Pekín, 26 dic (EFE).- Mientras el mundo cristiano conmemora el nacimiento de
Jesús, China celebra otro natalicio, el de Mao Zedong, con varios actos
institucionales y el anuncio oficial de que se ampliará la extensión de
Shaoshan, el pueblo donde el Gran Timonel vino al mundo el 26 de diciembre de
1893.
Los líderes chinos se reunieron anoche para un homenaje al fundador de la
República Popular China en su 112 aniversario, mientras el oficial "Diario del
Pueblo" publicó artículos laudatorios para el ex líder publicados por la
ciudadanía en foros de Internet.
Durante una exposición sobre la vida del
personaje celebrada en Shaoshan (provincia central de Hunan) se anunció la
ampliación del término municipal y patria chica de Mao, de 210 a 275 kilómetros
cuadrados, absorbiendo 19 aldeas vecinas.
Aunque la figura de Mao se ha ido
diluyendo con el tiempo y las reformas económicas, el pueblo natal del líder
fallecido en 1976 sigue siendo visitado por unos tres millones de personas cada
año, que viajan para conocer la casa natal de la familia Mao y el museo en el
que se guardan algunas "reliquias" del político comunista.
Los recuerdos son
de todo tipo, desde el traje que llevaba en el momento de su muerte hasta el
sillón en el que se sentó durante su histórica entrevista con Richard Nixon, que
permitió la restauración de las relaciones diplomáticas entre EEUU y
China.
Frente a los grandes homenajes al gran líder que se celebraban en
décadas pasadas, o durante el centenario de su nacimiento (en 1993), la agencia
oficial Xinhua publicó hoy una muy escueta nota sobre el aniversario, en la que
se cita a Mao como "uno de los fundadores de la Nueva China".
Pese a cierto
olvido a la figura del líder, su icónico retrato sigue colgando de la Plaza de
Tiananmen, y los restos embalsamados del político siguen expuestos en el
Mausoleo que se encuentra en el centro de esa plaza pequinesa.
Los chinos
reconocen los fallos de Mao en empresas como el Gran Salto Adelante (en el que
millones de personas murieron de hambre) o la Revolución Cultural, que
traumatizó a toda una generación, pero siguen manteniendo que el Gran Timonel
"tuvo un 70 por ciento de aciertos y un 30 por ciento de fallos".