Volantes de los trabajadores de la Pepsi-cola (Grupo Polar) que laboran en la planta de Villa de Cura están denunciando despidos y planes de cierre ilegal de la empresa. La patronal maniobra con el objeto de despedir entre 50 y 70 trabajadores, violando la inamovilidad laboral. Para justificarlo, argumenta –falsamente- que hay “crisis”, y plantea el “cierre técnico”.
Pero, hay algo muy raro: A la vez ofrece pagar prestaciones, salarios, utilidades y vacaciones hasta el 31 de diciembre, a aquellos trabajadores que acepten salir de la empresa. Han ofrecido a obreros y empleados hasta 4 y 5 millones m{as para que firmen la renuncia. ¿Cómo se entiende esto si la empresa está en “crisis”? Y entonces, chantajean: El que no acepte tendrá que resignarse a recibir sus prestaciones a través de un Tribunal, para cobrarlas en giros.
La razón de fondo es, en parte, política. Pero, sobre todo, tiene mucho que ver con la lucha de clases concreta que libra el patrono con sus explotados.
GRUPO POLAR (PEPSI) QUIERE SEMBRAR INQUIETUD SOCIAL Y DESTRUIR SINDICATO LUCHADOR
Por una parte, hay que tomar en cuenta la intención del Grupo Polar de generar niveles de incertidumbre que se reviertan contra el gobierno (odiado por gran parte del empresariado) y prepararse para el (supuesto) escenario del referendo revocatorio. No le conviene tener direcciones sindicales clasistas y revolucionarias en las empresas, ni por su propio bolsillo burgués ni por sus planes conspiradores, pues una dirección combativa les tumbaría el saboteo. El sindicato es miembro fundador de la Unión Regional de Trabajadores de Aragua, y por consiguiente hace parte de la UNT como una de sus corrientes más combativas.
En lo particular, está buscando la manera de quitarse de encima a una dirección sindical que ha conducido a los trabajadores a una de las mejores convenciones colectivas. El patrono está tratando de minar las bases de esta dirección, que ha conseguido mejorar las condiciones salariales y laborales de los trabajadores, lo cual reduce, desde el punto de vista de la empresa, los avariciosos márgenes de ganancia de los ricos propietarios y los privilegios de casta gerencial. La “crisis” es no poder ampliar más sus lujos, porque los trabajadores obtuvieron con su lucha y con su sindicato mejores condiciones para la supervivencia de sus familias proletarias. De ahí que estos capitalistas traten de impedir el libre derecho a la organización sindical o mejor dicho, traten de desmantelar el sindicato, con el que andan como con una piedra en el zapato y no se la consiguen sacar.
Por eso, el patrono busca cerrar (temporalmente) la planta de Villa de Cura, núcleo del “cancer” sindical clasista que tanto les molesta a ellos, mientras que para los trabajadores se trata de una herramienta que deben defender resueltamente para conquistar condiciones laborales más dignas, que les permitan elevar su nivel de vida. Al cerrar la planta de Villa de Cura, el patrono trataría de garantizar la producción en las otras plantas de Pepsi-cola, redoblando los ritmos de trabajo y de explotación de los trabajadores en las demás dependencias que fabrican la marca, donde los beneficios de los trabajadores son menores. De manera que, al botar trabajadores en Villa de Cura, no sólo habrá más desempleados en nuestras filas, sino que empeorarán las condiciones de trabajo y se intensificará la presión sobre los trabajadores de las otras plantas que tiene la Pepsi en el país. La empresa, con la zorrería que caracteriza a la clase patronal, tratará de hacer creer a los demás obreros que habrá mayores posibilidades para ellos, con el fin de dividirlos y quebrar la solidaridad (que no nos engañen). A los candidatos al despido les ofrecen ahora la “zanahoria” de unos bolívares más; después vendrá el garrote del incumplimiento de compromisos y el ladre del desempleo o reabrirán la planta bajo nuevos términos, probablemente con contrataciones temporales o mediante alguna modalidad de trabajo “flexibilizado” y precario (al estilo neoliberal).
LOS TRABAJADORES SEÑALAN A GERENTES ANTIOBREROS Y RESISTEN LA OFENSIVA PATRONAL
Los trabajadores formados por esta dirección sindical clasista, democrática y combativa, saben “cómo se bate el cobre”, aunque la empresa es sabia en artimañas antiobreras. Ha habido movilizaciones internas concentraciones dentro de la fábrica y también movilizaciones de calle con participación solidaria de trabajadores de otras empresas de Villa de Cura y de las zonas industriales de las poblaciones cercanas. Y han tenido apoyo de las comunidades de origen de los trabajadores en las acciones de protesta.
Los trabajadores y su sindicato nombran como principales responsables de la ofensiva antiobrera al Gerente General Ing. José Labastidas y al Gerente de Producción Sr. José Barrera, a quienes responsabilizan de un plan de saboteo consistente en enviar las botellas vacías a otras plantas para que sean llenadas, eliminando el trabajo del tercer turno.
Sin embargo, informan los dirigentes sindicales que los trabajadores y empleados se están resistiendo tenazmente a estas medidas arbitrarias y que el sindicato se está fortaleciendo con la afiliación de los choferes y chequeadores de Valencia y Tocorón . En defensa de su estabilidad laboral, los trabajadores de Villa de Cura han impedido el soplado de envases para ser llenados en la planta de Barcelona.
DENUNCIAN AL GRUPO POLAR COMO “CONSPIRADOR”, “SABOTEADOR” Y"ACAPARADOR".
La Junta Directiva considera que este despido encubierto empalma con el plan político de la oligarquía conspiradora, de la que forma parte el Grupo Polar, busca enrarecer el clima social a favor de la desestabilización política y procura eliminar obstáculos a la hora de poner en práctica medidas de saboteo económico o de plegarse a nuevas convocatorias de paro patronal (paro golpista). Señalan que se trata del mismo grupo empresarial que esconde la Harina Pan para encarecer el precio de este artículo de consumo popular. Es el mismo grupo que despide a cientos de trabajadores en la planta de Cervezas Polar de San Joaquín y en Super Envases Envalic de Valencia. Por eso llaman a unirse y solidarizarse a todos los trabajadores explotados por este grupo empresarial que atenta contra sus derechos laborales y al que señalan por estar comprometido con la desestabilización contrarrevolucionaria, tanto en el terreno social como en el político.
Es hora de una contraofensiva general de la UNT frente a esta campaña nacional de despidos, cierres ilegales, precarización del trabajo, reducción de la paga salarial,saboteo económico, acaparamiento y violación generalizada de las leyes y decretos laborales por parte de los grandes patronos pro-golpistas. El gobierno, por su parte, parece medio "pasmao" frente a este tipo de situaciones. ¿Tiene algún plan el Ministerio del Trabajo? El empresariado "escuálido" todavía debe los costos de su paro-golpista y ahora se los endosan a los trabajadores generando más miseria (¡Y después acusan a Chávez, claro!).
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