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En Irak, la Protesta Obrera es un Crimen
Por: David Bacon - Counterpunch
Fecha de publicación: 03/09/03
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“La guerra Hace a la Privatización Fácil"
 
El código legal de Irak puede estar en desorden. Pueden llenarse las calles de Bagdad de ladrones y salteadores que parecen tener poco miedo de ser arrestados. Pero las autoridades estadounidenses de ocupación muestran no tener problema en identificar por lo menos a un crimen. Para los cuatro millones de desempleados en Irak, la protesta está contra la ley.  
 
El 29 de julio, las fuerzas estadounidenses de  ocupación fuerza en Irak arrestaron a un líder del emergente movimiento obrero de Irak, Kacem Madi, junto con otros veinte miembros del Sindicato de Desempleados. Los sindicalistas habían estado dirigiendo una protesta por el tratamiento dado a los obreros irakíes desempleados por la autoridad de ocupación estadounidense, y por el hecho de que los contratos para el trabajo de reconstrucción del país se hayan dado abrumadoramente a corporaciones gringas.  
 
Su protesta empezó cuando cientos de obreros desempleados se congregaron frente a un viejo edificio bancario en la calle Abu Nawas. Desde allí  marcharon hasta la oficina del gobernante consejo de ocupación. Según Zehira Houfani,  miembro del Proyecto Solidaridad con en Canadá, quien dio testimonio de la protesta, en manifestaciones similares en el pasado se habían dispersado normalmente en ese punto. Cada vez, sin embargo,  dijo Madi a Houfani, "los representantes de las fuerzas de ocupación se reúnen y discuten con nosotros, prometen resolver el problema, pero en cada ocasión sus promesas no son cumplidas y nos obligan a que tomemos las calles de nuevo".  
 
En esta oportunidad decidieron aumentar la presión sobre las autoridades estadounidenses. En la honrosa tradición de los obreros desde México a las Filipinas, prepararon un plantón, o campamento de tiendas, fuera de las verjas del consejo. Los soldados estadounidenses de guardia les ordenaron dispersarse, pero los obreros se negaron. Cayó la noche. Y entonces, a la una de la mañana los soldados volvieron, arrestaron a veintiún manifestantes y los condujo al interior del edificio,  donde fueron retenidos hasta la mañana siguiente.  
 
Uno de los arrestados miembros del sindicato, Ali Djaafri, de cincuenta y ocho años de edad, dijo a Houfani que la experiencia fue "muy humillante. En ningún otro momento durante la ocupación", dijo, "fue mi resentimiento hacia los soldados estadounidenses tan fuerte."  
 
La proporción de desempleo está sobre el 50% en ciudades como Bagdad. Madi estima que cuatro millones de obreros irakíes no tienen trabajo. Miles de trabajadores del sector público empleados por el gobierno anterior perdieron sus puestos después de la guerra. Muchos prestaban servicios desde salud hasta educación, y esos servicios tienen que ser restaurados. No hay dinero para pagar a esos trabajadores, ni un gobierno irakí para emplearlos. Hasta los registros de sus empleos fueron pasto de las llamas en el saqueo que siguió a la ocupación de Bagdad.  
 
Miles más trabajaban en las anteriores empresas gubernamentales. Muchas de ellas han sido cerradas, y las autoridades de ocupación han anunciado su intención de privatizar grandes sectores de la economía anterior.  Todo ello suma miles de familias trabajadoras que enfrentan una crisis económica extrema. Como resultado, el nuevo sindicato de obreros desempleados se ha convertido en la organización obrera de más  rápido crecimiento en el país.  
 
Al mismo tiempo, el problema de los contratos extranjeros ha devenido en ardiente controversia entre los obreros irakíes porque las corporaciones estadounidenses traen a obreros al país a trabajar bajo esos contratos. Una empresa kuwaití subcontrata a la gigante constructora estadounidense Kellogg, Brown and Root, por ejemplo, fue descubierta recientemente trayendo a obreros asiáticos al puerto de Basora para realizar trabajos de reparación y  reconstrucción. Entretanto, obreros irakíes con largos años de experiencia permanecen ociosos.  
 
Kacem Madi y otros líderes desempleados dirigieron la manifestación contra esta discriminación, y anunciaron que continuarán sus protestas hasta que ellos obtengan trabajos o algún tipo de pago por desempleo. Pero las autoridades de ocupación, en lugar de intentar resolver el problema, los arrestaron. Organizaciones obreras internacionales, incluso la Confederación Internacional de Sindicatos Libres (de la cual AFL-CIO es miembro) ha criticado agriamente la situación desesperada de los obreros irakíes. "Asegurar el respeto a los derechos de los obreros, incluyendo la libertad de asociación, debe ser el centro de la construcción de un Irak democrático y para asegurar un desarrollo económico y social sustentable", dijo el ICFTU en una declaración hecha el 30 de mayo. "La democracia debe tener raíces. Requiere de elecciones libres, pero también sindicatos democráticos con bases masivas,  que ayuden a protegerlos y asegurarlos como escuelas de democracia".  
 
Los sindicalistas árabes de comercio son aún más críticos de los efectos de la ocupación sobre los obreros. Según Hacene Djemam, Secretario General de la Confederación Internacional de Sindicatos Arabes, "la guerra hace a la privatización fácil: primero usted destruye  a la sociedad y luego permite a las corporaciones reconstruirla". Enfatizó que los obreros irakíes deben ser capaces de formar sindicatos de su propia elección.  
 
Desgraciadamente, las corporaciones que han obtenido contratos del gobierno de Bush para trabajar en Irak tienen extensos expedientes de confrontar a los sindicatos y violar los derechos de los obreros. En mayo, Amy Newell, coordinadora nacional de Trabajo Estadounidense Contra la Guerra, y ex-secretaria ejecutiva del Consejo Obrero Central Monterrey/Santa Cruz, fue a Ginebra para presentar un informe a los cuerpos obreros internacionales, resaltando el registro de dieciocho de esas corporaciones.  
 
USLAW (US Labor Against War o Trabajo Estadounidense Contra la Guerra) es una red de sindicatos y otras organizaciones obreras opuesta a la política estadounidense en Irak. La organización acusa al gobierno de Estados Unidos de mantener un presupuesto militar inflado con severos cortes en los programas sociales domésticos. Ello se originó en las muchas manifestaciones previas a la invasión del 20 de marzo, en cuyo momento los sindicatos que representaban a casi un tercio de todos los obreros organizados en los EE.UU. estaban abiertamente contra la guerra. En ese momento incluso la propia AFL-CIO se oponía públicamente a la política del gobierno de Bush en Irak.  
 
Las Compañías resaltadas en el informe hecho en Ginebra incluyen a:  
 
Stevedoring Services of América. SSA fue líder en los esfuerzos del último año de los navieros de la Costa del Pacífico por imponer el paro forzoso a los obreros estibadores de la costa oeste, y actuó con el gobierno Bush para amenazar al Sindicato Internacional de Estibadores y Almacenistas con romper el acuerdo costanero y traer tropas a los muelles. El portavoz de ILWU (International Longshore and Warehouse Union o Sindicato Internacional de Estibadores y Almacenistas) Steve Stallone llamó a la SSA "ideológicamente anti-sindicato y anti-SIEA".  

MCI Worldcom. Worldcom tiene un largo historial de oposición a los esfuerzos de los trabajadores por organizarse. Declaró la quiebra en 2002 después de exigir $11 mil millones de ganancias fraudulentas. Como resultado, los ahorros de jubilación de miles de obreros fueron completamente barridos, junto con $2.6 mil millones de fondos de pensiones. El contrato de Irak fue otorgado después que la compañía fue multada en $500 millones por la Securities and Exchange Comission por su fraude ilegal.

Ocho de las dieciocho compañías con los mayores contratos son completamente anti sindicales. Casi todas tienen historiales de enfrentar cualquier esfuerzo sindical por organizarse.

El informe de USLAW también discute el seguimiento de huellas de responsabilidad social de las corporaciones involucradas. Fue descubierta una larga historia de corrupción corporativa y sobornos (Halliburton Corp., que todavía paga $1 millón por año al ex-director, Vicepresidente Dick Cheney), organización de ejércitos mercenarios (Dyncorp/Computer Sciences Corp.), y años de cooperación con gobiernos represivos, desde el mismo régimen de Hussein (Halliburton de nuevo, y San Francisco Bechtel Corp.) hasta el anterior régimen del apartheid en Sur Africa (Fluor S.A.)  
 
"Antes de su supresión por el régimen de Hussein, Irak disfrutó de un robusto y ampliamente representativo movimiento obrero", concluye el Informe. [El gobierno pre-Hussein que fue derrocado en 1956 por un golpe de guerra fría organizado por la Agencia Central de Inteligencia. ed] "Su legado mantiene el semillero por reestablecer un movimiento obrero independiente con los derechos de organización, convenio y huelga internacionalmente reconocidos a los obreros. Sin embargo, los poderes invasores han invitado a Irak a las corporaciones privadas con antecedentes de violaciones de los derechos al trabajo, a los derechos humanos y al medio ambiente. Esas corporaciones fueron escogidas por el gobierno Bush, el cual es considerado por muchos como el más anti - obrero y antisindicalmente hostil en la moderna historia estadounidense. Esto no presagia nada bueno para el respeto a los derechos de los obreros en Irak."  
 
Si el arresto de Madi y de los obreros desempleados el mes pasado en Bagdad es un indicador, tal preocupación está bien merecida.  
 
David Bacon es un reportero y fotógrafo especializado en problemas del trabajo. Puede ser localizado en: dbacon@igc.org  
 
Fuente: http://www.counterpunch.com/bacon08252003.html 
  
Traducido de www.irakwar.ru por Ángel Cristóbal Colmenares E.  



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