La Habana, 22 de diciembre. El presidente Fidel Castro anunció hoy un nuevo
escalón en la ofensiva contra el robo masivo de recursos públicos, con el
despliegue de dirigentes del Partido Comunista en tareas de control, en respaldo
de las brigadas de jóvenes trabajadores sociales.
"Muy pronto entrará en acción el partido, con apoyo de todas las
organizaciones de masas", dijo Castro.
El mandatario habló durante la segunda sesión ordinaria del año de la
Asamblea Nacional del Poder Popular (Parlamento), centrado en la nueva línea de
política económica que ha puesto el acento en el ahorro de energía y en el
blindaje, control y centralización de los recursos públicos.
Añadió que los dirigentes comunistas acudirán "a los lugares fundamentales,
el tiempo que haga falta", como parte de la campaña que miles de trabajadores
sociales realizan desde octubre, en su caso controlando la distribución nacional
de combustible, que según los reportes oficiales tenía múltiples fugas en dinero
y en especie.
Castro recordó su discurso del mes pasado en la Universidad de La Habana, en
el que expuso la idea de que mientras Estados Unidos sería incapaz de destruir
el sistema político de la isla, los propios cubanos sí podrían precipitar ese
desenlace desde dentro.
"Los únicos que podemos destruir esta revolución somos nosotros mismos: lo
dije con toda franqueza", señaló el líder cubano y evocó, igual que lo hizo en
la Universidad, el ejemplo del derrumbe de la Unión Soviética hace 14 años.
"No es inútil la apelación", dijo Castro. "Dije la verdad: que no nos
durmiéramos en nuestros laureles".
En su informe anual, el vicepresidente del gobierno y ministro de Economía y
Planificación, José Luis Rodríguez, dijo que el país debe "asegurar la
invulnerabilidad económica para garantizar su seguridad nacional y eso no
podemos lograrlo despilfarrando los recursos más costosos y estratégicos con que
contamos y que son los portadores energéticos".
Rodríguez expuso que el país debe defenderse "incluso de los propios
errores", por lo cual demandó "empezar por disciplinar a las propias estructuras
económicas del Estado, enfrentando el robo y la corrupción".
Rodríguez reportó un crecimiento del PIB este año en un 11.8 por ciento,
impulsado por los servicios.
Pero el cálculo de ese indicador se realiza en Cuba desde hace dos años con
modificaciones al Sistema de Cuentas Nacionales de Naciones Unidas.
El gobierno cubano agrega al valor total de la producción de bienes y
servicios de un año en el país, un cálculo sobre la equivalencia de los
servicios sociales.
La misma cifra fue entregada a la Comisión Económica para América Latina y el
Caribe (Cepal), que en su Balance Preliminar de la región para 2005, difundido
la semana anterior, hizo notar que Cuba añadió al indicador "una elevada
exportación de servicios sociales a varios países, en especial a la República
Bolivariana de Venezuela".
"La Cepal está evaluando este cálculo, de acuerdo con la metodología empleada
por Naciones Unidas, proceso que todavía no ha concluido", por lo cual la
entidad "no tiene cuenta con cifras propias".
"Cuba ha comenzado a aplicar una nueva valoración de los servicios sociales
que también se está analizando", añadió el Balance.
En junio pasado la Cepal había pronosticado para este año un crecimiento de
la economía cubana de 5 por ciento.