A Oscar Alí Pérez, hijo del diputado copeyano Oscar Pérez y a un soldado de
la Policía Naval, identificado como Jonathan Alfonso Bernal Garnier; se les
acusa de haber secuestrado a un sociólogo, desempleado, de 52 años, para
despojarlo de su vehículo frente a la Urbanización Paulo VI.
Cerca del
lugar está un módulo de Polisucre, donde el agraviado formuló la denuncia, que
provocó un operativo en las adyacencias de Petare, hasta que capturaron a los
delincuentes en el Barrio San Blas, decomisándoles el carro robado. Dados los
señalamientos que ha hecho el diputado Oscar Pérez contra la Policía de Sucre y
su enemistad pública y manifiesta con los directivos de ese organismo, la
defensa solicitó el traslado de los detenidos de la Zona 7 de la Policía
Metropolitana.
Lamentablemente no es la primera vez que este tipo de hechos
son suscitados por Oscar Pérez y su joven hijo.
El propósito de esta
nota es denunciar estas actuaciones reñidas con la ley, justamente por parte de
personajes grises, quienes amparados en la inmunidad parlamentaria, se sienten
intocables, con cuotas de poder y apadrinados por elementos como Enrique
Mendoza, y que además aspiran seguir disfrutando de altos cargos de elección
popular.
Esta es una muestra de la oposición que tenemos; una oposición
podrida, inhabilitada para dar lecciones de ética, moral, ejemplarizantes, o de
construcción pro-positiva. A esa oposición les recomendamos, detenerse a limpiar
su casa de personajes como Oscar Pérez y otros, de lo contrario no levantarán
cabeza.