Como en la IV República, los dueños del diario 2001, Andres de Armas Silva, a punta de comisiones en efectivo, lograron engavetar el expediente del caso del fotografo Jorge Ibrahim Tortoza Cruz, fallecido el 11 de abril en el golpe contra Chávez. Esto se debe a los favores que le adeudan los De Armas
al padre de los implicados, Israel Márquez Guerra, flamante director del diario 2001. Resulta que Márquez es padre de los hermanos Marquez Mejías y por presiones de los editores, logró engavetar el caso donde estan implicados sus dos hijitos, ambos pilotos por cierto del CICPC anteriormente
PTJ. El caso esta muerto, los hermanos salieron del pais y cuando lograron silenciar el caso, regresaron y actualmente realizan vuelos charter los fines de semana a las islas del caribe desde el aeropuerto Caracas. El acta policial no miente. Otros editores por pedido de Andrés, no informan sobre el caso en sus respectivos medios ¿habrá un periodista con bolas que reflote este caso? aunque sea por solidaridad con el fallcido.
A continuación un artículo aparecido en el Diario Tal Cual el 11 de Junio de 2002 donde se sintetiza los pormenores del caso.
TAL CUAL MARTES 11 DE JUNIO DE 2002
POLITICA
Caso Tortoza: no coinciden el parte y el acta procesal
Los tres detenidos inicialmente el 11 de abril fueron dejados en libertad
plena por el Juzgado 24 de Primera Instancia de Control
La investigación que sigue el Cuerpo de Investigaciones Científicas Penales
y Criminalísticas (Cicpc) al caso del reportero gráfico Jorge Tortoza,
muestra su primera debilidad. Y es que el Acta Procesal elaborada por la
Policía Metropolitana omite información de la novedad 23 del parte número
101 del 11 de abril, primer documento que se realizó después de la muerte
del reportero gráfico.
El primer documento (el parte policial) expone que el subinspector Miguel
Landaeta -quien, junto a otros metropolitanos hacía un recorrido motorizado
el día de los sucesos en la avenida Baralt- halló a las 5:00 pm en la
esquina La Gorda el cuerpo "sin vida" de Jorge Tortoza.
El funcionario reportó que en el lugar fueron detenidos tres hombres
señalados por la multitud como los autores de la muerte del fotógrafo. El
primero de ellos es Carlos Aristimuño, a quien se le incautó una pistola
Glock, modelo 40 mm (cargada y con 14 proyectiles en la cacerina o el
cargador de balas).
El segundo detenido fue Nelson Márquez Mejías, quien presentó credencial de
oficial del Cicpc. Portaba una pistola Beretta 9 mm, también cargada y a la
que le quedaban 6 balas en el cargador. En la pretina del pantalón tenía
otra carga de 15 cartuchos y también tenía en su poder la cámara de Tortoza.
El tercer detenido en el procedimiento fue Israel Márquez Mejías, a quien se
le incautó una pistola Walter PKK y tenía carga de 8 proyectiles.
La fuente que suministró la información presume que estas personas
accionaron sus armas, puesto que las cacerinas de sus automáticas
presentaron cargas incompletas.
El acta chucuta
Horas después de elaborado el parte policial se redactó el Acta Procesal que
se presentaría ante la Fiscalía. Este es el documento sobre el que se basan
las investigaciones del Ministerio Público.
Los nombres de los funcionarios involucrados en el procedimiento y la hora
corresponden con el parte. Hasta allí todo va bien; las omisiones comienzan
cuando se trata el caso de los detenidos: "Al primero (Carlos Aristimuño,
quien aparece como indocumentado) se le consigue un arma de fuego, tipo
pistola calibre 40 mm, marca Glock, con un cartucho en la recámara y en su
cacerina 14 proyectiles". Este es el único caso en que los datos coinciden
con el parte policial.
"El segundo sujeto detenido (Nelson Márquez Mejías), quien presentó
credenciales de la policía judicial, enfocaba al ciudadano herido con una
cámara fotográfica, se le incautó de la pretina derecha del pantalón un arma
de fuego tipo pistola, calibre 9 mm, marca Beretta, modelo 98FS, contenía en
su cargador 16 cartuchos sin percutir, y en el bolsillo del pantalón había
otra cacerina con 14 proyectiles", según narra Landaeta.
Mientras este documento establece que la cacerina de Márquez está completa,
el primer parte dio cuenta de que sólo quedaban 6 balas dentro de su
automática. Entonces, ¿qué pasó con los otros 10 proyectiles que completan
la carga?
Según reza el Acta Procesal, al tercer detenido, Israel Márquez Mejías, "se
le incautó un arma de fuego, tipo pistola, calibre 7.65, marca Walter PKK,
con una carga de 8 proyectiles dentro de la cacerina, también se le sustrajo
del bolsillo del pantalón otra cacerina con una carga completa y un arma
blanca". En el primer parte no aparece reflejada esta segunda cacerina ni la
navaja.
El acta en cuestión tampoco menciona que estas personas fueron señaladas por
la multitud como los posibles responsables de la muerte del fotógrafo. No
obstante cabría preguntar, ¿por qué no se detuvo a algunas personas como
testigos?
La Fiscalía no acusó
Esa fue el Acta Procesal que adjudicó la PM a la Fiscalía para que
continuara el caso, a cargo de la fiscal 54°, Norma Amundarain, quien no
halló ningún delito imputable a los tres hombres y pasó el caso al Juzgado
24 de Primera Instancia de Control, a cargo de la juez Norma Hernández de
Arteaga. La juez acordó decretar "libertad plena" al trío de detenidos,
puesto que no hubo acusación y no encontraron nada sospechoso en el acta
procesal presentada por la PM.
En los tribunales de Cruz Verde se constató extraoficialmente que a los tres
imputados se les realizó el examen de ATD (prueba para detectar rastros de
pólvora en el cuerpo) y salieron negativos, es decir que según esa prueba,
ellos no dispararon armas de fuego. Sin embargo, se conoció que Alfredo
Márquez Mejías quedó libre bajo una medida cautelar, pues su porte de arma
estaba vencido. Al consultar a un directivo de la PM sobre la presunta
"irregularidad en las actas", este aseguró que el error está, básicamente,
en el parte policial: "Lo que vale para la Fiscalía y para el tribunal es el
acta de procedimiento donde se agregan todas las leyes y pormenores; lo otro
es un parte diario, que es de consumo interno de la institución y no
contiene detalles del hecho", acotó.
Cargando fuego
Los tres tipos de armamento involucrados en este caso son pistolas
automáticas, dos de estas emplean balas 9 mm (del calibre que mató a
Tortoza). Según un experto en armamentos, la menor cantidad de balas que
acepta en su cargador una Glock 40 mm es de 15 proyectiles. Por otro lado,
la pistola Beretta usa cacerinas que cargan entre 19 y 32 balas y la pistola
Walter PKK entre 15 y 16 proyectiles, con la única diferencia de que estos
son calibre 3.80
Noticia leida aproximadamente 1840 veces. Contador actualizado cada 3 minutos
|