Washington, 3 dic (EFE).- El FBI ha reabierto una
investigación sobre los documentos falsos que apuntaban la existencia de
material nuclear en Irak, uno de los argumentos claves utilizados por EEUU para
invadir el país, informa hoy el diario "Los Angeles Times".
Responsables estadounidenses cercanos al caso
dijeron al "Times" que los investigadores podrían tratar de determinar si
ciudadanos estadounidenses favorables a la invasión instigaron la falsificación
de los documentos.
Las mismas fuentes apuntaron que el FBI también podría
investigar si el Congreso Nacional Iraquí, presidido por Ahmad Chalabi que
colaboró estrechamente con la administración Bush antes de la guerra en Irak,
estuvo involucrado en la falsificación de las pruebas.
La reapertura de la investigación por el FBI se
produce cuando hace un mes aseguró que había concluido una de dos años sobre la
información de la existencia de materiales nucleares en Irak que se utilizó para
justificar la invasión.
Esa investigación concluyó que la falsificación de
los informes por parte de un ex espía italiano había sido una maniobra de este
para obtener dinero y no parte de un esfuerzo concertado para manipular la
política exterior estadounidense.
Los documentos despertaron el interés
de EEUU en la antesala de la guerra y llevaron a la CIA a enviar al ex
diplomático Joseph Wilson a Níger para que investigase si Irak había tratado de
adquirir materiales nucleares en el país africano. El diplomático no encontró
pruebas que sustentasen esa afirmación y los documentos fueron posteriormente
catalogados de falsos. Aun así, el presidente Bush aseguró en su discurso sobre
el Estado de la Unión, en enero de 2003, que Irak había intentado adquirir
material nuclear en Africa.
Los documentos en cuestión, recuerda el rotativo
californiano, incluyen cartas con el membrete del Gobierno de Níger y contratos
falsos en los que se mostraba la venta de uranio a Irak. El "Times" apunta que
los documentos fueron entregados a una revista italiana en 2002 y que ésta los
envió a la embajada estadounidense en Roma. Hasta ahora, el FBI se ha limitado a
investigar si algún Gobierno extranjero participó en la
falsificación.
John Rockefeller, el vicepresidente del Comité de
Inteligencia del Senado, ya había pedido tiempo atrás al FBI que determinase si
las pruebas falsas eran parte de "una campaña más amplia de engaño para
manipular a la opinión pública y la política exterior con respecto a Irak".