El general Mouchref Ibrahim Khalil fue
ultimado este domingo al ser baleado su automóvil que conducía en
Saydiyah, al sur de esta capital.
En el norte de Bagdad, en Baladros, dos oficiales de la
policía y un civil fallecieron durante un enfrentamiento armado que
también dejó saldo de tres heridos.
Otros tres agentes murieron y dos resultaron heridos por la
explosión de una bomba el paso de un vehículo de la policía en las
inmediaciones de la Universidad de al Mustansiriyah, en el norte de
aquí.
Mientras, en el centro de esta urbe, otro grupo de hombres
armados mató a tiros a Alí Karim al Assadi, un importante miembro
chiíta de la Organización Baaz, informó la policía.
En ese ambiente de renovada violencia de fondo, se anunció
hoy que los resultados de las elecciones parlamentarias realizadas este
jueves en Iraq, comenzarán a darse a conocer mañana.
Según el diario bagdadí Al Sabah, la victoria corresponde a
la alianza religiosa chiíta que ya domina el gobierno transitorio
iraquí.
De acuerdo con esa fuente, la agrupación fue la más votada en Hilla, Nayaf, Karbala, Diwaniya y Samawa.
En ese marco, el líder de una de las dos alianzas sunitas
que concurrieron a los comicios, Saleh al Mutlak, denunció hoy ante la
prensa en Bagdad irregularidades e intentos de extorsión en la consulta.
La otra alianza sunita, a la que pertenece el moderado Partido Islámico, obtuvo buenos resultados en Tikrit, Ramada y Bakuba.
Un balance final de la Comisión Electoral cifró en cerca del
70 por ciento de los 15 millones de iraquíes con derecho a voto, la
concurrencia a las urnas.
Las elecciones en esta nación árabe musulmana del Golfo
Pérsico discurrieron en relativa calma, y los sufragantes debieron
elegir a 275 diputados para un Parlamento que legislará por cuatro años.
Esta nueva Asamblea ratificará o sustituirá a la anterior
elegida el 30 de enero pasado con carácter provisional, la cual fue
boicoteada por los sunitas.