Powell fue presionado para presentar pruebas de armas de destrucción
masiva en Irak, según la prensa
Washington.- El Pentágono y la Casa Blanca presionaron al secretario de
Estado estadounidense, Colin Powell, para que incluyera información de los
servicios de Inteligencia en el informe sobre las supuestas armas de destrucción
masiva en Irak, que presentó ante la ONU para justificar la guerra, aseguró ayer
viernes el semanario ´News and World Report´. El artículo sostiene que fue
un colaborador del vicepresidente Richard Cheney, Lewis Libby, quien preparó el
primer borrador del discurso que Powell iba a pronunciar ante el Consejo de
Seguridad a finales de enero.
"No voy a leer esto. Esto es una mierda", vociferó Powell agitando los
papeles en el aire cuando recibió la copia del borrador conteniendo información
de dudosa veracidad, afirma el semanario. Según la revista, los
colaboradores de Cheney querían que el discurso incluyera datos sobre una
supuesta compra por parte de Irak de programas informáticos que le permitirían
planear un ataque contra Estados Unidos, una afirmación que no era apoyada por
la Agencia Central de Inteligencia (CIA, por sus siglas en inglés).
La Casa Blanca también presionó a Powell para que acusase al sospechoso líder
de los ataques del 11 de septiembre de 2001, Mohammed Atta, de haberse
reunido en Praga con personal de Inteligencia iraquí antes de los atentados,
pese a que tanto la CIA como la Inteligencia europea rechazaron confirmar tal
encuentro, según el texto.
El contenido del discurso motivó varias discusiones entre Powell, el director
de la CIA, George Tenet, y la consejera del presidente estadounidense para la
Seguridad Nacional, Condoleeza Rice, indica el artículo. El mensaje final se
centró en una importante acusación contra Irak de esconder toneladas de armas
químicas y biológicas prohibidas.