| Escuche la entrevista con el padre del niño (I) |
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| Escuche la entrevista con el padre del niño (II) |
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El día de hoy, varios medios de comunicación comerciales (tanto radiales como televisivos y de Internet) denunciaron desde tempranas horas de la tarde que un niño de siete años había fallecido producto de una supuesta mala praxis médica causada por uno de los doctores cubanos que trabaja para el plan Barrio Adentro.
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| Portada de Globovision.com manipulando la noticia. El padre del niño declaró que es falso que se les haya entregado las pastillas en un "papelito", además de especificar que las pastillas eran aspirinas. Nada hablan de los once traslados de hospital en hospital donde no atendieron al niño en sus últimas 48 horas de vida. |
La página web de Unión Radio afirmó que “tras sufrir un síndrome viral o catarro común, un niño de siete años de edad fue atendido por un médico cubano en el sector de Caricuao, quien le recetó una pastillas aun sin identificar. Luego que el infante se agravara fue trasladado al Hospital Materno Infantil de Caricuao, pero lamentablemente feneció.” Casi el 50 por ciento de la noticia estaba dedicado a afirmar que unas pastillas “desconocidas” que el médico había recetado podrían ser las causantes de la muerte del niño.
La página web del canal comercial de oposición Globovisión cerró el día jueves con el titular “¿Mala praxis?” colocado como noticia principal. “Un niño falleció en el hospital Materno Infantil de Caricuao, luego que la madre lo llevara con un médico del programa Barrio Adentro y este le recetara unas pastillas. Aún no se establecen las causas, sólo se sabe que las tabletas fueron entregadas envueltas en un papel y se desconoce su contenido.” Si bien la noticia no acusaba directamente al médico de ser el culpable de la muerte, se indicó que la madre del joven David Campos “le dio ‘un pedacito de pastilla’ y momentos después el niño presentó un deterioro físico y mental”, sugiriendo que las pastillas de alguna forma causaron la afección.
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| Portada de el-nacional.com manipulando la información al obviar aspectos claves de las declaraciones de la señora López, con el fin de inculpar automáticamente al médico cubano. |
La página web del diario El Nacional también colocó esta noticia como la segunda más destacada del día, indicando que “el menor de siete años ingresó al Hospital Materno Infantil de Caricuao con un cuadro infeccioso severo, luego de que su madre le medicara una pastilla que recibió en un dispensario cercano a su casa.”
La historia que transmitían los medios era bastante simple: un médico cubano receta unas pastillas a un niño que padece síntomas parecidos a los de la gripe, y horas después de ingerir una de estas el niño muere en un hospital. El caso, para los medios, era una “presunta mala praxis médica”. Todos coincidían en sugerir que la causa de la muerte del niño habría sido un tratamiento equivocado recetado por el médico cubano, quien supuestamente entregó las pastillas a la madre del niño “en una servilleta”.
Entre otros, los medios transmitieron el testimonio de algunos médicos, del director del Hospital Materno Infantil de Caricuao, Dr. Jesús García, y de Aracelis López, la madre del niño fallecido, quien se negó a nombrar culpables por la muerte de su hijo.
El padre del niño cuenta la triste odisea.
En horas de la noche de este jueves, la periodista Vanessa Davies de Venezolana de Televisión, entrevistó en su programa “Contragolpe” al Sr. Omar Campos, padre del niño David Campos quien falleció hoy. La historia que contó este señor era diametralmente distinta y muchísimo más dolorosa y desgarradora que la que transmitieron los medios comerciales.
El Sr. Campos narra lo que sucedió comenzando por el día lunes:
“Mi niño presentaba una pequeña fiebre y mi esposa lo lleva al médico cubano quien lo chequea y le da cuatro tabletas. Le dice que son aspirinas, y que le dé una cada 8 horas. Mi esposa no se las da en el momento sino que prefiere darle otro medicamento que tenía.”
A las 4 de la mañana del martes el niño todavía tenía fiebre, así que su esposa le da la mitad de una aspirina, pero el niño sigue igual.
El padre sale a trabajar a las 6.30 de la mañana del martes mientras su esposa lleva al niño a un ambulatorio en Las Adjuntas.
Aparentemente allí no se le da tratamiento, por lo que su madre lleva al niño al Seguro Social de Caricuao. Allí lo bañaron y le dieron tratamiento al niño, el cual seguía con frío y muchas ganas de dormir. Los médicos le insistieron a la madre que esperara una ambulancia para llevar al niño a un tercer centro asistencial, el Hospital Materno Infantil de Caricuao, pero la ambulancia nunca llegó. Tuvo que usar una camioneta por puesto para hacer el traslado. Según su padre, el niño (que hoy cumplía 7 años) pesaba mucho, lo que nos hace imaginar el gran esfuerzo que tuvo que hacer su madre para llevar al menor, enfermo y somnoliento, al Materno Infantil de Caricuao.
El padre llega del trabajo y va al Materno Infantil a acompañar a su familia. Una doctora en Pediatría le pide que llame al niño, pues este no quería reaccionar. “Yo voy a hacer todo lo posible para transferirlo a otro hospital, voy a conseguir una ambulancia y una enfermera para llevar a su niño a [Hospital de] Coche”, dijo la doctora.
Llegaron a Coche, donde los galenos lo atendieron, pero según el Sr. Campos “no le hicieron nada al niño.” Los médicos decían que David necesitaba “unos aparatos”. Nuevamente le dijeron que no tenían cama y no podían hacer más nada por él allí, así que lo refirieron al Hospital Universitario.
En el hospital de la UCV recibieron el mismo trato: no hay cama disponible y el niño requería de terapia intensiva, la cual no estaba disponible en el Hospital.
Casi a la medianoche entre martes y miércoles deciden llevar al niño al Hospital J.M. de Los Ríos, donde es chequeado nuevamente. “Lo meten en una habitación, le sacan líquido de la columna para hacerle un análisis y me piden que espere dos horas por el resultado”, contó Omar. La doctora que estaba en la ambulancia decide entonces que lleven al niño de nuevo al Materno Infantil de Caricuao.
Allí pasó toda la noche recibiendo tratamiento.
“El miércoles en la mañana el niño sigue mal, le mandan a hacer un examen. Voy a San Martín a una clínica para mandarlos a hacer. Tuve que ir a mi trabajo para pedir parte de mis prestaciones sociales para moverme y pagar los exámenes en clínicas.”
“Yo lo que quería era que mi hijo se me salvara, que se parara de allí, que al menos me pelara los ojos y nos llamara, ‘¡papá, mamá!’… pero el niño no me reaccionaba para nada”.
El niño sufre el miércoles un paro cardiaco pero se salva. Luego, se le consigue una cama en el Hospital Universitario, lo cual irrita a los padres quienes se preguntan por qué no se dejó al niño allá el día anterior. Se moviliza al niño hasta dicho hospital con una ambulancia.
“Llegamos allá, pero el niño nunca salió de la ambulancia. Los médicos que llegaron allí afirmaron que no había cama. ¿No es que le habían conseguido una cama?”, preguntaba el padre alterado. “¡Colega, ayúdeme!... ¡No, no hay cama… pa’ l Materno otra vez! Ya para ese momento tenía mi corazonada, David se me iba”.
Fueron de nuevo al Materno. Allí se encuentran dos tías del Sr. Campos conteniendo a su esposa, mortificada por una situación tan increíble. “Se quería lanzar para la carretera”, dijo Omar.
Es entonces cuando le comunican que su hijo murió en el camino.
“Qué digo yo… ¿qué es lo que pasa con estos médicos? En realidad yo lo que necesitaba era una ayuda en ese momento para mi hijo… hoy estuve todo el día esperando que me dieran su cuerpo pues allí mismo le estaban haciendo la autopsia, y cuando ya me lo iba a llevar, cuando ya hice todo lo que tenía que hacer, entonces llega la PTJ y me dice que no me lo puedo llevar. Después de hacerle la autopsia y coserme al muchacho me lo vuelven a abrir.”
Para el momento de la entrevista (jueves a las 11 de la noche) aún no se le había entregado el cadáver a los familiares.
En total, David Campos fue trasladado once veces durante sus últimas cuarenta y ocho horas de vida, a través de siete centros asistenciales distintos.
Se culpa al Plan Barrio Adentro.
Willody Zamora, Coordinadora Parroquial del Plan Barrio Adentro, afirmó que asistió acompañada del Coordinador Médico Cubano y un equipo de personas hasta el Barrio El Ciprés de Macarao, donde labora el doctor Viltres, acusado de presunta mala praxis, para obtener de primera fuente los hechos ocurridos en el lugar.
"El doctor nos expresó que, cuando le llevaron al niño, presentaba un absceso en el glúteo que había sido manipulado por la madre, quien lo había tratado de extirpar. El médico les puso un tratamiento local de aseo y limpieza y le recetó las aspirinas cada ocho horas en caso de tener fiebre."
Willody continuó: “me da gran tristeza y pena que tengamos que estar aquí, a estas horas de la noche, en estos momentos tan dolorosos para el Sr. Campos, pero fue necesario pues han tratado de manipular las declaraciones de la señora para hacer ver que fue a causa de un tratamiento del doctor cubano que el niño murió."
"Los galenos de los hospitales están tratando de ocultar su debilidad, su negligencia médica y su irresponsabilidad al achacarle la culpa de la muerte al Dr. Viltres."
El padre de David señaló: “yo no creo que media pastilla haya matado a mi hijo. Mi hijo murió por falta de médicos y negligencia médica… tantos que habían en ese hospital y me descuidaron el niño. No me le dieron lo que él necesitaba: una terapia intensiva, y lo digo sin que me quede dolor por dentro. Mi hijo murió por falta de unos aparatos que aquí tenemos en todos lados en todos los hospitales. Nunca consiguieron una cama para mi hijo, para un niño. Ese dolor lo siento yo, ellos no lo van a sentir.”
“Mi hijo necesitó esos aparatos y no se lo dieron… ellos fueron los causantes de esto. Yo aquí no voy a culpar al médico cubano, no me estoy metiendo en nada, yo no quiero que me estén molestando o que molesten a mi esposa. Hoy me le hicieron varias preguntas, me la confundieron toda. Ella les respondió: 'yo no estoy culpando a nadie, ni a médicos de aquí ni a médicos cubanos', pero los medios que estaban allí en ese momento cortaron esa parte.”
"A esos medios: por favor, no se metan con el dolor ajeno. Yo soy pobre, moriré pobre. Yo trabajo para mis hijos y para mi familia. No necesito que ningún medio incluya a la muerte de mi hijo en política."
“Nosotros acudimos al médico cubano como cosa del momento. Mi esposa le tiene fe al doctor cubano. Ella pertenece a la Junta Parroquial, y fue una de las personas que recibió a ese doctor. Ya habíamos llevado a mis cuatro hijos allí."
"Yo quiero que me dejen tranquilo. Mañana necesito estar con mi hijo, quien cumplía 7 años hoy. Nació y murió por culpa de unos médicos negligentes que pudieron prestarme la ayuda porque ellos la tienen, tuvieron como ayudarme, pero ellos más bien me malograron a mi hijo en esas ambulancias, en esos movimientos. ¿Qué médicos cubanos? ¡Fueron ellos!"
“Lo que no quiero es que mañana me publiquen una cuestión que no es. Yo quisiera que no se metieran conmigo por favor. Respeten este dolor, respeten el dolor de mi esposa, yo no quiero que me la persigan. Hoy dejaron varias llamadas a la casa. Yo no quiero que a mi esposa la estén molestando. Mi esposa no tiene dinero, no es una persona de la alta sociedad. Mi esposa es pobre. Déjenme vivir mi vida, y aunque esté muerto, dejen a mi hijo tranquilo. No quiero que los medios se cubran con el dolor de mi hijo. No quiero incluirme en ninguna de estas cuestiones de política.”
La Dra. Mayra Gómez, Coordinadora de Ambulancias y Clínicas
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| Jesús García, Director del Materno Infantil. |
Móviles del Municipio Libertador, afirma que el médico que recibe al paciente inicialmente con el estado neurológico de somnolencia, junto con fiebre y mal estado general, debió tener un diagnóstico presuntivo de un cuadro meníngeo. El paciente desmejora entre traslado y traslado por la infección.
La doctora asegura que media aspirina (125 mg.) no pudo influir en lo más mínimo en el estado del paciente. “Hubiera tenido que recibir dosis importantes del medicamento”, indicó.
Desmintió categóricamente las declaraciones del Dr. Jesús García según las cuales se le entregaron cuatro pastillas a la Sra. Aracelis en una servilleta. “El medicamento constaba de cuatro tabletas que fueron entregadas en un blister identificado como aspirina”.
Willody Zamora reafirmó que no fue una mala praxis del Dr. Viltres la causante del deceso del niño. “Hemos consultado con otros médicos, entre ellos la Dra. Gómez, quien asegura que por media tableta de aspirina David no iba a morir”. Sin embargo, indicó que están abiertos a todo tipo de investigación que desee hacerse al respecto.
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| Jesús García muestra aspirinas en una servilleta. |
Otra vez los medios
Nuevamente los medios de comunicación comerciales de la oposición, usan una tragedia personal para convertirla en un show mediático con el fin de atacar al gobierno. Así sucedió con la masacre de los soldados de la plaza Altamira, asesinados por opositores, e igualmente con los atentados contra las sedes diplomáticas de Colombia y España. Bien lo ha dicho el Vicepresidente Rangel: estamos ante una oposición necrofílica.
El ruleteo de hospital en hospital de este pobre niño, pone en evidencia lo grave del estado de nuestros hospitales públicos, la irresponsabilidad de algunos médicos y el carácter discriminatorio de la atención médica en la sociedad capitalista en que vivimos. De haberse tratado de un niño de una familia de clase alta, el mismo hubiera sido atendido prontamente en una clínica privada. El padre del niño tuvo hasta que pedir parte de sus prestaciones sociales en el trabajo para movilizarse y pagar los exámenes médicos ¿Por qué? ¿Cual vida vale más, la de un pobre o la de un rico?
Esta tragedia pone también en evidencia la maldad de quienes atacan al Plan Barrio Adentro que lleva adelante la Alcaldía Metropolitana de Caracas, el cual con todas sus fallas y limitaciones, representa un intento desesperdo por llevar un poco de atención médica a aquellos marginados por la sociedad. Esos "Doctores Valerios" de la oposición, salen bien vestidos dando declaraciones hipócritas a través de los medios de comunicación comerciales privados, diciendo sentir el dolor de los pobres que carecen de atención médica, cuando en realidad nunca han hecho un esfuerzo parecido al que se está haciendo actualmente por atender a los más necesitados.
Por ultimo, el llamado va para las autoridades tanto locales como nacionales: Nuestra gente pobre se nos está muriendo porque nuestros hospitales públicos están al borde del colapso. Planes como el Barrio Adentro, son imprescindibles y necesarios, pero no son suficientes. Hay que tomarse en serio la reestructuración de los hospitales que tenemos y transformar el Seguro Social en una herramienta eficiente al servicio de la salud. Hay que hacerlo ¡YA!.