vean como solo hay cuatro cajeros atendiendo al público, cuando existen veinte cajas habilitadas (eficiencia revolucionaria otra vez?) y cuatro colas con veinte personas cada una mentándole la madre al comandante y todo el gobierno; se trataran en un CDI y no en la Metropolitana o el Hospital de Clìnicas Caracas, mandaran a sus hijos a estudiar en la Bolivariana y cosas por el estilo; si la Revolución es el pueblo, sería justo que quienes dicen estar a vanguardia de ella, se jueguen la misma suerte junto a ese pueblo del cual dicen “sacrificarse” y comiencen a “hacer creíbles” las medidas que pretenden imponernos….


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Juan Gómez Muñoz


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