La Paz, 20 dic (PL) El presidente electo, Evo
Morales, emplazó hoy a Estados Unidos a respetar la voluntad del pueblo
boliviano y advirtió que se ha terminado la diplomacia del sometimiento
y la subordinación.
En una amplia conferencia de prensa,
Morales emplazó a Washington a un pacto contra el narcotráfico, pero
sin afectar la soberanía boliviana, al campesinado ni a la hoja de coca
destinada a fines lícitos.
El ganador contundente de las
elecciones del domingo último fue preguntado sobre las declaraciones de
la secretaria norteamericana de Estado, Condoleeza Rice, quien
pretendió cuestionar el carácter democrático del próximo gobierno de
Bolivia.
Tras demandar respeto a la
voluntad soberana del pueblo boliviano, señaló que los indígenas creen
que el diálogo es el mejor camino para resolver los problemas internos
y externos y si Estados Unidos apuesta por la diplomacia, su gobierno
accederá.
Pero no aceptamos la diplomacia
del sometimiento y la subordinación y los pueblos indígenas vamos a
dignificar Bolivia y defender la soberanía nacional.
Reivindicó por otra parte el lema
quechua "Huaiñuchum yanquis" (abajo los yanquis) con el cual cerró el
domingo un discurso de celebración de la victoria.
Dijo que se trata de un lema de
lucha, resistencia y defensa de la dignidad y la soberanía y de condena
a las políticas de hambre, miseria y sometimiento, que hay que acabar
para dignificar al pueblo boliviano.
Reiteró tambien que su gobierno
nacionalizará los hidrocarburos y demás recursos naturales, con el
ejercicio del derecho estatal de propiedad de los mismos, y dejará sin
efecto las concesiones que otorgaron ese patrimonio a las
transnacionales.
Señaló que los contratos que
entregaron esa propiedad son por lo demás nulos, por no haber sido
aprobados por el congreso, lo que implica una readecuación y una
revisión, sin descartar conversaciones entre su administración y las
empresas.
Advirtió que será, sin embargo,
radical con las transnacionales que han incurrido en el contrabando de
petróleo y otras ilegalidades, y anunció que de probarse estas
infracciones, sus contratos de operaciones serán inmediatamente
anulados.
Sobre la retracción de las
inversiones de esas compañías, dijo que se debió a las dudas en torno a
los resultados electorales, pero ahora que el Movimiento al Socialismo
(MAS) ha ganado con más del 50 por ciento de los votos, está claro que
el pueblo quiere recuperar su patrimonio.
Agregó que las empresas podrán
seguir operando en condiciones nuevas, que les permitirán recuprar sus
inversiones y obener ganancias con equilibrio y racionalidad y se
declaró partidario de trabajar con empresas estatales de la región e
impulsar Petroamérica como mecanismo de cooperación estatal
latinoamericano.
Al defender la hoja de coca por
ser benéfica para la salud, Morales confirmó que buscará su
legalización internacional, mediante el retiro de la planta de la lista
de sustancias prohibidas de las Naciones Unidas, la que fue incluida
erróneamente.
Planteó que debe terminar el
arresto domiciliario de la coca, legal en Bolivia, pero ilegal fuera
del país y dijo que no puede haber legalización solamente para la Coca
Cola, famoso refreso que usa como ingrediente la planta andina.
El líder indígena demandó acabar
con las políticas contra la coca que impulsa Estados Unidos y emplazó
al país del norte a un pacto de lucha efectiva para eliminar el
narcotráfico, pero sin atentar contra la planta andina ni contra los
cocaleros.
Consideró que el combate a la
droga no puede seguir siendo pretexto para los intereses geopolíticos
de Estados Unidos y para que este país haga más férrea su dominación
sobre naciones como Bolivia e instale bases militares.
Lucharemos contra el narcotráfico
sin intervención militar extranjera, manifestó, a tiempo de considerar
inaceptable que haya personal extranjero armado y uniformado en
Bolivia, con autoridad inclusive sobre militares y policía locales, en
referencia a la presencia de la agencia norteamericana antidrogas.