Hirsch obtuvo 18 votos de los 53 válidos
emitidos allí y la ex ministra de Defensa Michelle Bachelet, 12; en
tanto el acaudalado Sebastián Piñera superó a su rival, el ex alcalde
de Santiago Joaquín Lavín, con seis votos de los 15 a su favor.
Mientras el miembro del pacto Juntos Podemos Más, de corte
izquierdista, ganaba en la única mesa de Villa Las Estrellas, lugar de
votación único en el mundo, por sus características, Lavín perdía en el
colegio de la Scuola Italiana, donde sufragó en la mañana.
Los cálculos indican que Bachelet marcha a la cabeza en
varios enclaves del país, pero miembros de su equipo de campaña
aconsejaron no precipitarse ante los primeros cierres.
Hasta ahora, Hirsch, intermitente entre el tercero y cuarto
puestos en los conteos preliminares, se alzó con una única victoria,
aunque no se descarta que estos comicios signifiquen el primer paso
para que la izquierda se constituya como opción de gobierno en Chile.
Observadores aseguran que el dirigente humanista realizó una
de las mejores campañas con un programa alternativo en beneficio de
sectores desprotegidos de la sociedad.
Su agrupación política se integró en 2003 a la alianza
PODEMOS (Poder Democrático Social), la cual afilió también a diversas
formaciones progresistas extraparlamentarias, entre las que figura el
Partido Comunista.
Como resultado se constituyó el pacto Juntos Podemos Más,
cuyo éxito en las elecciones municipales del año siguiente, le permitió
obtener cuatro alcaldías y más de 90 concejales.
Hijo de inmigrantes judío-alemanes que escaparon del régimen
nazi, Hirsch estudió Ingeniería Civil en la Universidad de Chile, sin
terminar su carrera.
Respaldado por su programa político, el pretendiente a la
titularidad de La Moneda representa el ideal de muchos chilenos que no
han encontrado respuesta a sus peticiones en 15 años de Concertación en
el poder.