|
Una carrera vertiginosa ha sido la que ha tenido Venezuela dentro del Mercosur. El pasado 6 de julio era una nación observadora, 24 horas después pasó a miembro asociado y justo seis meses más tarde parece que va a asumir el compromiso pleno con el Cono Sur. Sin lugar a dudas, esas hazañas representan la envidia para el desempeño profesional de cualquier organización.
Los méritos que lo han llevado hasta allá son variados; uno de los más fuertes es la nueva política exterior que aplica el actual Gobierno, a través de su mejor arma negociadora: El petróleo. El presidente Hugo Chávez ha sabido explotar muy bien los beneficios que brinda la producción de esta materia prima en las arenas internacionales, más aún cuando el incremento de su cotización es constante y aparentemente no tiene vuelta atrás.
El Mandatario nacional confirmó su asistencia a la próxima Cumbre del Mercosur, que se celebrará el próximo viernes en Montevideo.
Se espera que en esa cita se concrete el ingreso pleno de nuestra nación al bloque, dado que contará con el respaldo del presidente argentino, Néstor Kirchner, (con quien ha firmado varios convenios económicos y le ha comprado cerca de 1 millardo de dólares en papeles argentinos), y quien asumirá, ese mismo día, la presidencia temporal del órgano institucional.
Los criterios y las voces sobre esta entrada resultan dispares. Por un lado, hay especialistas que opinan que es necesario, porque dotará al grupo de un mayor nivel de negociación internacional, mientras que otros advierten que Venezuela no está preparada para ingresar al bloque comercial debido a la poca diversificación y poca competitividad del parque industrial local.
Lo que resulta una contradicción clara es el tamaño de las economías de sus miembros formales: Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay. El primero de ellos vive de la exportación de productos agrícolas, el segundo es un gigante industrial que ha llenado el mercado de sus vecinos con sus productos, y los otros dos son muy pequeños para compararlos. En este escenario Venezuela sólo podrá competir con su gran arma: el petróleo.
Pero, no es menos cierto que la fundación de la Unión Europea y su ampliación también tuvo que sortear obstáculos similares y diferencias, incluso más profundas que esas, para llegar al nivel de integración que tiene actualmente: unión monetaria, pero contó con la disposición política y voluntad de sus miembros.
Opiniones
“El ingreso de Venezuela al Mercosur es el camino al desarrollo, a la integración, y el que no quiere venir, que se quede”, apuntó Hugo Chávez.
El Jefe de Estado explicó que los sectores que critican “empiezan a tratar de confundir: que si esto va a hacer daño al país, pero son los mismos que aplauden y defienden al Área de Libre Comercio de las Américas (Alca)”.
Un funcionario del Ministerio de Relaciones Exteriores nacional comentó que aún no se han discutido, los mecanismos de adhesión. “Deben definirse una serie de temas como los aranceles y la compatibilidad de este proceso con los avances logrados en el marco de la Comunidad Andina de Naciones”.
Recordó que el Tratado de Asunción (base legal de la creación del Mercosur) establece claramente que los nuevos ingresos se harán a través de negociaciones con los países fundadores “y eso aún no se ha hecho”, expresó.
“La llegada de Venezuela como miembro pleno instala un nuevo equilibrio de fuerzas participantes, integra una economía que vive un momento de expansión en función de sus riquezas y reservas petrolíferas y energéticas, porque también tiene gas”, explicó Enzo Girardi , economista de la Universidad Nacional de la Pampa-Argentina.
De acuerdo con sus palabras sería conveniente conocer el rol que cumplirá Venezuela en la CAN: “Teniendo en cuenta que los países andinos y el Mercosur debieron negociar casi por 10 años una asociación, pero el acuerdo se aceleró más cuando hubo una decisión política, que no siempre va de la mano con los técnicos que negocian producto por producto”, expresó.
El costo
Al ser consultado sobre el arancel externo común, que se aplica para terceros países, Girandi dijo que también es un punto de discusión, ya que ambos bloques están, cada uno por su lado, en proceso de homogeneizarlos.
Para el economista Hugo Faría, lo más importante son las personas. En este sentido, puntualizó “que al formar parte del Mercosur hay que someterse a un arancel externo común que asciende al 35%, cifra que es mayor al promedio de nuestros aranceles (20%), eso quiere decir que los productos que adquirimos del exterior nos van a costar más”.
Como ejemplo citó: “Si una persona va a comprar una nevera deberá preferir las brasileras que saldrán más barata, y si trata de traer la norteamericana o la japonesa, que probablemente será de mejor calidad, en lugar de pagar en 20% de arancel, tendrán que cancelar el 35%, por lo que, desde este punto de vista, el ingreso no es muy buen negocio”.
El catedrático recomendó al Gobierno que “lo único que debe hacer para beneficiar al ciudadano común, debe hacer es bajar los aranceles y abarata la vida a todo el mundo, pero eso no lo hace”.
Según su criterio; “el interés por ingresar al Mercosur se desprende de los intereses de los grupos económicos como toda la vida.
“Ejemplo: el carro más barato que pueden tener los venezolanos son los norteamericanos usados, pero no se pueden traer porque está prohibido. ¿ A quién favorece eso? A Ford y a General Motors que son empresas del imperio, entonces cómo es el cuento. Chávez es víctima presa de los intereses de grupos económicos ineficientes”.
Para el profesor de Economía Internacional en la Universidad de los Andes, Luis Toro, la principal diferencia con Argentina y Brasil es que estas naciones tienen más diversificadas sus economías, sobre todo en la parte agrícola, “por lo que nos convertiremos en importadores de esos productos. En el corto plazo, la disparidad será bastante grande”.
Toro aseguró que creen en la integración y en el libre comercio, pero recomendó que el ingreso se dé a través de una desgravación paulatina y no inmediatamente, porque según sus palabras, la industria nacional no soportará la competencia foránea. Además, “no podemos pertenecer a dos uniones aduaneras (Mercosur y CAN) al mismo tiempo”.
DIVERGENCIAS
“Son economías muy diferentes. Brasil es el gran coloso del grupo. Esas diferencias geográficas y de producción son las que dificultan cualquier intento de integración”, expresó Marina Lugo, analista de inversiones.
Explicó que la globalización de la economía ha redundado en polos de integración (europeo, norteamericano, asiático y árabe), con sus propios intereses, que ven a la región unificada. En otras palabras, América Latina debe unificarse para poder negociar con los grandes bloques, porque individualmente ninguno de los países son capaces de sentarse en una mesa de negociación con los grandes, con posibilidades de éxito”.
Noticia leida aproximadamente 808 veces. Contador actualizado cada 3 minutos
|