Caracas 12 Dic. 05. Eligio Rojas. (UN).- En la computadora que normalmente usaba Juan
Carlos Sánchez, incautada por el Cicpc de la empresa Python, se encontró un
documento titulado Preguntas que como policía me hago en
relación al atentado contra el fiscal Danilo Anderson. El texto fue
consignado ante el Tribunal 34° de Control por el Ministerio Público como una
actuación complementaria que sustenta la acusación contra Rolando, Juan Bautista
y Otoniel Guevara, presuntos autores materiales del atentado contra Anderson.
Está identificado así: Actuaciones complementarias 9, n°
4282.05.
Sánchez, quien había laborado en el área administrativa del
Cicpc, era socio de Rolando Guevara en una empresa de investigaciones privadas
que fue allanada siete días después de la muerte de Anderson en su sede de Bello
Monte.
La versión del Ministerio Público dice que Sánchez murió en un
enfrentamiento con efectivos del Cicpc, pero sus familiares y hasta el propio
Juan Bautista Guevara denuncian que fue asesinado por la Disip a través de
múltiples torturas.
Recientemente, el Fiscal General lo calificó como “el
testigo más importante” del caso Anderson.
Inquietudes
¿Es este atentado la declaración de guerra de un
sector extremista?, es la primera pregunta del documento encontrado en la
computadora de Sánchez. “Parece así, porque los atentados de 1992 fueron la obra
de unos loquitos para mover la Bolsa. Dichos loquitos se encuentran como
asesores del director de la Disip y los de hace más de un año contra las
embajadas, fueron un mensaje de hasta dónde estaba dispuesto a llegar un sector.
Pero fue apenas eso, un mensaje.
Sin embargo, este último atentado, por
las características del personaje, por lo emblemático de Danilo Anderson como
fiscal, parece definitivamente el anuncio de que algo más grande puede
venir”.
¿Es un atentado de gran elaboración?
Todo parece indicar que
sí. Y la primera pista es cómo fue burlado el anillo de seguridad del fiscal
para colocar el explosivo en su camioneta.
La otra señal es que tal vez
pudo haber sido burlado también su anillo efectivo.
¿Qué indica el modus
operandi?
Que los operadores materiales tuvieron acceso al círculo más
cercano del fiscal Danilo Anderson. Que poseen escuela en materia de explosivos
y, en Venezuela, es en los cuerpos policiales y en el mundo militar donde se
aprende tal manejo. ¿Pero los autores son nacionales? ¿Son
extranjeros?
¿Quién mató a Danilo Anderson?, es la última pregunta que se lee
en el documento, aunque otras interrogantes aparezcan mezcladas con la
respuesta.
Bastó apretar un botón, el estallido de una bomba y el
asesinato del fiscal más emblemático del Ministerio Público para que el clima
del país volviera a dar un giro. Hasta este momento resulta imposible calcular
los grados de ese giro y las consecuencias del atentado contra DA. ¿A qué
sectores les interesa esa muerte? ¿A los firmantes del decreto de Pedro
Carmona?¿A los radicales del Gobierno?¿A los radicales de la
oposición?
Por ahora todas son conjeturas, más lo inmediato se puede medir
por el impacto que el lamentable hecho tendrá sobre la política de diálogo
emprendida por la administración chavista desde la Vicepresidencia de la
República.
Propósito
En su extensa respuesta el
autor del documento se formula preguntas al voleo sobre las consecuencias del
atentado. Al final da una muestra de que el texto fue elaborado la noche después
del crimen de Anderson. ¿Será cortado el diálogo? ¿Qué giro tomará?
¿Será la
excusa de algunos para decirle a otros que los culpables se encuentran en la
oposición?
¿Se volverá a decir que la oposición es terrorista? ¿Al calificar
a la oposición de terrorista se reaccionará con medidas radicales?
Como única
respuesta a las múltiples preguntas se lee: “El atentado ha sido condenado por
la mayoría nacional. No puede haber quien lo aplauda, excepto quien lo haya
ejecutado.
Pero esos o ese que lo ejecutó, ¿pensó en las
consecuencias?¿Qué tipo de señal quiso enviar? Por muchas que puedan parecer
las preguntas que hoy el país se formule, siempre serán pocas ante la gravedad
de lo ocurrido anoche”.
El documento concluye asegurando que “a nadie le
interesa el conflicto: el Gobierno está obligado a gobernar; a la oposición,
obligada a recomponer sus fuerzas; y a los empresarios, urgidos de producir,
crear riqueza, ganar y crecer.
Si el conflicto no le interesa a ninguno
de esos factores, entonces ¿quién o quiénes son los autores del vil asesinato de
DA? ¿Qué cabo suelto anda por ahí? Para salud de todos, que lo descubran rápido.