NuevaYork 22 Dic - La guerra de palabras a causa de la huelga del transporte público tomo un cariz
de mal gusto después que el alcalde Michael Bloomberg tachó a los dirigentes
sindicales de "matones", un adjetivo que algunas personas interpretaron como
racista _ teniendo en cuenta que la mayoría de los miembros del gremio son de
raza negra.
Durante su primera conferencia de prensa en la municipalidad, desde que
comenzó la huelga el martes, Bloomberg se quejó de que los dirigentes sindicales
"le dieron la espalda a Nueva York como manera matona y deshonraron el noble
concepto del servicio público".
Un grupo de concejales y líderes negros respondieron el miércoles que el
comentario de Bloomberg era racista porque estaba dirigido a los líderes de un
sindicato donde sólo el 30% de trabajadores son blancos.
"Nos resiente la idea de que se catalogue a un sindicato predominantemente
negro y latino como un grupo de matones", dijo el concejal Charles Barron.
Ed Skyler, vocero del alcalde, replicó que "es despreciable que se inserte el
factor racial en esta situación".
Bloomberg no tiene papel oficial alguno en las negociaciones sindicales, pues
los trenes subterráneos y autobuses son administrados por la Autoridad de
Transporte Metropolitano (MTA). Sin embargo es responsable de mantener funcional
a la ciudad mientras dure la paralización del sistema de transporte público más
grande del país.
El ministro Herbert Daughtry, un influyente líder negro, dijo que el alcalde,
el gobernador y los directivos del MTA se arriesgaban a a compararse con Eugene
"Bull" Connor, el comisionado de policía de Birmingham, Alabama, quien favorecía
la segregación racial y que atacó a los manifestantes por los derechos civiles
de los negros con chorros de agua y perros entrenados en 1963.
"Tenga cuidado de la manera como usa la ley para forzar a la gente a la
sumisión", señaló el líder.
El presidente del Sindicato de Trabajadores del Transporte, Roger Toussaint
no se unió del todo a las expresiones de protesta el miércoles, pero dijo que la
calificación de "matones" demostraba "la falta de respeto" del alcalde por los
miembros del sindicato.