LONDRES (Reuters) - El ministerio de Defensa británico dijo que lanzó una
investigación tras unas noticias publicadas el domingo sobre intimidaciones
violentas entre los Royal Marines.
El organismo dijo que comenzó las pesquisas cuando el periódico News of the
World publicó unas fotografías de lo que dijo eran reclutas de los Marines
forzados a pelear entre ellos desnudos en una extraña ceremonia de
iniciación.
Las borrosas fotografías, tomadas de una secuencia de vídeo, muestran a
aproximadamente una decena de hombres parados desnudos en un campo.
Dos de ellos están peleando, primero con grandes trozos de goma envueltos
alrededor de sus brazos y luego con los puños.
Las fotografías, publicadas en la edición del domingo del periódico, parecen
mostrar después a un hombre vestido de azul, quien el diario dice es el Marine
de mayor rango, pateando a uno de los reclutas en la cabeza.
La última foto de la serie es la de un recluta yaciendo desnudo en el suelo.
El periódico dice que está inconsciente.
"News of the World" dijo que la ceremonia fue filmada en secreto en mayo de
este año en los cuarteles situados cerca de Plymouth por otro soldado, quien
afirmó que el abuso era generalizado entre los Marines.
El soldado explicó que los reclutas son torturados con golpes de electricidad
en sus genitales, forzados a gatear desnudos entre espinas y ordenados a saltar
desde las ventanas de los dormitorios, lo que causó que algunos se rompieran las
piernas, afirmó el periódico.
El ministerio dijo que está satisfecho de que la grabación es genuina.
"Los Royal Marines toman estas acusaciones con extrema seriedad y tienen una
política de tolerancia cero sobre intimidación y hostigamiento", declaró un
portavoz.
"Se ha lanzado una SIB (por su sigla en inglés, Comisión Especial de
Investigación). La intimidación y el hostigamiento no es algo generalizado entre
las Fuerzas Armadas. Comportamientos de ese tipo no serán tolerados y cada
esfuerzo está hecho para asegurar rigurosamente esta política", dijo.
Recientemente, han existido numerosas acusaciones de abusos dentro de las
Fuerzas Armadas británicas, sobre todo tras la muerte de cuatro jóvenes soldados
en las barracas del ejército en Deepcut, en Surrey, entre 1995 y 2002.
Un informe parlamentario sobre acoso en las Fuerzas Armadas concluyó a
primeros de este año que apenas se denuncian y que durante mucho tiempo los
servicios "habían fallado en tomar el tema seriamente"