Washington, 15 dic (PL) La Cámara de
Representantes está hoy del lado del senador John McCain, al respaldar
su medida para prohibir los tratos crueles e inhumanos contra
prisioneros bajo custodia estadounidense en cualquier parte del mundo.
Con una abrumadora mayoría de 308 por 122, la Cámara Baja se
unió la víspera al Senado, que anteriormente apoyó la iniciativa del
legislador republicano.
Aunque el pronunciamiento no convierte la prohibición en
ley, y exista la amenaza del presidente George W. Bush de vetarla, la
votación no vinculante es una "inusual reprimenda bipartidista contra
la actual administración", según el diario The New York Times.
Además, ese resultado constituye un importante apoyo para
McCain en el preciso momento que desarrolla tensas negociaciones con la
Casa Blanca, que opone rotundamente a su proposición.
En octubre, el Senado aprobó la medida con 90 votos a favor
y nueve en contra, como parte de un proyecto de ley de gastos militares.
En la victoria dentro de la Cámara Baja, la propuesta
recibió el apoyo de 107 republicanos, además de casi todos los
demócratas que siguieron el llamado de su correligionario John P.
Murtha, representante de Pensilvania.
Murtha se ha convertido en un verdadero dolor de cabeza para
la administración Bush en cada medida legislativa relacionada con Iraq
desde que el mes pasado exigió la retirada de las tropas
norteamericanas de ese país árabe en un período de seis meses.
"La tortura no nos ayuda a ganar el corazón y las mentes de
las personas contra quienes se usa... El Congreso está obligado a
pronunciarse", manifestó el representante.
Asimismo consideró que la legislación de McCain resulta
esencial para estandarizar los métodos de interrogatorios
estadounidenses y enviar una clara señal al mundo de que Estados Unidos
condena los tratos abusivos de los detenidos.
"Si permitimos la tortura, abandonamos nuestro honor", agregó Murtha.
Acerca de las negociaciones con el asesor de Seguridad
Nacional de la Casa Blanca, Stephen Hadley, el propio McCain expresó
ayer a la prensa que "aún estamos conversando. Resolveremos el problema
de una manera u otra. Tenemos los votos".
El escándalo sobre cárceles secretas de la CIA en Europa y
las denuncias de maltrato de prisioneros detenidos como parte de la
denominada guerra global del gobierno norteamericano contra el
terrorismo han provocado una ola de críticas en Estados Unidos y el
mundo.