 |
| Un soldado paramilitar paquistaní patrulla en la aldea de Haisori, zona donde supuestamente murió el número tres de Al Qaida |
Kuwait- Las últimas informaciones sobre la muerte de un
importante comandante egipcio de la red Al Qaida desmienten
el anuncio del presidente paquistaní, Pervez Musharraf, quien aseguró
horas antes que Hamza Rabia había perdido la vida manipulando material
explosivo.
Al ser interrogado por los periodistas sobre si las
informaciones de prensa de la muerte de Hamza Rabia el jueves poco
antes del amanecer eran verídicas, el mandatario paquistaní respondió:
"Sí, confirmado en un 200%".
"Pienso que lo mataron antes de ayer (jueves). Murió en Waziristán del Norte. Es un lugar que se llama Mirali", dijo Musharraf.
Sin
embargo, la televisión Al-Arabiya explicó tras el anuncio de Musharraf
que había recibido un llamada telefónica de un responsable de Al Qaida
desmintiendo la muerte del egipcio.
"Un responsable del grupo Al
Qaida desmintió en una entrevista telefónica con el canal Al-Arabiya
que Hamzi Rabia había muerto", anunció un presentador de la cadena, que
transmite por satélite desde Dubai.
El diario de lengua inglesa
Dawn, que citaba fuentes no identificadas, indicó el sábado que Rabia,
presentado como comandante de operaciones de la red terrorista, murió
el jueves en un ataque con misiles lanzado sobre la zona tribal
paquistaní de Waziristán del Norte.
El periódico señala que Rabia
formaba parte de los cinco militantes muertos en este ataque contra una
casa del lugar. Según Dawn, que cita testigos, "varios misiles fueron
disparados desde aviones sin piloto".
En Islamabad el ministro del Interior, Aftab Sherpao, explicó que murió accidentalmente cuando manipulaba explosivos.
"Hamza
murió en una explosión en Mirali. Cinco personas perecieron en la
explosión y hemos identificado a una de ellas como Hamza Rabia. Había
otros dos extranjeros, pero ignoramos sus identidades", declaró a la
AFP.
La zona tribal paquistaní fronteriza con Afganistán se ha
convertido en el refugio de centenares de rebeldes sospechosos de estar
vinculados a la red Al Qaida que huyeron de Afganistán tras la
intervención de la coalición dirigida por Estados Unidos a finales de
2001.
Un total de 35 islamistas locales llegaron recientemente a
un acuerdo con las autoridades paquistaníes para salir de la
clandestinidad a cambio de comprometerse a no participar en actividades
antigubernamentales ni a prestar ayuda a los militantes extranjeros
vinculados a la red Al Qaida.
Desde fines de 2003, el ejército
paquistaní ha llevado a cabo numerosas operaciones contra militantes
islamistas vinculados a Al Qaida y contra sus simpatizantes locales en
la zona tribal que bordea a Afganistán a lo largo de 500 kilómetros.
Unos 350 militantes y 250 soldados paquistaníes han muerto en operaciones militares.
Washington aún no confirma la muerte
Washington - Estados Unidos analiza los reportes de que un
alto líder de la red extremista islámica Al Qaida, Hamza Rabia, había
sido muerto, pero aún no puede confirmar su muerte, dijo este domingo
el consejero de seguridad Nacional estadounidense, Stephen Hadley.
"Hemos
visto esos reportes salidos de Pakistán", dijo Hadley a la cadena televisiva. "Obviamente estamos revisándolos", dijo.
"En este
momento no estamos en condiciones de confirmar públicamente que él está
muerto", dijo Hadley, añadiendo que "si es él, es una cosa buena para
la guerra contra el terrorismo".
De acuerdo con la prensa de
Estados Unidos, Rabia murió en un ataque con misil lanzado por un avión
espía Predator controlado por la Agencia Central de Inteligencia (CIA)
estadounidense.