El Cairo, 26 nov (EFE).- Los disturbios y enfrentamientos
callejeros caracterizaron la jornada electoral egipcia de hoy, en la
que los influyentes Hermanos Musulmanes denunciaron la detención de
cientos de sus seguidores y decenas de heridos.
Según el grupo islamista semiclandestino, 35 de sus simpatizantes
resultaron heridos, cinco de ellos de gravedad, en distintos
enfrentamientos registrados en las nueve provincias que celebraban
hoy la segunda vuelta de las elecciones parlamentarias.
Además, otros 860 simpatizantes del grupo han sido detenidos en
los últimos tres días, la mayoría de ellos hoy en Al Fayum y
Alejandría, dos plazas fuertes de la Hermandad, dijo a EFE uno de
sus dirigentes, Issam El Arian.
A estos hay que añadir 350 seguidores de otros grupos, lo que
suma un total de 1.210 detenidos, dijo El Arian.
El gobierno solo ha reconocido la detención de 78 personas tras
registrarse disturbios en varias provincias, sin confirmar la
existencia de heridos.
Según Mohamed Habib, "número dos" de la Hermandad, los
enfrentamientos más graves se produjeron en Kafr al Chokr, en
Qaliubiya, al norte de El Cairo, entre simpatizantes de la Hermandad
y del grupo izquierdista Tagamu.
Estos enfrentamientos se saldaron con quince personas heridas,
cinco en estado grave.
Los otros veinte se registraron en enfrentamientos entre
seguidores de varios candidatos en la provincia de Gharbiya, en el
noroeste del país.
Fuentes de la seguridad del estado reconocieron, por su parte,
que ha habido disturbios al menos en dos lugares: el barrio de
Dejela, en Alejandría, y Tanta, en Gharbiya, y aseguraron que los
detenidos son 78 personas, casi todos en estos lugares, acusados de
"instigar la violencia".
Según estas fuentes, que no se identificaron, cinco policías
resultaron heridos en Dejela al ser atacados con piedras por
simpatizantes de un candidato.
En Tanta, las fuentes de seguridad aseguran que "simpatizantes de
la corriente islamista" intentaron obstaculizar el proceso
electoral, y la policía tuvo que dispersarlos con gases
lacrimógenos.
Estas fuentes añaden que en Wadi Natrún (80 km al norte de El
Cairo) "personas que coreaban eslóganes islamistas" llegaron a
disparar al aire, supuestamente para asustar a sus adversarios, lo
que condujo al cierre de los colegios.
El Arian atribuyó casi todos los episodios de violencia a "los
matones del Partido Nacional Democrático (del presidente Mubarak) y
a la misma policía", pero afirmó que "vamos a seguir adelante,
después de haber soportado todo lo sucedido en el día de hoy con
heroísmo".
La jornada electoral arrancó ya con tensión, pues las autoridades
judiciales habían ordenado anoche la anulación del proceso electoral
en tres distritos: Qanater, 40 kilómetros al norte de El Cairo;
Atsa, en Al Fayum (100 kilómetros al oeste) y Al Manchiya, en
Alejandría, con varios colegios electorales en cada uno.
Mientras que los Hermanos Musulmanes aseguran que las detenciones
tienen como objetivo impedir su previsible victoria en las
elecciones de hoy (donde presentaban 38 candidatos de un total de
121), las fuentes oficiales las justifican con el fin de neutralizar
los intentos de instigar la violencia.
Por su parte, el Club de Jueces, independiente, instó a todos los
jueces que supervisan las votaciones que exijan interrumpir el
recuento si son testigos de irregularidades, y detalló que ya ha
recibido noticias en este sentido desde Alejandría, Behera, Tanta y
Qaliubiya.
El oficialista Consejo Egipcio de Derechos Humanos afirmó haber
recibido 40 denuncias por diversas irregularidades, que incluyeron
la prohibición de acceso a los colegios a votantes y a observadores.
Sin embargo, el portavoz del ministerio de Interior, Ibrahim
Hamad, negó en un comunicado que la policía impidiera la entrada de
votantes dentro de los colegios.
La jornada de hoy era la segunda vuelta de la segunda fase, y a
ésta debe seguir una tercera fase con otras dos vueltas. En cada
fase votan nueve provincias egipcias hasta completar los 450 escaños
del parlamento.