Arkansas,
EEUU. —Las prácticas de seguridad de Wal-Mart, normalmente
discretas, salieron a la luz el pasado miércoles cuando un técnico
despedido dijo que había sido parte de un gran operativo de vigilancia
que espiaba a trabajadores de la empresa, detractores, proveedores y
asesores. La empresa defendió sus prácticas de seguridad.
La
empresa al por menor más grande del mundo se negó a hacer declaraciones
sobre las denuncias concretas que hizo Bruce Gabbard, quien trabajó 19
años para Wal-Mart, al Wall Street Journal en un reporte publicado el
pasado miércoles. Wal-Mart reiteró que el mes pasado despidió a
Gabbard, de 44 años, y su supervisor por violar las reglas de la
empresa al grabar llamadas telefónicas e interceptar mensajes para
localizadores.
“Como la mayoría de las grandes compañías, tenemos la
responsabilidad empresarial de tener sistemas establecidos, incluyendo
sistemas de programas, para ver si hay amenazas a la red, propiedad
intelectual y nuestra gente”, dijo la portavoz Sarah Clark.
Gabbard
fue despedido luego de grabar llamadas telefónicas de y para un
reportero del The New York Times e interceptar mensajes para
localizadores.
Wal-Mart hizo público el caso el mes pasado y negó
los alegatos de Gabbard que indican que sus acciones fueron resultado
de presiones de Kenneth Senser, ex funcionario sénior de la CIA y
funcionario del FBI que ha dirigido la oficina de seguridad mundial de
Wal-Mart desde 2003.
Gabbard no trabajaba para el departamento de
Senser, aunque la empresa y otras personas familiarizadas con el caso
dijeron que Senser tiene la autoridad de trabajar con personal de otras
divisiones para realizar investigaciones. Gabbard ha dicho que sintió
que Senser lo presionó para buscar información sobre filtraciones,
mientras que Wal-Mart ha negado que las conversaciones que alega
Gabbard hayan ocurrido.
Gabbard y su ex supervisor, Jason Hamilton,
quien también fue despedido, han rehusado varias veces hablar con The
Associated Press sobre las actividades de seguridad.
Pero en un
mensaje de texto enviado a la AP el miércoles, Gabbard confirma las
denuncias de que él fue parte de un operativo de espionaje aprobado por
la empresa. El equipo era una unidad de la División Información de
Sistemas, de Wal-Mart.
La portavoz de Wal-Mart resaltó que la
empresa misma había reportado el asunto a fiscales federales para
determinar si se había quebrantado alguna ley.