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Regresen las tropas a casa
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Prevén fracaso de estrategia estadounidense en Iraq
Washington, 28 (PL) La nueva
estrategia de reducción de fuerzas del Pentágono en Iraq también podría
fallar, debido a la beligerancia de la insurgencia, entre otros
factores, destaca en su edición de esta semana la revista Newsweek.
Pese al regreso a casa previsto en 2006
para un gran número de soldados, las unidades iraquíes "seguirán
dependiendo del Ejército estadounidense en el apoyo logístico y en
otras funciones", señala un artículo del semanario.
Unos 155 mil efectivos
norteamericanos están desplegados en territorio iraquí, pero el
Pentágono afirmó que este inventario será reducido en unos 10 mil luego
de las elecciones del próximo 15 de diciembre en esa nación del Golfo
Pérsico.
El entrenamiento y equipamiento de
las fuerzas locales debe completarse en enero de 2007, pero tomará
mucho más tiempo lograr que esas agrupaciones cuenten con sus propios
aseguramientos, declaró el teniente general David Petraeus, quien
dirigió la preparación de esas tropas.
"Eso significa que los convoyes
estadounidenses no dejarán de rodar a lo largo de las carreteras y
podrían ser más vulnerables ya que tendrán que ser protegidos por los
iraquíes, y no por las tropas norteamericanas", consideró Petraeus.
La mayoría de los expertos
coinciden en que la ocupación extranjera es "un generador importante de
la insurgencia", que ha mostrado una gran habilidad para adaptarse a
los cambios tácticos de las fuerzas estadounidenses.
Además de las acciones de la
resistencia, señala Newsweek, la otra gran barrera en la estrategia del
presidente George W. Bush es su falta de credibilidad en las razones
que tuvo para emprender la agresión armada, algo similar a lo ocurrido
en la guerra de Vietnam.
"Por qué después de dos años de
acusaciones que resultaron falsas -contra Bagdad-, la opinión pública
estadounidense tendría que estar junto a su presidente", preguntan los
periodistas Michael Hirsh, Scott Johnson and Kevin Peraino, autores del
artículo.
Bush justificó la invasión tras el
pretexto de que Iraq constituía una amenaza al tener un programa de
armas de exterminio masivo. Sin embargo, pese a estar el país ocupado
por fuerzas extranjeras desde marzo abril de 2003, no fueron halladas
evidencias de esos portadores.
Influyentes congresistas
republicanos exigieron este domingo explicaciones precisas a la Casa
Blanca sobre el curso de la guerra en Iraq, donde la cifra de militares
norteamericanos muertos sobrepasa los dos mil 90.
John Warner, presidente del Comité
de Servicios Armados del Senado, exigió a Bush esclarecer el desarrollo
de esa conflagración.
En similar tono habló el
republicano Richard Lugar, presidente del Comité de Relaciones
Exteriores de la Cámara alta, quien expresó que la opinión pública
nacional requiere más información sobre el curso de las operaciones
bélicas en Iraq.
Confiamos en que en breve la
administración federal nos provea más datos acerca de la situación real
en el Medio Oriente, para que el debate pueda ser bien argumentado de
cara a la ciudadanía, manifestó el legislador en un programa de
televisión.
El 15 de noviembre último el
Congreso aprobó una resolución que exige a la Casa Blanca reportes
trimestrales sobre los operativos militares y policiales en el país
árabe.