Al Presidente no lo engañan. El presidente se engaña solito

El presidente se engaña solito. No encuentro otra explicación a tantos desatinos.

El presidente quiere hacer cosas, muchas, demasiadas cosas juntas, y ese querer queriendo lo lleva a proponer y a aceptar propuestas de diferentes tipos que encajan con lo que su mente le indica como posible proyecto. Como nadie en su gabinete ni en su cercanía le dice que no, el se tira en su barranco, lo anuncia por tv en vivo, algunos se le olvidan a los pocos meses, otros se derrumban por su propio peso, otros ni se comienzan, otros andan pero no caminan.

Si los cubanos en vez de querer jalar mecate del bueno, hubiesen querido presentarle al presidente un documento valioso y útil, el trabajo con los videos de Aló Presidente hubiese sido para buscar todos los proyectos financiados, con fecha nombre y apellido e investigar el status de los mismos. Hoy conoceríamos muchos destinos, por ejemplo, nombremos cosas simples, el caso de las bicicletas iraníes, que miren que yo pregunto y nadie me sabe dar razón. El caso de los vergatarios que por más que los busques no los consigues. El caso de las antenas para el satélite Simón Bolívar que sabrán de ellas los más allegados porque el resto ya ni nos atienden por teléfono. El de los carros que no se consiguen, dicen que hay mucha demanda y poca oferta, no lo sé. En fin.

Qué podemos hacer.

Cuando yo vi al presidente comiendo helados en esos envases, nadie tenía que decírmelo, yo sabía que no podía ser. Los helados Copelia no los venden ni en Cuba, ya no llevan ese nombre y la calidad es baja. El va a Cuba y le dan un buen helado y le dicen que es Copelia. Claro no le van a dar Cruz Blanca, ¿recuerdan? Pero presidente, se necesita crema y leche para preparar helados y los envases son fundamentales, busque usted crema de leche, y muchas veces la misma leche y dígame si la encuentra.  

Los venezolanos somos tan creativos que hacemos Tres Leches con una sola leche y compota de manzanas con chayotas. Na pa´buena.

No me engañaron con Copelia, pero tampoco con unas fábricas que a veces enseñan y uno ve que la misma bolsita da vueltas y hay tres hombres esperando por la bolsita para sobarla y meterla en un paquete. A los tres meses sale que quebró la fábrica por falta de bolsas, por falta de insumos por lo que les dé la gana decir.

En estos días decían que tenían resuelto los frascos para no sé qué cosa, pero todavía no sabían cómo hacer con las tapas, y ¿entonces? Por qué no se pensó en eso primero que nada. Bueno tengo la respuesta pero no la voy a escribir.

El presidente habla de Venezuela País Potencia. Primero necesitamos aceras, brocales, cañerías, calles, escuelas con agua y baños funcionando, gas en bombonas o directo, agua potable en todos los grifos, tapas para frascos y pare usted de contar. Primero lo Primero ese es un principio fundamental de gerencia y soñar es  bueno, pero despertar también.

Les cuento una anécdota, disculpen, fui testigo de excepción de dos casos de montajes de escenarios para recibir al presidente. Para uno prepararon un salón de computadoras que se llevaron con mesas y todo apenas el presidente abandonaba el sitio, fue en Guárico, todos lo vieron.

El otro fue en Miranda, sembraron matas y pusieron mesas con vegetales comprados en CADA, todo estaba preparado para que Chávez viera lo que se había cosechado. Nunca llegó al sitio, cada quien se llevó  plantas para  sus casa y repartieron los vegetales, eran kilos.

El presidente cree que el problema de las escuelas se soluciona con Canaimas y libros, ¿quién lo engaña? Nadie; allí están las Canaimas y los libros. Busque cuál es el promedio nacional de notas estudiantiles, no se caiga para atrás. Mal de muchos consuelo de tontos, el de las escuelas privadas es casi tan bajo y la molleja de real que pagan los padres.  

Pregúntele a un niño de sexto grado las capitales de los estados, pregúntele a un adolescente los límites de Venezuela y le devolverán la pregunta diciéndole que le defina la palabra límite. Y el presidente, bueno el manda a leer Los Miserables mandó a editar un millón de ejemplares, al menos se lo ordenó a Farruco, ojala haya hecho caso omiso, como muchas veces.

¿Lo engañan? NO, él quiere pensar que la gente lee, que la gente estudia, que la gente sabe cosas, yo también quisiera eso, pero deseos no empreñan.

El presidente tiene un sentido formal y militar de las órdenes, cree que orden que se da, orden que se cumple. Yo también quisiera, pero sé que no. La gente prefiere pasar por irresponsable antes que decir que no sabe, que no conoce, que no puede, De allí proviene el "no se preocupe que yo lo hago" todos sabemos eso, ¿verdad?

Chávez, dicen, cree en la gente, eso es bueno, yo también; pero los enseño, los animo y estoy encima y de puro perseverar es que logro alguito; no dejo a la deriva nada que quiero que se logre, se lo lleva la entropía, eso también es gerencia.

El presidente a veces habla como si creyese que no hay niños pobres, a veces se le ve molesto porque vio unos ranchos no sé dónde y la gente era pobrísima. Y uno que ve gente pobre y sin recursos todos los días de la vida, se pregunta si los números exactos que Giordani le da sobre el coeficiente Gini le hacen creer que los pobres están muy lejos o confinados en algunos lugares difíciles de llegar.

Mi presi le doy un dato, Diosdado construyó en la principal de Río Chico una urbanización bonita, se llama Las Casitas, por la parte de atrás hay un rancherío de cartón con calles llenas de aguas servidas y cada vez más profundos huecos. Cerquita está la sede del PSUV y de la Policía y todos bien, gracias.

El presidente dice, refiriéndose a la gente que tiene problemas críticos, "vayan por ellos", yo le hago caso y me meto en unos líos de película. Como no consigo asistencia alguna, saco de mi bolsillo. Es buen consejo el del presidente porque tengo mis niños que ayudo y les saco las patas del barro, a veces literalmente. Pienso que si cada venezolano, socialista, buscara y ayudara a un chamito con sus tareas, ayudarlo a manejar los tres libros, la Canaima y lo que dice la maestra; además del  ridículo proyecto en anime que no falla. Y le enseñara el reloj y los límites y el himno, y a orientarse y que los nombres propios se escriben con mayúscula y que José lleva acento, y que hay que lavarse las manos antes de comer y que así no se sienta uno para escribir, en fin enseñarle todo lo que no saben y el presidente cree que saben, eso sería un gran descubrimiento, una nueva forma de hacer educación, es un reto y una delicia, pero no es fácil.

Creo que es lo que debemos hacer con la historia esa del decreto 058 de la comunidad y la escuela.   Cuando los niños tan mal preparados salen del sexto grado, no pueden con el bachillerato y sus once materias. Los que  reprueban se quedan y no hay nada más, no me digan que no, porque yo tengo tres ejemplos de una misma familia y se quedaron con quince años y no pudieron seguir estudiando de día y no eran mala conducta, son chamos buenos. Tampoco pueden de noche porque no tienen edad suficiente.

Es así nadie me engaña, y yo no me engaño. Déjeme decirle presidente que todos debemos ayudar en esas escuelas,  a esas maestras que hacen de tripas corazón, ayudar a reparar esas sedes y a buscar la forma de que los baños benditos funcionen, que los bombillos se cambien. Si todo el que sabe algo colabora con los niños, con sus tareas y sus estudios tal vez podamos salvar a muchos.

Hay que buscar salidas a una escuela que no está en condiciones de dar salidas sino a los que pueden.

En fin inventamos o erramos, y estamos errando y feo.

No se engañe, sólo abra los ojos y vea a su alrededor, no deje que le lleven a ver, solito vaya y mire. No se caiga para atrás, que si se puede, pero se necesita creatividad y mucho trabajo honesto.

¡Vamos por ellos! 

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