Washington, 4 de diciembre. Estados Unidos informó en mayo de 2004
al entonces ministro del Interior alemán, Otto Schily, sobre la
deportación secreta de un ciudadano alemán por la Agencia Central de
Inteligencia (CIA), informó hoy el diario The Washington Post.
Daniel Coats, quien en ese momento era embajador estadunidense en
Alemania, se reunió con Schily, ya que la situación era demasiado
delicada como para recurrir a los canales diplomáticos normales, indicó
el rotativo con base en "varias personas que supieron de la
conversación".
El Post refirió que el ciudadano alemán era Jale Masri,
quien durante una estadía en Macedonia en Navidad de 2003 fue detenido
por la policía, quedó luego en poder de la CIA y más adelante fue
trasladado a una prisión en Afganistán.
Masri estuvo cinco meses detenido y fue liberado después que se
estableció que se trató de un error por una confusión de nombres.
Coats informó en ese entonces a Schily que Masri fue detenido por
error y que su liberación era inminente. El embajador solicitó que
Berlín no hiciera pública la información sobre el incidente.
El gobierno estadunidense temía que se conociera un programa secreto
para detener sospechosos de terrorismo y transportarlos dentro de
diversos países, y que Masri y otras personas demandaran a la CIA.
Según se informó, dentro de la CIA se consideró no dar a conocer el
hecho al gobierno alemán, del entonces canciller federal Gerhard
Schroeder, y simplemente trasladar a Masri nuevamente hacia Macedonia y
liberarlo allí. "No habría habido huellas, ningún boleto de avión,
nada. Nadie le hubiera creído", declaró un ex funcionario que pidió el
anonimato.
Varios responsables, entre ellos la ex asesora de Seguridad Nacional
y actual secretaria de Estado, Condoleezza Rice, estaban en favor de
hacer público el incidente.
Entonces, en el Departamento de Estado se resolvió contactar a
Schily, quien fue un fuerte defensor del presidente George W. Bush
cuando Alemania y Estados Unidos mantuvieron diferencias sobre Irak.
De acuerdo con el Post, los abogados de Masri quieren
presentar esta semana una demanda contra la CIA en Estados Unidos. Aún
no está claro si se trata de la acusación que anunció el viernes pasado
la Unión Americana de Libertades Civiles, por deportación de un
ciudadano extranjero a una cárcel secreta.
Stphen Hadley, consejero de Seguridad Nacional estadunidense,
declaró que Washington no envía a presuntos terroristas al extranjero
para torturarlos, al precisar que Rice tratará este tema durante su
gira europea que inicia este lunes en Alemania.
Rice "tratará estos problemas de forma global", indicó Hadley, quien
fue interrogado sobre el caso de supuestos vuelos secretos de la CIA en
Europa y de los presuntos centros de detención clandestinos para
islámicos en Europa donde, según las denuncias, se aplican torturas.