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Washington, 29 Nov. ABN (María Victoria Verde).- La compra por parte de Venezuela de aviones de guerra y buques patrulleros a España, concretada este lunes, molesta a Estados Unidos porque es una demostración de
independencia y de soberanía, aseguraron este martes destacados analistas en la capital estadounidense.
El director del Consejo de Asuntos Hemisféricos, Larry Birns, consideró que el mejoramiento de la capacidad defensiva de Venezuela también representa un abierto desafío a las políticas imperialistas de EEUU por
cuanto significa una toma de posición ante las constantes amenazas del Gobierno de George W. Bush.
"Está muy claro que Washington siente dos cosas y la primera es miedo a que esas armas puedan ser usadas para defender al Gobierno del presidente venezolano, Hugo Chávez, de un potencial ataque", dijo al ser entrevistado por la Agencia Bolivariana de Noticias (ABN).
"La otra cosa es que, como superpoder, EEUU es el que anuncia las
reglas, el que lleva la batuta y quiere controlar las ventas de armas en
el hemisferio", agregó.
El Gobierno venezolano ha insistido en que los equipos militares serán destinados al patrullaje fronterizo y marítimo, actividad base de la lucha contra el narcotráfico y el crimen organizado.
Pero la administración Bush no ceja en su afán de señalar al presidente Hugo Chávez como una amenaza para la región.
"Estados Unidos quiere darle otro significado a esta venta, la está usando como otra plataforma para montar ataques en contra de Chávez", advirtió Birns, quien recordó que EEUU es el mayor proveedor de armas a
Latinoamérica.
La firma estadounidense Lockheed Martin, la fabricante de armas más grande del mundo, acumuló en los últimos años el récord de las mayores ventas realizadas jamás a la región. A través de esta compañía,
Washington equipó a Chile con 10 aviones de guerra F-15.
Por cierto, Chile tiene el más alto gasto militar y de defensa per cápita de toda América Latina (90,08 dólares por habitante), según un informe de diciembre pasado del Consejo Económico para América Latina (Cepal), el Fondo Monetario Internacional y el Gobierno británico.
Entretanto, Colombia también posee un enorme arsenal provisto por Estados Unidos. Desde 1999 Washington dotó a Colombia de 35 helicópteros Black Hawk, fabricados por otro gigante estadounidense del armamento
militar, United Technologies.
"Ellos son los mayores vendedores de armas y así quieren permanecer", reiteró Birns. "Si ellos se hubiesen negado a vender armas a Chile, por ejemplo, entonces se vería que existe una política coherente. Pero se
oponen a la venta de España simplemente porque afecta sus intereses", agregó.
Para el analista, si el Presidente venezolano hubiese querido comprar las armas a Estados Unidos, la respuesta hubiese sido una rotunda negativa.
"Como sucedió en 1954 con Guatemala. Antes de que Jacobo Arbenz intentara comprar armas a otro país, le preguntó a Estados Unidos pero ellos se negaron ", dijo.
La administración de George W. Bush ha mantenido una constante hostilidad hacia el presidente Chávez, acusándolo de querer exportar la Revolución Bolivariana hacia Latinoamérica y de utilizar el petróleo venezolano para esos fines.
Lo cierto es que la Revolución Bolivariana se opone tangencialmente a los intereses hegemónicos de Estados Unidos, especialmente en el tema del libre comercio, y que ésta oposición ha sido origen de duros enfrentamientos.
"Estados Unidos ve al Gobierno de Venezuela como su enemigo y no quieren armar a su enemigo", dijo Birns.
Nuevas amenazas
El Departamento de Estado norteamericano dijo este lunes, a través de su vocero Sean McCormack, que el Gobierno de Washington estudiaría si la venta de aviones militares de España a Venezuela está dentro de las
reglas estadounidenses sobre transferencias de tecnología a terceros. Ello debido a que los aparatos llevan tecnología estadounidense.
Al respecto, el analista Mark Weisbrot, del Centro de Investigaciones Políticas y Económicas (CEPR, por sus siglas en inglés), advirtió que existe la posibilidad de que, efectivamente, aun cuando el acuerdo esté firmado, Estados Unidos pueda bloquear el envío de los equipos.
Las leyes estadounidenses en materia de licencia de tecnología militar establecen que si un país tiene un contrato de tecnología militar con ese país, es este caso España lo tiene, debe solicitar autorización para hacer efectiva la venta a un tercero.
"Ellos no quieren que Venezuela tenga ningún tipo de capacidad de defensa, lo cual no me extraña, tomando en cuenta la hostilidad expresa de la política de Bush contra Chávez y que, inclusive, (la administración Bush) apoyó los esfuerzos para sacarlo del Gobierno", dijo Weisbrot.
En su opinión, las razones de Venezuela para realizar esta compra son legítimas pues cualquier país tiene derecho a modernizar sus equipos de defensa.
"Yo creo que es importante que los países puedan decidir soberanamente si quieren modernizar o no sus equipos de defensa. Y, más importante aún, que puedan obtener estos equipos de otro país distinto a Estados Unidos. Esto forma parte de un mundo multipolar", dijo.
La venta de los equipos se suscribió este lunes en Caracas en una ceremonia a la cual asistió el ministro de Defensa de España, José Bono, quien a pesar del malestar expresado por Washington defendió la transacción y garantizó que la misma no afectará las relaciones bilaterales.
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