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Con motivo de la asunción a la Presidencia de la República de Hugo Chávez, otro de los grandes guisos que se tenían montados en este país se vino abajo: El de la saud.
Al menos está fue la sensación que inicialmente tuvimos los médicos que laboramos en los hospitales dependientes del I.V.S.S.
Con el inico de este gobierno se anuló el decreto de liquidación del Seguro Social y por el contrario, se abrieron estos centros a toda la población venezolana, asegurada o no, ya que al fin y al cabo todos somos venezolanos con derecho a la salud, echando por tierra las pretensiones de la oligarquía venezolana de ponerle las manos a las pensiones de retiro; a las administradoras de salud y en lineas generales a los dineros de los trabajadores.
El I.V.S.S. bajo su primera administración, en este gobierno, arrancó con ímpetu, notamos que los hospitales que ya estaban listos para su liquidación comenzaron a recibir insumos, se hicieron mejoras en la infraestructura hospitalaria; los sueldos de los médicos y de todo el personal en general fueron incrementados sustancialmente; vi con alegría como compañeros de trabajo no médicos ( profesionales de la enfermería, nutricionistas, bioanalistas, etc.) mejoraron su estatus socio econónico; igualmente vi con alegría como se atendía a la ciudadanía incrementándose las estadísticas de atención hospitalaria. En fin, una mejora radical. Pero, inexplicablemente, desde mediados de 2002, los centros hospitalarios comenzaron a desmejorar en lo anteriormente mencionado; dejaron de recibir los dozavos para la adquisición de los insumos hospitalarios al más clásico y viejo estilo cuarto repúblicano; la infraestructura comenzó a deteriorarse apresuradamente: ascensores, aire acondicionado central; equipos de radiología; equipos de análisis de laboratorio dejaron de funcionar; carencia de medicamentos; papelería; equipos de oficina: robos de vehículos y atracos en los estacionamientos por carencia de vigilancia, etc. En fin, el caos.
En nuestro caso, en el hospital Dr. Adolfo Pons en la ciudad de Maracaibo, desde el mes de septiembre de 2002, además de lo antes anotado, se dañaron TODAS las máquinas de anestesia y por ende se paralizaron las intervenciones quirúrgicas. Toda la actividad que da vida a un hospital como lo es la asistencia materno obstétrica y de cirugía llegaron a cero; es decir, EL CIERRE TÉCNICO DEL HOSPITAL.
Es fecha, Junio de 2003, que venimos funcionando apenas con dos máquinas repotenciadas, de las siete con la cuales cuenta el hospital, es decir, con un 28.5 % de la capacidad operativa.
Esta directiva encabezada en la persona de Edgar González ha ofrecido y ha dicho que se compraron dos nuevas máquinas de anestesia para nuestro hospital desde el año pasado para elevar nuestra capacidad operativa apenas a un 57.14 % del 100% de operatividad.
El caso, es que nunca llegan.
Ya no aguantamos más engaños de esta directiva EMBUSTERA E IRRESPONSABLE. Por su irresponsabilidad mí hospital, porque es mío; porque soy médico: porque soy pueblo; porque necesito de él como usuario y porque me anoté con este proceso, hoy languidece en el más indolente olvido por culpa de estos ineptos que no están cumpliendo la misión que les encomendó el Presidente de la República: Llevar la salud al pueblo de Venezuela.
No es posible que esta directiva se mantenga. Debe ser removida cuanto antes, ya aparecen denuncias de corrupción en su seno como las que hace el periodista Miguel Salazar, no precisamente escuálido, en la sección “Mi Comentario de la Semana” de su columna las “Verdades de Miguel” en el Semanario Quinto Día, en donde hace recomendaciones sobre la acciones que el Presidente de la República debe emprender en contra de esta directiva y en favor de todos los venezolanos y las cuales comparto cuando dice: “El I.V.S.S. está llamado a convertirse en el escándalo del año porque quien juegue con la salud del pueblo merece un castigo ejemplar. ¿Qué estarán esperando para darle un escarmiento a la corrupción llevando a la cárcel a toda la directiva del .I.V.S.S.?”..fin de la cita
El presidente debe visitar, ya que no recuerdo que lo halla hecho en los cinco años de mandato que lleva, los hospitales; de imprevisto; por sorpresa; entrando como un venezolano común por la emergencia de cualquier hospital del Seguro Social, para que constate que no es mentira lo que se dice a través de los cuatro jinetes del Apocalipsis, para despecho de nosotros, los simpatizantes de este proceso, sobre la salud en Venezuela.
Es hora que la cabezas de estos ineptos caigan, porque de lo contrario, en materia de salud continuaremos, como decimos los zulianos, fuñíos.
(*)Eliécer Alvarado
C.I. 3.927.885
Cirujano Adjunto II del Hopital Dr. Adolfo Pons
Número de Cargo 00800
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