Bagdad, 2 dic (PL) El ataque a una base militar norteamericana en la
ciudad iraquí de Ramadi es calificada hoy de golpe sicológico rebelde
al ambiente seguro que debe rodear a las elecciones legislativas del
próximo día 15.
Grupos de la resistencia bombardearon la víspera la instalación de
las tropas estadounidenses y mantuvieron bajo su control varias calles
y avenidas en la capital de la provincia de Al Anbar.
Tras el ataque a la base, los destacamentos se desplegaron por toda
la ciudad, con lo cual hicieron notar su capacidad de maniobra.
Las fuerzas norteamericanas e iraquíes recibieron una señal sobre la
persistencia de los insurgentes de mantener inseguro a este país árabe,
pese a constantes operaciones lanzadas en su contra.
El ataque al cuartel estadounidense en Ramadi -destacan este viernes
medios de prensa- demostró la organización de los guerrilleros, quienes
se retiraron disciplinadamente sin tener bajas.
Mientras el mando norteamericano minimizaba la acción de los
insurgentes, testigos residentes en esa villa subrayaron que durante 45
minutos los atacantes dominaron varios puntos de la localidad.
La ciudad se halla a poco más de un centenar de kilómetros al oeste
de Bagdad, en un área del denominado triángulo sunita, y recientemente
fue blanco de una operación contra la insurgencia.
Con ese ataque, las tropas de ocupación y las fuerzas locales
quedaron claras de la imposibilidad de garantizar un clima seguro,
favorable para los comicios, al menos en la zona occidental.
Por su parte, fuentes de prensa cercanas a los invasores dijeron que
la rama iraquí de la red Al Qaeda asumió la autoría de los sucesos.
En otro orden se conoció que Bulgaria y Ucrania retirarán sus tropas
de la coalición internacional que opera principalmente en la región
austral iraquí, comandada por Polonia.
Según los medios, los dos Estados europeos comenzarán a mediados de
este mes a evacuar a sus efectivos, en tanto, otros integrantes del
contingente están evaluando disminuir las cifras de su personal aquí.