Nueva York 20 Dic(AP) _Los trabajadores del sistema de autobuses y trenes subterráneos de
Nueva York se declararon en huelga el martes por primera vez en más de
25 años, por lo que dejaron a millones de usuarios varados en una de
las épocas más congestionadas del año.
Un juez le impuso una
multa de 1 millón de dólares diarios al sindicato de trabajadores del
transporte (TWU por sus siglas en inglés). El magistrado Theodore Jones
acusó a la organización de violar una ley estatal que prohibe que los
empleados públicos se declaren en huelga.
El equipo de abogados
de la ciudad y el estado le pidieron al juez que le impusiera al
sindicato una "multa bien alta" por haber violado las leyes.
En
tanto, millones de habitantes quedaron varados debido al paro que
sembró el caos en esta ciudad en medio de la agitada temporada navideña.
Los
habitantes caminaron, patinaron, montaron bicicletas o compartieron
vehículos a fin de llegar a sus lugares de trabajo luego que autobuses
y trenes subterráneos dejaron de funcionar a eso de las 3 de la
madrugada.
El alcalde Michael Bloomberg, según el cual el paro
del transporte puede costar a la ciudad unos 400 millones de dólares
diarios, se unió a miles de peatones que iban a sus trabajos en medio
del frío invernal.
El sindicato de los transportistas se fue a la
huelga luego que fracasaran las negociaciones con la Autoridad
Metropolitana del Transporte (MTA) sobre salarios y beneficios.
Las autoridades comenzaron a clausurar molinetes y a cerrar entradas a los subterráneos luego de decidirse la huelga.
"No
me parece bien que paralicen a esta ciudad, que es el centro financiero
y cultural del mundo", opinó Larry Scarinzi, de 72 años, un ingeniero
jubilado que buscaba un taxi frente a la estación central Penn Station.
"Están violando la ley y están destrozando la economía".
Las
autoridades anunciaron que llevarán al sindicato a los tribunales a fin
de obligarlo a pagar millonarias multas. El sistema de transporte
neoyorquino, el más grande del país, mueve a unos 7 millones de
pasajeros diarios.
En una estación del subterráneo, se veía un
letrero con la leyenda: "Estación cerrada debido a huelga. ¡Feliz
Navidad!". En Penn Station, los altoparlantes ordenaban a los usuarios:
"Favor evacuar el sistema de transporte subterráneo".
Los taxis
aceptaban varios pasajeros con destinos distintos y ocurrieron enormes
embotellamientos de tránsito, pues la policía impedía el paso de
vehículos que no estuvieran compartidos.
En las calles,
trabajadores de la red de transporte marchaban con carteles que decían:
"Somos los que movemos a Nueva York ¡Exigimos respeto!"
"Que los
echen a todos" los huelguistas, dijo Eddie Goncalves, un portero de un
edificio que intentaba retornar a su hogar luego de trabajar durante la
noche. Indicó que la huelga lo obligará a gastar diariamente 30 dólares
adicionales en taxis y en boletos de trenes.
Bloomberg ha dicho
que la huelga es particularmente lamentable debido a que ocurre en
medio de la agitada temporada de viajes y compras navideñas. "Habrá un
congestionamiento de tránsito que pasará a la historia", vaticinó.
El
sindicato se declaró en huelga a eso de las 3 de la mañana cuando
fracasaron las negociaciones con la autoridad de transporte. El
presidente del sindicato, Roger Toussaint, dijo que la junta directiva
de la agrupación había votado por abrumadora mayoría a favor de irse a
la huelga.
"Esta es una lucha por la dignidad de nuestro trabajo,
algo que es totalmente ajeno a la MTA", dijo Toussaint. "Los
trabajadores del sistema de transporte están hartos de ser abusados y
despreciados".
El presidente de la MTA, Peter Kalikow, calificó
la huelga como "una bofetada" a los neoyorquinos e indicó que los
abogados del gobierno municipal se presentarán ante las cortes de
inmediato, en un intento de impedir el paro a través de las autoridades
judiciales.
Es ilegal que los trabajadores del transporte vayan a
la huelga en Nueva York. Los 33.000 miembros del sindicato enfrentan
fuertes sanciones económicas y sus directivos el inmediato
encarcelamiento.
Es la primera huelga del transporte en Nueva
York desde abril de 1980, cuando se registró un paro de 11 días de
duración. El anterior a ese tuvo lugar en 1966.