Mérida, 22 de noviembre (Exclusivo para Aporrea.org / Por:Juan Carlos Lenzo, Vocero Comunitario ECOS 93.9 FM.) En horas del mediodía, fue asesinado el ciudadano Pedro Sánchez, quien era el encargado del Laboratorio de Cartografía Automatizada de la Escuela de Geografía de la Universidad de los Andes (ULA).
De manera sorprendente, Sánchez fue asesinado dentro de las propias instalaciones de la Facultad de Ciencias Forestales y Ambientales, lo que evidencia la falta de vigilancia en dichas instalaciones , esto a pesar de existir un "cuerpo de vigilancia" en la propia casa de estudios superiores.
No es la primera vez que se suscitan este tipo de hechos, producto de la delincuencia desenfrenada existente en toda la ciudad, y que ahora invade los terrenos de la ULA. Numerosas denuncias se han producido con anterioridad, pero las autoridades universitarias hacen caso omiso ante estos atropellos.
Disturbios y tráfico vehicular
Durante todo el dia de hoy, se han escenificado en diferentes puntos de la ciudad, disturbios como medida de protesta por la muerte del obrero de la universidad, los mismo se han extendido a la avenida Tulio Febres Cordero, La Hechicera y la avenida Universidad. Hasta el momento de publicar la presente noticia el tráfico vehicular se encuentra congestionado en casi toda la ciudad. Así mismo se aprecia escasa circulación de unidades del transporte colectivo y taxis.
Insuficiencia para justificar la privatización
Recordemos hace algunos meses la intención por parte de las autoridades rectorales en privatizar el Servicio de Vigilancia de la ULA, y así empezar la ola privatizadora de la universidad. Dicho precedente se quiere poner en práctica en la actualidad, ya que han disminuido de forma alarmante el presupuesto asignado para dicho servicio, y por ende se merma la eficiencia del mismo, todo esto con la intención de buscar argumentos para sentenciar que solo la privatización del servicio haría eco a las demandas en el tema de seguridad que requiere nuestra universidad.
Sin embargo, ya todos sabemos el negocio redondo que manejan las autoridades rectorales encabezadas por Lester Rodríguez con este asunto de la privatización, ya que son sus propias empresas, las que ganan las licitaciones y se embolsillan los contratos. La privatización no es la solución al problema, más bien esto agravaría la situación económica de la ULA.
Mientras tanto, continua la delincuencia haciendo de las suyas, sin control, atracando y asesinando dentro de la Universidad....