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Washington, 14 Dic. ABN.- La ronda de
negociación de la Conferencia Ministerial de la Organización Mundial de
Comercio (OMC), que se lleva a cabo en Hong Kong, China, terminará en
un rotundo fracaso, aseguraron expertos en economía en la capital
estadounidense.
«Definitivamente, las negociaciones en Hong Kong están en
peligro y van directo a un fracaso», dijo Ian Vásquez, analista
económico del prestigioso Instituto Cato, un centro de análisis
sociopolítico y económico de Washington.
«Lo más grave es que lo que está en juego en esta ronda es
grande: se va a definir si el mundo va a seguir avanzado hacia un
modelo más liberal o si esa agenda se va a retrasar», agregó el
experto.
Los grandes países desarrollados claman en esta reunión por
acelerar la apertura de las fronteras comerciales, mientras que las
pequeñas economías y principalmenbte aquellas naciones con músculo en
el sector agrícola abogan por la eliminación de los subsidios y un
comercio más justo.
Para el analista, la llamada Ronda de Doha -el proceso de
negociaciones que comenzó durante la conferencia realizada en la
capital de Qatar en 2003- no será concluida en la reunión de Hong Kong
y lo más probable es que las tratativas se posterguen para retomarlas
en 2007.
Según Vásquez, los 148 países miembros de la OMC que negocian
la apertura de los mercados agrícolas, la reducción de aranceles y la
liberación global de los servicios, no podrán superar la principal
piedra de tranca en los diálogos, que es la inflexibilidad de los
países ricos respecto a temas sensibles como los subsidios a la
agricultura.
«Cada vez que se avanza en los temas de liberación del
comercio mundial hay que tomar en cuenta que se están tocando intereses
de los sectores más poderosos y protegidos en los países ricos, y que
son ellos los que ponen la piedra de tranca a las negociaciones,
especialmente en la agricultura», explicó Vásquez.
Consideró que, en el caso de Estados Unidos, la inflexibilidad
respecto a ciertos puntos tiene además un delicado trasfondo político,
luego del fracaso del Área de Libre Comercio de las Américas (Alca),
que Washington pretendía poner en vigencia para enero de 2005.
«Lo que pasa es que no han querido dar ningún paso sin tener
firmado un acuerdo internacional de libre comercio y están esperando
que esto se dé en Doha», dijo el analista.
Un nuevo fiasco en las negociaciones de la Ronda Doha, que
debieron concluir en 2004 pero se estancaron por la reticencia de los
países industrializados a reducir o eliminar los aranceles a las
importaciones y sus subsidios agrícolas, derrumbaría la credibilidad de
la OMC, según destacó el secretario de Comercio de Hong Kong, John
Tsang, en comentarios a la prensa local.
En este escenario, los países miembros de la OMC tendrían el
gran dilema de discernir entre sus propios intereses y los de aquellas
naciones que buscan un comercio más justo y en igualdad de condiciones.
«Estados Unidos, por ejemplo, ha propuesto un plan de
liberalización para abrir sus propios mercados, con la intención de que
Europa haga lo mismo, pero hasta ahora Europa no ha querido moverse de
su posición y eso ha puesto en peligro años de negociaciones», señaló
Vázquez.
«El próximo paso será lo que Estados Unidos ya ha estado
haciendo en este hemisferio, es decir, negociar tratados bilaterales
con ciertos países en el mundo», agregó.
Comercio debe ser equitativo
El comercio a escala internacional sólo es posible si es justo,
equitativo y propicia el desarrollo respetando las diferencias y
asimetrías entre las naciones, consideró el analista en comercio
exterior y ex asesor de Asuntos para América Latina del ex presidente
estadounidense Bill Clinton, Steven Donehoo.
«Abrir el comercio de una manera controlada para que exista
más trabajo, para que los mercados se ajusten a las realidades
nacionales de cada país y para darle a las naciones en desarrollo
mayores oportunidades, debe ser el paso adelante», dijo Donehoo.
En el caso de los Tratados de Libre Comercio (TLC) que está
promoviendo Estados Unidos, el experto consideró que la política
económica de Washington debería concentrarse en cómo usar el mercado y
en cómo usar ese estilo de capital de inversión, para fortalecer de
forma efectiva a las economías en juego «y darle al pueblo un resultado
económico de ese trabajo».
El experto dijo no oponerse al libre comercio, siempre y cuando se fortalezcan primero los bloques regionales.
«Yo espero que todos los países del hemisferio lleguen a
agrupar sus economías, para que podamos competir como región con otras
zonas del mundo, como Europa, China e India», dijo.
«Los países pequeños, si no se unen en bloques económicos de
comercio, no van a poder competir con las otras regiones del mundo y
entonces nunca habrá condiciones de justicia y equidad en el comercio»,
agregó Donehoo.
En cuanto al tema de los subsidios agrícolas, destacó que,
aunque la agricultura sólo represente 10% del comercio mundial, este
punto es la clave para avanzar hacia acuerdos en otras áreas.
Estados Unidos no cedió ni un poco en esta materia en los TLC
bilaterales que firmó con diversas naciones y, de acuerdo con Vásquez y
Donehoo, no es probable que cambie su postura.
«Cada país busca proteger a sus agricultores y creo que muchos
países involucrados en los TLC no van a poder competir con las grandes
economías. Esa gente va a sufrir», expresó Donehoo.
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