NUEVA YORK (AFP) - Luego de tres días de huelga de los transportes públicos
de Nueva York, el Sindicato de Trabajadores del Transporte (TWU) de la ciudad
anunció este jueves el final del paro para alivio de millones de usuarios que el
viernes verán totalmente restablecido el servicio.
El sindicato "acaba de votar a favor de pedir a los empleados de transportes
que regresen inmediatamente a sus puestos de trabajo y reanudar el servicio de
autobuses y metro en los cinco distritos de Nueva York", anunció Roger
Toussaint, presidente del TWU.
"Cuando vuelvan al trabajo háganlo con la cabeza bien alta", dijo el
sindicato en un comunicado a sus miembros.
La plena restauración del servició requerirá entre 10 y 18 horas, según el
alcalde Michael Bloomberg, que auguró que este jueves por la noche los autobuses
ya estarán en funcionamiento y que para el tren subterráneo habrá que esperar al
viernes por la mañana.
"Tengan en mente que tenemos una red enorme de transportes que sirve a
millones de pasajeros en la ciudad y que no puede ponerse en marcha con un
interruptor", dijo Bloomberg.
El comité ejecutivo del TWU votó poner fin al paro con 38 votos a favor,
cinco en contra y dos abstenciones, después de que esta mañana se reanudaran los
contactos entre la patronal y los trabajadores después de tres días de paro.
La Autoridad Metropolitana del Transporte (MTA) y el TWU volverán de este
modo a la mesa de negociaciones para resolver el contencioso en torno al nuevo
convenio colectivo sin que ello suponga detener el servicio.
La primera huelga de transportes públicos en 25 años acaba de este modo con
unas pérdidas para la ciudad estimadas en unos 1.000 millones de dólares por el
ayuntamiento.
De cara a "restaurar el servicio normal de autobuses y metros lo antes
posible, instamos (a los empleados) a que se sumen a sus colegas que ya lo han
hecho a presentarse al trabajo de modo que podamos empezar a realizar nuestra
tarea de mover Nueva York", afirmó la MTA en un comunicado dirigido a los
trabajadores anunciando el fin del paro.
"Este paro ha puesto a prueba la determinación de la ciudad, ha tensado las
relaciones y les ha causado penurias a ustedes, sus familias y los clientes.
(...) Su presencia en el trabajo supondrá una gran diferencia", agregó.
Los primeros usuarios en ser consultados expresaron su satisfacción por la
noticia y su deseo de que se concrete el final del paro.
"Estoy supercontenta de ahorrarme esas cuatro horas" diarias por cada
trayecto al trabajo, explicó Claudia Rueda, asistente de contabilidad de la
misión de México en la ONU.
Rueda vive en Queens y explicó: "Ha sido muy complicado desplazarse porque no
todos vivimos en (la isla de) Manhattan (centro neurálgico de la ciudad)". En
comparación con esas cuatro horas, normalmente invierte una hora y media en
llegar a las dependencias de la misión en el centro de Manhattan.
Richard Heyer, un bibliotecario de 50 años que también trabaja en el centro
de Manhattan, dijo sentirse "contento" y esperar que "los trabajadores" consigan
"lo que necesitan".
"He estado usando varios métodos para ir al trabajo y a casa, lo primero que
viniera", dijo Heyer, que también vive en Queens.
La huelga había entrado este jueves en su tercer día obligando a más de siete
millones de usuarios potenciales a caminar, pedalear o patinar al trabajo un día
más, escenas que podrían repetirse esta tarde dependiendo del grado de
reanudación del servicio.
La temperatura (-1 centigrado en Brooklyn) era un poco más alta que en días
anteriores y, al contrario de lo que se pensaba, la desesperación aún no se
había apoderado de los ciudadanos.
El alcalde Michael Bloomberg no repitió este viernes la travesía a pie del
puente de Brooklyn como había hecho los dos primeros días del paro.