Ann Arbor, Michigan 30 dic - Por presuntos vínculos con grupos paramilitares en Colombia de la empresa
Coca-Cola, la universidad de Michigan suspendió la venta de los productos de la
multinacional en todas sus sedes. Con estas ya son al menos nueve las facultades
que toman dicha medida.
La decisión se produjo tras una queja presentada el año pasado por una
organización de estudiantes sobre la igualdad laboral y económica (Students
Organizing for Labor and Economic Equality).
El grupo acusó a Coca-Cola de conspirar con grupos paramilitares en Colombia
para atemorizar a los líderes sindicales. También la denunciaron por hacer uso
de agua de subsuelo en la India. Coca-Cola ha negado ambas acusaciones e
inclusive ha emitido un comunicado sobre el caso colombiano.
La universidad, que cuenta con más de 50.000 estudiantes, decidió no renovar
el contrato luego de que Coca-Cola dijera que no podía cumplir con una fecha
límite del 31 de diciembre para cooperar con la investigación de Colombia.
Tanto la facultad de Michigan, como otras del país, se ofrecieron a financiar
la investigación.
Hace unas semanas, Coca-Cola dijo que está preparada para examinar sus
prácticas comerciales y laborales en Colombia y la India.
La universidad dijo que renovaría los contratos con Coca-Cola sólo
condicionalmente hasta que la empresa realizara una auditoría independiente e
implementara un plan correctivo, dijo Frank Stafford, presidente de la Junta de
Revisión Disputas de Vendedores.
La suspensión comienza el 1 de enero del 2006. El contrato que perderá la
empresa es de unos 1,4 millones de dólares.
Ambas partes sostienen que continuarán negociando.
Según una vocera de Coca-Cola, Kari Bjorhus, una demanda civil le ha impedido
a la compañía participar en la investigación.
Coca-Cola dijo en su comunicado que ha sido un miembro "ejemplar de la
comunidad empresarial" en Colombia.
Según el diario The Atlanta Journal-Constitution, ya son al menos nueve las
universidad que han suspendido sus contratos con Coca-Cola por la situación de
Colombia.