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La Paz, 4 nov (PL) El panorama electoral boliviano refleja hoy aparentes
síntomas de un reagrupamiento de fuerzas de derecha para hacer frente a la
opción de victoria del Movimiento al Socialismo (MAS).
Esas señales se evidenciaron con la renuncia del ex ministro derechista
Tito Hoz de Vila a la candidatura a la prefectura del departamento
(provincia) central de Cochabamba y con las versiones de que dos partidos
tradicionales pueden retirar a sus postulantes presidenciales.
Los síntomas se verifican tras confirmarse los comicios para el 18 de
diciembre, una vez superada la crisis de tinte regionalista y derechista,
con matices desestabilizadores, que los puso en peligro.
Hoz de Vila afirmó que la dimisión se debe a que su candidatura estaba
restando fuerza a la campaña del aspirante presidencial del ex gobernante
neoliberal Jorge Quiroga, heredero político del ex dictador Hugo Banzer y
líder de Poder Democrático Social (Podemos).
En realidad el renunciante no tenía ninguna posibilidad de ganar la
prefectura de Cochabamba pues estaba relegado por los líderes de las
encuestas, Jorge Alvarado, del MAS, y Manfred Reyes Villa, de Nueva Fuerza
Republicana (NFR).
Dirigentes del MAS en Cochabamba dijeron que en realidad Hoz de Vila
dimitió para fortalecer la candidatura de Reyes Villa, en un pacto bajo
cuerda que asegura los votos de este para Quiroga en la pugna presidencial,
para la que es favorito Evo Morales, del MAS.
Un arreglo tácito de ese tipo fue asumido, según diversos análisis, por
el ex presidente socialdemócrata Jaime Paz Zamora, al forzar a su partido,
el Movimiento de la Izquierda Revolucionaria (MIR) a no participar en la
elección presidencial.
Paz Zamora se replegó a su departamento, Tarija, donde es candidato
favorito a la Prefectura, de un bloque apoyado por Podemos.
En el oriental departamento de Santa Cruz, Podemos sufrió la renuncia en
septiembre pasado por enfermedad de su candidato a prefecto, Guido Añez, y
no lo reemplazó, lo que fue interpretado como un respaldo obvio al candidato
regionalista Rubén Costas.
Por otra parte, el ex vocero del derechista Movimiento Nacionalista
Revolucionario (MNR), Luis Siles, pidió públicamente la renuncia del
candidato presidencial de la organización, Michiaki Nagatani, un hijo de
japoneses que según otras voces del MNR no logra avanzar en las encuestas.
El retiro de la postulación de Nagatani fue negado por Mirtha Quevedo,
jefa del partido del ex presidente Gonzalo Sánchez de Lozada, aunque las
versiones de un repliegue persisten en la organización.
El diputado de NFR Hans Shulz declaró a la prensa que el candidato
presidencial de la organización, Gildo Angulo, una personalidad ajena al
partido, será retirado, lo que el propio afectado consideró posible en duras
declaraciones al diario La Razón.
Aunque Nagatani y Angulo tienen escaso apoyo, los pocos votos que
captaban podrían ir, al menos teóricamente, a beneficiar a Quiroga, que
parece tener éxito en su intento de polarizar la elección con el MAS y
relegar como opción menor al empresario Samuel Doria Medina, de Unidad
Nacional.
El columnista derechista Manfredo Kempff, también seguidor del fallecido
Banzer, ha llamado reireradamente en el periódico La Razón a Quiroga y Doria
Medina a dejar de lado diferencias unirse para impedir una previsible
victoria de Evo Morales.
Fuentes de la dirección de campaña del MAS recordaron que su líder había
previsto con anticipación el reagrupamiento derechista, pues las diversas
opciones electorales de ese sector político responden al proyecto común del
avance popular e indígena.
El objetivo de ese proyecto que une a Quiroga y a Sánchez de Lozada es
reconstruir el neoliberalismo con un gobierno del primero y frustrar el
jucio contra el segundo por genocidio, indicaron las fuentes consultadas.
rgc/mrs
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