Ginebra, 1º de noviembre. Estados Unidos respondió negativamente a la
petición del Comité de Derechos Humanos de la Organización de Naciones Unidas
(ONU) que le solicitaba información sobre detenidos en Afganistán, Irak y
Guantánamo, según un documento oficial presentado en Ginebra por la embajada
estadunidense.
Dicho comité, que vigila el cumplimiento del Pacto de Derechos Civiles y
Políticos, pidió explicaciones a Estados Unidos el 27 de julio de 2004 sobre
"los problemas relacionados con la situación legal y el trato de personas
detenidas en Afganistán, Guantánamo, Irak y otros lugares de detención fuera de
Estados Unidos".
Al ser uno de los 154 Estados que han ratificado este pacto, Estados Unidos
notifica ahora, en un documento fechado el 21 de octubre de 2005, que "la
situación legal y el trato a esas personas están gobernados por las leyes de la
guerra", declinando referirse a ellos.
El documento precisa que el Pacto de Derechos Civiles y Políticos de la ONU
no tiene alcances extraterritoriales y que se aplica "únicamente dentro del
territorio de Estados Unidos", un criterio que no es compartido por el comité,
lo cual motivó su requerimiento de julio de 2004.
El secretario de Defensa estadunidense, Donald Rumsfeld, indicó que sólo los
representantes de la Cruz Roja Internacional "tienen acceso regular a los presos
y Estados Unidos no quiere extender el permiso a otras organizaciones".
En respuesta, Manfren Nowak, relator especial de la ONU para la tortura,
señaló: "Dicen que no tienen nada que esconder. Entonces ¿por qué no nos
permiten hablar con los detenidos?".
Compuesto por 18 expertos independientes, elegidos por la Asamblea General de
la ONU, el comité tiene previsto analizar el caso de Estados Unidos en julio del
año próximo, abocándose en tanto a recibir testimonios de diferentes ONG, que
están denunciando presuntas violaciones de Estados Unidos al Pacto de Derechos
Civiles y Políticos.
Al respecto, el comité tomó conocimiento en días pasados de alegaciones por
escrito de World Organization for Human Rights USA" (Organización Mundial para
los Derechos Humanos, Estados Unidos), referidas a supuestas ejecuciones
extrajudiciales, detenciones secretas e indefinidas, y torturas a detenidos bajo
custodia de Estados Unidos en Afganistán, Irak y Guantánamo.
En marzo de 2006 este comité va a realizar una nueva sesión en la sede de la
ONU en Nueva York, previendo recoger más documentación proveniente de las ONG
que dispongan participar en los debates de julio de 2006 en Ginebra, donde el
comité va a formular sus recomendaciones a Estados Unidos.
Expertos de la ONU encargados de los derechos humanos aceptaron el lunes una
invitación de Estados Unidos para visitar la prisión de Guantánamo a condición
de poder llevar a cabo entrevistas personales con los detenidos.
Ante la presión, el Departamento de Estado anunció el viernes que Estados
Unidos había invitado a tres inspectores especiales de la Comisión de Derechos
Humanos de la ONU a visitar la prisión para "demostrar que los detenidos son
tratados de manera humanitaria".
"Agradecemos las cartas de invitación del Ministerio de Defensa estadunidense
para visitar el centro de detención de la base naval de Guantánamo.
"Esta invitación es el primer resultado concreto tras cerca de cuatro años de
diálogo entre los inspectores especiales de la CDH y el gobierno estadunidense",
indicaron cinco de estos inspectores encargados de estudiar la situación de los
detenidos, en un comunicado común publicado en Ginebra, informó la corresponsal
de La Jornada, Kyra Nuñez.
Sin embargo, estos cinco expertos lamentaron "profundamente" que la
invitación sólo se dirija a tres de ellos. También se quejaron de que la visita
se "limite a una jornada y que se excluyan explícitamente las entrevistas
personales o encuentros con los detenidos".
Según ellos, la prohibición de tales entrevistas "comprometería el objetivo
de un examen justo".
Los tres expertos prevén viajar a Guantánamo el próximo 6 de diciembre "a
condición de tener acceso a todos los detenidos y la posibilidad de llevar a
cabo entrevistas con ellos", señala el comunicado. Los invitados son Nowak, Asma
Jahangir, encargado de los temaas de libertad religiosa y Leila Zerrougui, quien
analiza acusaciones de detenciones arbitrarias.
El vocero del Pentágono, Mark Ballesteros, dijo, sin embargo, que los
invitados no podrán hablar con los prisioneros porque ese papel corresponde
exclusivamente a la Cruz Roja.
El secretario general de Naciones Unidas, Kofi Annan, había pedido en junio a
Washington que abriera a estos expertos de la ONU la prisión de Guantánamo,
donde centenares de prisioneros están detenidos sin juicio, la mayoría desde la
intervención de Estados Unidos en Afganistán en 2001.
El secretario estadunidense de Defensa, Donald Rumsfeld, acusó este martes a
los huelguistas de hambre en la prisión de Guantánamo de querer llamar la
atención de los medios de comunicación.
"Supongo que lo que intentan es llamar la atención de la prensa,
evidentemente. Y lo lograron", dijo Rumsfeld, interrogado sobre el tema durante
una conferencia de prensa.
Sigue movimiento de ayuno
Un movimiento escalonado de huelguistas de hambre es seguido desde agosto por
alrededor de 200 detenidos para protestar contra sus condiciones de detención.
Según el Pentágono, unos 20 detenidos están actualmente en huelga de hambre y
gran parte de ellos son alimentados a la fuerza con la ayuda de tubos y por vía
intravenosa.
Según la edición del martes del diario The Washington Post, un
detenido originario de Bahrein intentó suicidarse durante una visita de su
abogado el 15 de octubre.
Según Amnistía Internacional, Dossari ha sufrido frecuentes golpizas,
torturas y largos periodos de confinamiento en solitario. Como muchos de los
presos de Guantánamo, no se han presentado cargos en su contra y permanece
detenido por tiempo indefinido.
Dossari, detenido desde finales de 2001 en Pakistán y acusado de pertenecer a
la red Al Qaeda, se hizo un corte en un brazo y se colgó del techo en un permiso
para ir al baño durante una reunión con su abogado el 15 de octubre, informó el
Post.
En Guantánamo ha habido 36 intentos de suicidio, según un vocero de la
prisión citado por el diario, pero este fue el primero presenciado por un
testigo externo.
Alrededor de 500 prisioneros de diferentes nacionalidades siguen encarcelados
en Guantánamo. En su mayoría, fueron capturados durante la guerra contra el
régimen talibán en Afganistán a finales de 2001.