En la ciudad de Roma, Italia, entre el 31 de octubre y el 1º de noviembre tendrá lugar el Primer Foro Internacional: "Cuba y América Latina: una alternativa posible"
El evento es impulsado por dos organizaciones italianas progresistas y solidarias con la causa de los pueblos: la revista "Nuestra América" y el "Comitato 28 Giugno-Difendiamo Cuba".
Tal como dice la declaración del Foro: "En este momento de inicio del siglo XXI, el corazón progresista del mundo está puesto en América Latina. El continente que ha experimentado tan duramente la devastación del neoliberalismo así como también de las dictaduras militares, hoy está dando nuevamente confianza, esperanza y experiencia a las fuerzas progresistas de todo el mundo, incluida Europa donde, en los siglos pasados, nacieron las ideas y las primeras experiencias tendientes a un cambio político y social profundo".
El sentido del evento es renovar la solidaridad de los pueblos de Europa con los de Latinoamérica, y más aún: levantar las experiencias antiimperialistas hoy desarrolladas en nuestro continente por Cuba y Venezuela como una bandera de lucha y esperanza.
Estas dos revoluciones, con sus estilos y tiempos propios son, hoy por hoy, vanguardias en la lucha contra el imperialismo y en la construcción de alternativas de justicia social para todos los pueblos del mundo. De ahí la importancia de conocerlas, apoyarlas y difundirlas por todo el mundo.
RESOLUCIÓN DEL PRIMER FORO
"CUBA-AMERICA LATINA. LA ALTERNATIVA POSIBLE"
En este momento de inicio del siglo XXI, el corazón progresista del mundo está puesto en América Latina.
El continente que ha experimentado tan duramente la devastación del neoliberalismo así como también de las dictaduras militares, hoy está dando nuevamente confianza, esperanza y experiencia a las fuerzas progresistas de todo el mundo, incluida Europa donde, en los siglos pasados, nacieron las ideas y las primeras experiencias tendientes a un cambio político y social profundo.
Movimientos indígenas y gobiernos revolucionarios, movimientos sociales y gobiernos progresistas, están construyendo una perspectiva importante para América Latina.
Estamos construyendo una integración económica, social y política positiva dando vida al ALBA como alternativa real al intercambio desigual y a la hegemonía de Estados Unidos representada en el ALCA.
Estamos defendiendo la soberanía de cada país que se ha liberado o que está liberándose de la tiranía secular del Consenso de Washington.
Estamos experimentando Telesur como televisión dirigida a dar nuevamente dignidad, identidad y lenguajes comunes e independencia a nuestros pueblos como alternativa al monopolio de Estados Unidos en relación a la comunicación masiva.
Por ello pedimos al gobierno estadounidense el cese inmediato del bloqueo contra Cuba, las amenazas contra Venezuela, la injerencia contra Uruguay, Colombia, Brasil, Argentina, Nicaragua, Bolivia y Ecuador.
Estamos construyendo la posibilidad de un desarrollo fundado sobre el bienestar de nuestros pueblos y no sobre los parámetros de crecimiento impuestos por el dictado del FMI y del Banco Mundial.
Estamos ampliando la democracia incluyendo en las discusiones y en la vida política a los sectores populares por siempre excluidos de la representación y de los derechos sociales fundamentales.
Hoy queremos contribuir en América Latina a la evolución de la ciudadanía en contraposición con el carácter regresivo demostrado por el capitalismo. En tal sentido hemos comenzado a hablar de Derechos de la Humanidad. Este pasaje representa una evolución respecto a la vieja concepción eurocentrista de los Derechos Humanos individuales.
Si en nombre de la democracia y de los derechos humanos se hacen las guerras, se ocupa y bombardean países soberanos, se hacen prisioneros sin pruebas y se tortura, se planifican atentados y golpes de estado, significa entonces que la concepción común de los derechos humanos no sólo es instrumental sino que es ya inadecuada para un mundo donde los pueblos –y no sólo las viejas potencias coloniales– se convierten en los protagonistas de los Derechos de la Humanidad.
Por ello pedimos el desmantelamiento de las bases militares de Estados Unidos en el Ecuador, en Paraguay, en Colombia, en la región amazónica. Pedimos la anulación del Plan Colombia y del Plan Patriota. Pedimos el fin del terrorismo de estado de Estados Unidos contra Cuba, Venezuela, contra los pueblos colombiano, boliviano, ecuatoriano. Pedimos la liberación de los cinco patriotas cubanos prisioneros en Estados Unidos y la extradición del terrorista Posada Carriles hacia Venezuela. Pedimos, en definitiva, el respeto de la soberanía y de la independencia de cada país individual que intenta construir su proyecto a través de la autodeterminación de su pueblo y no con la injerencia y las agresiones externas.
Nos hemos reunidos en Roma en el Primer Foro Internacional "Cuba-América Latina: la alternativa posible" para discutir y confrontar las experiencias en curso en América Latina con las europeas. El eurocentrimo impidió por demasiados años una confrontación leal entre las fuerzas progresistas europeas y latinoamericanas. Todo ello ha llevado muchas veces a incomprensiones, equívocos e incluso injerencias que se revelaron erróneas. Hoy es tiempo de dar vuelta la página en estas relaciones. Si el corazón progresista del mundo se posa en Latinoamérica, es tiempo que las fuerzas progresistas europeas empiecen a ver con más respeto lo que sucede en el resto del mundo.
Roma, 1º de noviembre de 2005
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