Santafe de Bogotá, 28 de diciembre. Visiblemente molesto y con voz trémula,
el presidente Alvaro Uribe ofreció hoy recompensas a quienes informen sobre la
ubicación de los guerrilleros de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia
(FARC), que atacaron la madrugada del martes un convoy de 90 militares con saldo
de 26 soldados y tres oficiales muertos. "A los que vengan con información
inmediatamente se les pagará", aseguró.
Uribe anunció, además, que se pondrá en marcha una "cacería de milicianos" en
las poblaciones de Vista Hermosa, Lejanías y El Castillo, ubicadas en el
departamento del Meta, unos 300 kilómetros al oriente de Bogotá, pues -dijo-
"hemos encontrado que hay mucha milicia urbana ayudando a las FARC".
El presidente colombiano, quien realizó un Consejo Extraordinario de
Seguridad en la base militar de Granada, cercana al área de los combates, acusó
a las FARC de ser "miserables terroristas financiados por el narcotráfico",
mientras los refuerzos militares enviados a la zona padecían dificultades para
rescatar los cadáveres de sus compañeros. Analistas y expertos señalaron que el
ataque del martes es el peor revés militar sufrido por el actual gobierno en sus
casi tres años y medio de gestión.
Fuentes del Ministerio de Defensa en Bogotá informaron que la patrulla
militar que chocó con las FARC cayó en un campo minado, tras lo cual sufrió una
demoledora embestida con armamento pesado. Según la versión oficial, unos 300
guerrilleros atacaron con fuego de mortero y ametralladoras Punto 50 a
los 90 hombres que patrullaban el área. Los combates comenzaron a las 4:30 de la
mañana y concluyeron a las 7:30, cuando apareció el refuerzo aéreo del ejército.
Analistas y expertos en temas militares, así como dirigentes políticos de
todos los partidos expresaron que el golpe al ejército demuestra que la
guerrilla está lejos de ser derrotada militarmente.
El candidato presidencial, Carlos Gaviria, quien representa a un sector de la
izquierda, criticó la estrategia militar del presidente Uribe, denominada
Seguridad Democrática, y dijo que "el haber creado un clima de hostilidad contra
la guerrilla no ha dado los resultados esperados: la victoria militar se ve aún
lejana", advirtió.
Por su parte, organizaciones defensoras de los derechos humanos alertaron
sobre el anuncio presidencial de desatar una "cacería de milicianos" y
recordaron que durante el actual gobierno se han realizado decenas de "capturas
masivas", en las que han ido a las cárceles centenares de campesinos que meses
después deben ser dejados en libertad por falta de pruebas sobre sus supuestos
vínculos con la insurgencia.
En declaraciones telefónicas a La Jornada, el alcalde de Vista
Hermosa, Germán Gaona, denunció que miles de campesinos corren peligro en las
áreas rurales de su municipio, pues han quedado atrapados en el fuego cruzado de
guerrilleros y soldados. "Los choques siguen en Playa Rica (lugar de la
emboscada del martes), Tres Esquinas y Palestina", dijo Gaona. Periodistas que
han intentado llegar al área denunciaron que se les ha impedido el paso, incluso
al casco urbano de Vista Hermosa.
Durante 2005, solamente en los nueve principales ataques rebeldes, han
perdido la vida más de 140 soldados y policías.