Washington 21 Dic-Según despachos de agencias internacionales el vicepresidente estadounidense Dick Cheney pidió este martes poderes
presidenciales "fuertes y robustos", al indicar que el caso Watergate y la
guerra de Vietnam habían socavado la autoridad de la presidencia.
Cheney hizo la solicitud en medio de fuertes críticas hechas por varios
legisladores en torno a la decisión del presidente George W. Bush de espiar a
los estadounidenses para prevenir posibles ataques terroristas. Algunos alegaron
que el mandatario se está tomando atribuciones que la Constitución no le
permite.
"Creo en que la autoridad presidencial debe ser fuerte, robusta y creo que el
mundo en que vivimos así lo exige", dijo el vicepresidente.
"Yo diría que nuestros actos en torno a este tema son totalmente adecuados y
acorde con la autoridad constitucional del presidente....Déjenme decirles que el
que no hayamos sido atacados en cuatro años no ha sido un accidente" añadió
Cheney.
Mientras tanto, varios senadores demócratas y republicanos indicaron que no
se puede ignorar el papel del Congreso, incluso cuando se libra una guerra.
Los demócratas mantuvieron que el mandatario no tenía la suficiente autoridad
como para autorizar el programa de espionaje interno.
"Creo que el vicepresidente debe leer de nuevo la Constitución", dijo el
senador demócrata por Massachusetts Edward Kennedy.
Los republicanos dicen que el Congreso debe investigar si Bush actuó dentro
del marco legal para permitir que la Agencia Nacional de Seguridad escuchara
llamadas internacionales y leyera mensajes de correo electrónico de personas
presuntamente vinculadas con al-Qaeda , sin antes obtener órdenes
judiciales.
El gobierno de Bush defiende sus acciones, indicando que el Congreso le
otorgó al mandatario la autoridad de usar métodos de inteligencia como la
intervención de teléfonos para escuchar llamadas internacionales entre
estadounidenses y extranjeros cuando se sospechara que alguno era un miembro o
seguidor del grupo terrorista.
El secretario de Justicia, Alberto González, cita la ley que autoriza el uso
de la fuerza militar que el Congreso aprobó y Bush firmó una semana después de
los ataques del 11 de septiembre.