Nueva York, 22 de diciembre. El sistema de transporte público más grande del país fue paralizado el pasado 20 de diciembre, son 34 mil trabajadores del metro y los autobuses de Nueva York, provocando con ello el mayor enfrentamiento de autoridades estatales y municipales con trabajadores públicos en 25 años.
Manifestando su hartazgo ante demandas de más concesiones, particularmente para los fondos de salud y retiro de futuras generaciones, cansados de trabajar para una agencia estatal famosa por tratar de manera soberbia a sus empleados, y marcando una raya en la arena para sindicalistas que enfrentan costos de vida cada vez más altos en la ciudad más cara del país y desafiando una ley estatal anti-sindical que prohíbe las huelgas en el sector público, la sección 100 del Sindicato de Trabajadores del Transporte (TWU) se declaró en huelga.
Eso provocó que unos 7 millones de usuarios buscaran otras alternativas para llegar a sus trabajos, a sus escuelas y otros destinos. Miles caminan kilómetros y cruzan los puentes, extraños se hacen conocidos al compartir taxis y vehículos de todo tipo debido al plan de contingencia que prohibe el ingreso a Manhattan de vehículos con menos de cuatro personas entre las 5 y 11 de la mañana. Miles de bicicletas ocupan las calles y avenidas, otros usan patinetas, patines o simplemente se quedan en casa.
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La población de New York camina a lo largo de la ciudad porque el transporte público está paralizado Foto: Indymedia New York |
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Las estaciones de metro están custodiadas por la policía Foto: Indymedia New York |
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Las grandes avenidas de la ciudad se encuentran despejadas de vehiculos en vista de la huelga Foto: Indymedia New York |
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Los comerciantes ya se quejan ante las autoridades porque los trabajadores no pueden trasladarse hacia sus sitios de trabajo Foto: Indymedia New York |