El peródico La Jornada (México) hizo ayer la siguiente reseña del
recibimiento a los presidentes Chávez y Castro en Buenos Aires. Es importante
destacar que en las reseñas hechas a través de la televisión de los actos
protocolares, los presidentes mas aplaudidos fueron Castro, Chávez y Da
Silva.
La población concurrió con grandes carteles y banderas. Entre los carteles se
destacaba uno de unos 50 m. que decía KIRCHNER - CHÁVEZ - FIDEL. Entre las
banderas se destacaban las banderas de Venezuela y Brasil.
Dos
hechos significativos:
- La delegación de EEUU estuvo presidida por el Subsecretario de Vivienda, un funcionario de muy baja categoría, de origen Cubano. Se supone que ese es el estado de ánimo de
Bush ante el nuevo gobierno. Si hubiera ganado Menen hubiera asistido Bush o el
Vicepresidente.
- El canciller designado fue un militante del Movimiento Peronista Montonero.
Dicen que, a diferencia de los anteriores cancilleres, no tiene relaciones con
la embajada de EEUU.
El cubano fue aclamado al llegar a Buenos Aires tras 44 años de no
visitar la ciudad
Castro, Chávez y otros 11
presidentes de AL atestiguan asunción de Kirchner
STELLA CALLONI CORRESPONSAL - LA JORNADA
Buenos Aires, 24 de mayo. Una enorme expectativa rodea la asunción de
Néstor Kirchner de la presidencia de Argentina mañana domingo, con la asistencia
de 13 mandatarios de América Latina, entre ellos el de Cuba, Fidel Castro, y el
de Venezuela, Hugo Chávez.
El presidente de la isla arribó a esta capital en las primeras horas de esta
noche, luego de 44 años de no pisar Buenos Aires, para convertirse en centro de
la atención. Casi todos los medios tienen periodistas específicamente designados
para seguir a Castro, a cuyo hotel, en un residencial barrio porteño, llegaron
cientos de manifestantes, entre ellos piqueteros (desempleados), que
corearon consignas como: "Cuba, Cuba, el pueblo te saluda".
Mientras, el presidente saliente, Eduardo Duhalde, desestimó una versión
surgida anoche en grupos anticastristas de que algunos fiscales argentinos
pedirían la detención de Castro por la situación de los derechos humanos en
Cuba.
"Los mandatarios extranjeros, cuando visitan un país, no pueden ser objeto de
ninguna convocatoria judicial", expresó, y rechazó las versiones de que molesta
a Estados Unidos la asistencia de Castro y Chávez. "Lo único que falta es que
cuando se invita a mandatarios tengamos que consultar", dijo. Lo cierto es que
Washington ha enviado a un funcionario de origen cubano, de bajo nivel, a la
toma de posesión.
Además de los piqueteros, miles de simpatizantes del líder cubano
preparaban este día movilizaciones de apoyo a Cuba, y lo mismo sucede con
seguidores de Chávez. Ambos mandatarios se reunirán aquí con intelectuales y
estudiantes.
La investidura será este 25 de mayo, aniversario de revolución de 1810 que
instaló la primera junta de gobierno. Muchos analistas hablan de "esperanza", ya
que el gabinete entrante ha sido elogiado y tiene imagen positiva. Hace apenas
unos meses pocos auguraban elecciones tranquilas y otros lamentaban la falta de
carisma de Kirchner.
También es un día muy especial para los sectores peronistas que reivindican
el 25 de mayo de 1973 con la llegada al gobierno -por elección democrática- de
Héctor Cámpora, que significó el retorno del peronismo después de años de
proscripción.
El nuevo presidente -quien fue uno de los jóvenes de la generación que
recibía a Cámpora- deberá rendir juramento no en la Casa Rosada, sino en el
Congreso, ya que debido a la Ley de Acefalía debe ser ungido por la Asamblea con
transitoriedad hasta el próximo 10 de diciembre, que era el fin del periodo
inconcluso de Fernando de la Rúa, quien renunció en diciembre de 2001 ante el
estallido social conocido como argentinazo. El 10 de diciembre Kirchner
reasumirá por un periodo presidencial de cuatro años.
En estos días el mandatario entrante demostró gran capacidad para enfrentarse
a los operativos mediáticos y económicos de las corporaciones que
hicieron su agosto durante el menemismo y que dejan una huella amarga en el
país. Asimismo mantuvo un estilo propio para el manejo de la información,
evitando filtraciones en un país donde una buena cantidad de medios
apuesta al rumor.
Por ejemplo, hubo intentos de crear dificultades entre el presidente saliente
y Kirchner, pero no fructificaron. Otros medios subrayaron que Castro fue
invitado "muy especialmente", como para marcar un supuesto izquierdismo del
nuevo gobierno y asustar a diversos sectores.
De la misma manera, la decisión de Kirchner de realizar cambios en las
cúpulas militares y policiales dio pie a todo tipo de rumores intencionados.
También Chávez fue objeto de estos manejos de prensa. Medios allegados al
menemismo hablaron de informaciones de sus pares venezolanos, en los que algunos
titulares hablaban en forma tremendista de "fuerte oposición" en Argentina a la
visita del presidente venezolano.
En medio de todos estos tejes y manejes, el director gerente del Fondo
Monetario Internacional (FMI), Hoerts Kölher, envió sorpresivamente una carta de
felicitación a Kirchner y le solicitó que mantenga el actual programa económico
y "continúe con el reciente progreso alcanzado".
Todo esto después de severas presiones del FMI, que parecían continuidad de
lo que le hicieron sufrir a Duhalde a lo largo de 2002. El vocero de ese
organismo, Thomas Dawson, había advertido el pasado 21 de mayo que se retrasaría
la segunda revisión de las metas hasta resolver "asuntos pendientes", entre los
que destacó la nueva suspensión de las ejecuciones hipotecarias dispuesta por el
Congreso.
En el tema militar, el designado jefe de gabinete, Alberto Fernández,
confirmó que habrá profundos cambios, aunque no dio mayores adelantos. Ayer el
diario Clarín había hablado de ciertas "inquietudes" entre los altos
mandos ante la supuesta intención de Kirchner de llevar a las cúpulas a
militares más jóvenes.
En el entorno de José Pampuro, el civil que asumirá en Defensa, se analiza
remover o no a las cúpulas de las tres fuerzas, en medio de las versiones de
prensa de una gran "purga" militar. Fernández, quien pidió "quitar dramatismo a
este asunto", justificó la decisión de cambios, ya que el presidente tiene la
facultad de determinar "quiénes van a ser los jefes de las fuerzas armadas que
acompañarán su gestión". Aclaró que los cambios no responderán a ninguna
cuestión "ideológica".