El fracaso para conseguir que el mundo done el dinero para ayudar a salvar a cientos de miles de sobrevivientes del terremoto que afectó Pakistán generó desconcierto y enojo entre los funcionarios de asistencia que se encuentran en el lugar.
"Todavía creemos que a la comunidad internacional le falta comprender plenamente la catástrofe que amenaza con ser duradera," dijo el coordinador jefe de ayuda humanitaria de la ONU, Rashid Khalikov.
"Estamos hablando de vida," afirmó Khalikov un día después de que los países que participaron de una conferencia de la ONU prometieron ayuda por 580 millones de dólares, pero sólo 15,8 millones para asistencia ante la emergencia.
Faltan sólo semanas para el duro invierno himalayo y un número incontable de personas continúa viviendo entre los escombros.
"Puede sonar extraño que todavía estemos hablando de salvar vidas dos semanas después del desastre, cuando los operativos de búsqueda y rescate han finalizado en gran parte," agregó Khalikov desde la destruida ciudad de Muzaffarabad, capital de la Cachemira pakistaní.
"Pero las comunidades que viven en las áreas afectadas se han vuelto tan vulnerables que es absolutamente importante para nosotros llegar a ellas con ayuda," dijo Khalikov. "Y permaneceremos con esta modalidad de salvar vidas, me temo, durante los próximos seis meses," añadió.
Los rescatistas temen que durante el invierno puedan morir tantas personas de hambre y frío como las que fallecieron en el sismo del 8 de octubre, que provocó la muerte de al menos 54.000 personas en Pakistán y 1.300 en la Cachemira india.
El invierno comienza dentro de cuatro semanas. En ese momento, será necesario haberle brindado refugio y reservas de alimentos a alrededor de 3,0 millones de afectados por el terremoto para que sobrevivan hasta la primavera.
Se trata de una operación de rescate que los expertos consideran más dificultosa que la que siguió al tsunami del año pasado en el océano Indico, una catástrofe que provocó un torrente de ayuda.
"FRUSTRANTE, DECEPCIONANTE"
Sin embargo, la mayor parte del dinero prometido en la conferencia de la ONU que tuvo lugar el miércoles en Ginebra deberá destinarse a la reconstrucción de los pueblos derrumbados de la Cachemira pakistaní y la vecina provincia de la Frontera Noroeste.
"Es un poco frustrante, a decir verdad," dijo el portavoz del Programa Mundial de Alimentos, Khaled Mansour.
"En comparación con otras crisis de similar magnitud esto es más complejo en términos de logística y la respuesta de los donantes fue definitivamente decepcionante," agregó.
Faltan meses para que comiencen las tareas de reconstrucción.
"En mi opinión, no está bien conformarse con dinero para reconstruir dentro de un año si no estamos seguros si esta gente va a estar viva dentro de un año," dijo el jefe de asistencia de la ONU, Jan Egeland, en Ginebra.
Algunas agencias de la ONU se quedaron sin dinero, dijo Egeland después de una conferencia precedida por un clamor de quejas sobre la falta de ayuda a nivel mundial.
A inicios de esta semana, Egeland escribió en el periódico Wall Street Journal: "La forma en que estamos financiando actualmente la asistencia humanitaria es todo menos rápida. El atraso cuesta vidas. Podemos y debemos hacerlo mejor."
Khalikov dijo que los funcionarios de la ONU deberán ahora acudir directamente a los gobiernos, especialmente a los países musulmanes de Orientemedio, para pedir donaciones de dinero.
"Estoy seguro de que tenemos suficiente capacidad para responder, sólo necesitamos fondos," dijo Khalikov.
El jueves China prometió donar 13,8 millones de dólares adicionales en ayuda, incluyendo dinero.
"El gobierno y el pueblo chino harán más esfuerzos para ayudar a Pakistán a sobreponerse al desastre que trajo el terremoto," dijo el portavoz del ministerio de Relaciones Exteriores Kong Quan.