BAGDAD (Reuters) - Ocho soldados iraquíes murieron y otros 17 sufrieron
heridas el viernes cuando un grupo de hombres armados ingresó por la fuerza a un
puesto de control en una convulsionada zona al norte de Bagdad, dijo la
policía.
El ataque en Adhaim, en el principal camino entre Bagdad y la ciudad norteña
de Kirkuk, otro centro de conflicto, fue el más sangriento desde las elecciones
parlamentarias de la semana pasada.
El incidente continuó cuatro horas después de que comenzó, dijo un alto
funcionario policial del área, localizada a unos 70 kilómetros al norte de la
capital.
Un gran número de insurgentes armados con ametralladoras de calibre grueso y
lanzagranadas abrieron fuego contra el puesto de control y luego apuntaron
contra los refuerzos que llegaban para ayudar, dijo el oficial, que habló bajo
condición de anonimato.
Irak había estado disfrutando de un período de relativa calma en los últimos
10 días, en parte como resultado de las mayores medidas de seguridad durante la
elección.
El área en torno a Adhaim ha registrado otros ataques en el pasado,
atribuidos a extremistas islámicos vinculados con Al Qaeda. Los asaltos
incluyeron ataques masivos contra el ejército iraquí y contra los puestos de la
policía.
A diferencia de algunos insurgentes árabes sunitas laicos, que respetaron una
tregua informal para favorecer la participación de los sunitas en la votación
del jueves pasado, Al Qaeda sigue violentamente opuesta al proceso político
respaldado por Estados Unidos, que ha dado el poder a la mayoría chiíta.