BERLIN (AFP) - La primera ciudadana alemana secuestrada en Irak, la
arqueóloga Suzanne Osthoff, fue liberada tras tres semanas de
cautiverio y se encuentra en relativa "buena salud", declaró este
domingo en Berlín el ministro alemán de Relaciones Exteriores,
Frank-Walter Steinmeier.
Los secuestradores anunciaron que tienen
intención de liberar también al chófer iraquí de la arqueóloga, que aún
estaba en su poder a última hora de este domingo.
"Estoy muy
feliz", declaró a la AFP el hermano de Susanne Osthoff, Robert, a quien
las autoridades alemanas informaron de la liberación poco antes del
anuncio oficial.
Osthoff, de 43 años y convertida al Islam, se
encuentra actualmente en la embajada de Alemania en Irak, precisó el
jefe de la diplomacia germana.
El gobierno de Berlín comparte "el
alivio" de la familia, añadió Steinmeier en una breve intervención ante
la prensa. Sin embargo, el ministro no ofreció detalles sobre las
circunstancias de la liberación de Osthoff.
Suzanne, que habla
árabe perfectamente, está casada con un musulmán y tiene una hija de 11
años que vive en Alemania. Ella reside en Irak desde hace 10 años,
trabajando como arqueóloga y ayudando también a la población local.
"Mi hermana tiene un gran corazón. Jamás quiso meterse en política (...) sólo quería ayudar", añadió su hermano.
Anja,
hermana de la secuestrada, había lanzado el miércoles un emotivo
llamamiento a los alemanes para que "no olvidasen y apoyasen a Suzanne".
"Mi
hermana quiere proteger el patrimonio iraquí. Ha puesto su corazón en
ello y puso en peligro su seguridad por todos nosotros", dijo.
El
llamamiento de Anja coincidió con el anuncio de que el Gobierno alemán
había conseguido establecer contacto con "intermediarios" para poder
negociar con los secuestradores de Osthoff.
Desde la desaparición
de la arqueóloga, sus secuestradores sólo habían hecho llegar un vídeo
a una cadena televisiva alemana en el que se veía a la mujer y a su
chofer con los ojos bendados y rodeados por un grupo de hombres armados.
El
semanario alemán Focus publicó el lunes pasado un extenso reportaje en
el que se afirmaba que Berlín creía que Osthoff seguía aún con vida.
Berlín
"actúa, claramente, con el convencimiento de que Osthoff está viva y se
encuentra, aparentemente, en buena salud", señaló el semanario.
Focus
citó fuentes del ministerio germano de Relaciones Exteriores según las
cuales, la arqueóloga fue secuestrada por un grupo que se denomina a sí
mismo "Ejército de los Mujaidines" y que en un primer momento la tomó
por una espía que trabajaba para Occidente para descubrir
posteriormente su equivocación.
El secuestro de Osthoff supuso
una seria crisis para el ejecutivo de Angela Merkel, que se hizo cargo
de la cancillería alemana a fines de noviembre. Merkel hizo un
llamamiento a los secuestradores para que liberasen a su compatriota
pero se mostró firme al subrayar que Berlín no admitiría ningún tipo de
chantaje.
La canciller se refería a la condición impuesta por los
secuestradores para liberar a Suzanne, que fue el que Berlín pusiese
fin a su colaboración con el gobierno de Irak.
Alemania no tiene tropas en irak pero colabora en un programa de entrenamiento de policías iraquíes en suelo iraquí.
El
secuestro de Suzanne Osthoff desencadenó una amarga polémica en
Alemania, donde el hecho no suscitó demasiado apoyo popular, algo que
fue denunciado por la prensa del país.