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Por Gustavo González
SANTIAGO, 15 dic (IPS) La Cepal pronosticó este
jueves un aumento del producto de América Latina
y el Caribe de 4,1 por ciento en 2006, mientras
que este año será de 4,3 por ciento, y exhortó a
los gobiernos a buscar acuerdos políticos y
sociales en un período marcado por decisiones electorales.
El economista y ex ministro argentino de
Economía José Luis Machinea, secretario ejecutivo
de la Comisión Económica para América Latina y el
Caribe (Cepal), recordó que en los próximos 13
meses habrá 14 comicios presidenciales en la
región y planteó que, en ese contexto, se deben
dar ”señales claras en la microeconomía”, ya que
”no basta con que la macroeconomía ande bien” si
persisten la pobreza y el desempleo.
Machinea formuló estas apreciaciones durante
la presentación del ”Balance preliminar de las
economías de América Latina y el Caribe”, el
tradicional informe anual de Cepal que analiza el
desempeño de la región en el año que culmina y
traza perspectivas para el siguiente.
El próximo año será el cuarto de expansión
del producto regional, luego de la depresión de
2002, en que la economía cayó 0,8 por ciento. En
2003, el crecimiento fue de dos por ciento, para
aumentar a 5,9 por ciento en 2004 y mantener una
expansión más moderada este año y en 2006.
Las economías latinoamericanas continúan
creciendo, pero a un ritmo menor que en el
conjunto del mundo en desarrollo, cuyo producto
interno bruto (PIB) aumentará este año 5,7 por
ciento, sobre todo gracias a la expansión de los
dos países más poblados, China e India, mientras
que a nivel mundial el incremento será de 3,3 por ciento.
El informe de Cepal, presentado en su sede de
Santiago de Chile, establece que el producto de
los países desarrollados crecerá este año 2,5 por
ciento, mientras las llamadas economías en
transición, que corresponden a la desaparecida
Unión Soviética y a Europa oriental, crecerán seis por ciento en 2005.
Corroborando lo señalado por Cepal, el
economista Manuel Riesco, del Centro de Estudios
Nacionales de Desarrollo Alternativo, dijo a IPS
que el crecimiento de América Latina y el Caribe
se vio afectado este año por la escasa expansión
de Brasil y México, que en conjunto representan
dos tercios de la economía regional.
”Dada la dependencia de la economía brasileña
existe algún riesgo de desaceleración este año en
la tasa de crecimiento de la economía
latinoamericana”, dijo a su vez a IPS el
economista Juan Luis Correa, del Instituto
Libertad, vinculado al derechista Partido Renovación Nacional, de Chile.
Joseph Ramos, decano de la Facultad de
Economía de la Universidad de Chile, destacó
también en declaraciones a IPS los modestos
comportamientos económicos de Brasil y México y
señaló que también habrá una desaceleración en la
expansión de Argentina, al ”salir del hoyo en que cayó hace cinco años”.
El PIB argentino creció este año 8,6 por
ciento, superado sólo por la tasa de nueve por
ciento de Venezuela, según el informe de Cepal,
que sitúa en los lugares siguientes, cada uno con
seis por ciento, a Uruguay, Chile, Perú y Panamá,
mientras que Brasil creció 3,8 por ciento y México tres por ciento.
En términos subregionales, las mayores
expansiones del PIB tuvieron lugar en América del
Sur. Las economías del Caribe tuvieron igualmente
un buen desempeño, en tanto los menores
crecimientos se dieron en México y América
Central, afectados en sus exportaciones de
manufacturas y servicios por la competencia de China.
Machinea informó que hace sólo dos días el
gobierno de Cuba informó a Cepal que este año la
economía de la isla crecerá 11,8 por ciento,
gracias a ”un fuerte aumento de las exportaciones
de servicios”. La agencia regional de la
Organización de las Naciones Unidas se abstuvo de
incluir esa tasa en el promedio regional mientras
analiza la metodología con que se calculó.
El secretario ejecutivo de Cepal puntualizó,
además, que ello no implica ningún juicio a
priori sobre el informe del gobierno de Fidel
Castro y admitió, ante una pregunta, que acciones
como las que cumple Cuba de asistencia médica
internacional y sus políticas sociales y de
educación no son reflejadas en índices elaborados
con metodologías tradicionales.
En el panorama para 2006 no se esperan
grandes cambios, tanto en la economía mundial
como en su impacto en América Latina y el Caribe.
Las perspectivas son de una cierta estabilización
en el precio del petróleo y de las materias
primas en general, lo cual seguirá favoreciendo a
los países sudamericanos, exportadores de recursos naturales.
En América Central y el Caribe, en cambio, el
alza del precio del petróleo se unió a la
devastación de los huracanes para golpear la
economía. Con excepción de Trinidad y Tobago,
exportador de crudo, el resto de los países vio
mermado sus perspectivas de crecimiento del PIB
en 2,5 por ciento por el peso de la factura de
crudo, indicó el informe de Cepal.
”Tengo la impresión que (durante 2006) el
impacto del precio del petróleo para el conjunto
de América Latina va a ser más bien negativo que positivo”, dijo Riesco a IPS.
Las reglas del juego de la economía mundial
no sufrirán grandes alteraciones el año próximo,
considerando sobre todo el estancamiento de las
negociaciones en la Organización Mundial del
Comercio (OMC), evidenciado en la conferencia
ministerial que se realiza en Hong Kong.
Ante una pregunta de IPS, Machinea se declaró
pesimista sobre el futuro de la llamada Ronda de
Doha de la OMC. ”En Hong Kong lo que se está
haciendo es simplemente resguardar el
multilateralismo para retomar las negociaciones
dentro de unos cinco meses”, puntualizó.
Si bien la Ronda de Doha no tiene como único
elemento el levantamiento de los subsidios
agrícolas que los países pobres reclaman a los
industrializados, mientras no se solucione este
aspecto seguirá empantanada toda la negociación, agregó Machinea.
El secretario ejecutivo de Cepal apuntó que
existe una inconsecuencia de los países
industrializados, que hablan del libre comercio y
gastan 300.000 millones de dólares en subsidios a
su agricultura, cuatro veces más de lo que
destinan a la cooperación internacional.
”Si se redujeran los subsidios agrícolas
serían un aliciente para nuestros países, pero no
son un freno en relación a lo que ha sido nuestra
historia”, acotó el decano Ramos, quien agregó
que ”la tendencia va a ser a reducirlos, aun
cuando no me cabe duda de que será un proceso muy gradual”.
En el balance general, Cepal señaló que,
tanto el crecimiento de este año como el esperado
para 2006, serán insuficientes para aumentar las
tasas de inversión y ahorro en la región y atacar
a fondo los grandes problemas de pobreza y
desempleo, donde los logros registrados en el último tiempo son muy parciales.
Este año, 5,6 millones de personas
encontraron empleo en zonas urbanas de la región
y la proporción de aquellas en edad laboral que
tienen trabajo subió de 53,1 a 53,6 por ciento,
aunque al mismo tiempo bajó la tasa de
participación laboral, que representa a quienes
buscan empleo, de 59,5 a 59,2 por ciento.
Estos factores determinaron que el desempleo
regional urbano disminuyera de 10,3 a 9,3 por
ciento, tasa no vista en los últimos 20 años, que
se explica también por el retiro del mercado de
trabajo de jóvenes que retornaron en su mayoría al sistema educativo.
En el marco de los procesos electorales que
vendrán en los próximos 13 meses es necesario
buscar en las sociedades latinoamericanas
acuerdos políticos y sociales que fijen reglas
más claras y estables para la economía, promuevan
reformas fiscales y sectoriales, impulsen
políticas productivas y apoyen la inversión
pública y privada en infraestructura.
Machinea comentó que en los últimos procesos
electorales llegaron al gobierno en América
Latina tendencias progresistas y de
centroizquierda, sin que ello acarreara
alteraciones en la macroeconomía, como muchos temían.
”Pero no basta que la macroeconomía ande
bien. Ahora hay que dar señales claras en la microeconomía”, subrayó.
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