El que no tenga pecado, que arroje la primera piedra

Hace poco un compatriota escribió un articulo en Aporrea sobre la corrupción, donde dijo, “No habrá eficiencia ni productividad sin atacar a fondo la corrupción y el dólar paralelo --- Hoy, cabalga a rienda suelta sobre los 15 bolivares, azuzado por la corrupción y la indolencia --- Si con este balance necesitamos devaluar el bolívar y no somos capaces de estructurar una política cambiaria al servicio de la economía, los que manejan las finanzas del país deben poner sus cargos a la orden del Presidente. La corrupción no se combate con barreras burocráticas sino con la aplicación inflexible y ejemplarizante de la ley.”

Bueno, estos comentarios, y muchísimos otros comentarios parecidos que he leído en Aporrea, y que he escuchado en mi entorno, y en todos los medios opositores, me hacen pensar en algo que creo ser un asunto bastante relevante, digo yo.

Parece que todos le echamos la culpa a gobierno, a los tecnócratas, a los burócratas, los ministros, los directores de instituciones y empresas gubernamentales, como si fueran ellos los responsables de la corrupción, del despilfarro, la ineficiencia y la viveza, pero creo que nos estamos olvidando algo muy importante.

No es ningún secreto que el venezolano se distingue por ciertas características, y entre ellas hay dos que resaltan: el orgullo y la viveza criolla. Eso todos lo sabemos. ¿Cuantos entre nosotros, chavista o no, no hemos aprovechado nuestro “talento” de viveza para demostrar, con orgullo, que no somos pendejos?

¿Cuantos chavistas no hemos aprovechado utilizar el “cupo” para dolares preferenciales a través de la tarjeta de crédito para vender esos dolares en Cúcuta o en el mercado negro, y sacarle una ganancia de más del 100%? ¿Cuantos no hemos aprovechado de rebajarle el precio a un articulo artesanal, hecho a mano, donde el artesano se gana una miseria, para salir a decirle a nuestros amigos y familiares que compramos el articulo a mitad de precio? ¿Cuantos Revolucionarios no nos hemos robado electricidad en algún momento de nuestras vidas? ¿Cuantos no hemos hecho los ciegos al ver que un familiar está estafando el sistema burocrático? ¿Cuantos no hemos pagado gestores? ¿Cuantos entre nosotros no hemos aprovechado de no decir nada cuando nos dan el vuelto equivocado?

¿Entonces? ¿Como podemos creer que algún ministro del gobierno, aún el más “santo,” pueda ser capaz de eliminar la corrupción cuando somos venezolanos quienes trabajamos dentro del sistema burocrático? Y que nadie me venga a decir que no somos, de alguna manera, corruptos.

Lo que quiero decir, aquí es lo que dijo Jesucristo en su momento, "El que no tenga pecado, que arroje la primera piedra.”

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Oscar Heck


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