Washington, 17 dic- El presidente
estadounidense, George W. Bush, reaccionó hoy a las críticas a un
posible abuso de poder al admitir que autorizó operaciones de espionaje
contra sus compatriotas.
En su habitual mensaje radial de los sábados, el gobernante
dijo que autorizó a la supersecreta Agencia de Seguridad Nacional
(NSA), el desarrollo de operaciones de espionaje contra personas
vinculadas con la red Al-Qaeda.
Posterior a los atentados del 11 de septiembre de 2001,
"autoricé a la NSA, conforme al derecho estadounidense y a la
Constitución, a interceptar las comunicaciones internacionales de estas
personas y sus vínculos con Al-Qaeda y con organizaciones terroristas",
agregó.
Este viernes el diario The New York Times denunció que hace
tres años, Bush autorizó espiar oficialmente a miles de sus
compatriotas sin que mediara una orden judicial.
Analistas y expertos legales se preguntan cuántas normas
constitucionales quebrantaron tales investigaciones, indico el Times.
Según analistas las acusaciones a las que le sale al paso
hoy el gobernante son graves pues este tipo de infracciones a la
intimidad y violaciones de la Primer Enmienda se creían hasta ahora
estrictamente limitadas.
El tema ocupa hoy importantes espacios en la prensa
nacional, incluyendo un amplio comentario sobre el tema del diario The
New York Times.
Algunos medios atribuyen la derrota de la prórroga de la Ley
Patriótica en el Congreso, al temor de los legisladores a que se
extienda en el tiempo un mayor poder en manos de la Casa Blanca.