Estudios, cadenas de televisión, guionistas, actores... están confusos y preocupados por obtener su parte del pastel en este nuevo canal de distribución.
Aún no hace una semana que Apple lanzó con gran fanfarria
su nuevo iPod para ver vídeo, y ya le están naciendo detractores en la
industria del entretenimiento, preocupada por cómo obtendrá beneficios
con este nuevo canal de distribución de sus productos.
El nuevo aparato, con una expléndida pantalla de 2,5 pulgadas y
capaz de almacenar (además de canciones y fotografías) 150 horas de
vídeo, viene acompañado de una puesta a punto de iTunes.
Ahora en la tienda online líder (controla más del 80% del mercado de las descargas digitales) se podrá comprar por 1,99 dólares vídeos musicales y episodios de series de televisión (de lo más descargado en los sistemas P2P últimamente), con "Perdidos" o "Mujeres desesperadas" como joyas de la corona.
En unos 20 minutos pueden descargarse un episodios o seis canciones, que luego no podrán grabarse en un CD o DVD.
De momento Disney (propietaria de la cadena ABC) se ha lanzado a la piscina con Apple en este proyecto, pero parece ser que
otras importantes cadenas como NBC o CBS no han querido entrar por
considerar muy bajo el precio impuesto por la compañía de Steve Jobs. Tampoco tienen claro cómo rentabilizar en términos publicitarios este nuevo sistema.
Lo cierto es que hay mucha confusión en Hollywood. A lo largo de los últimos días asociaciones y sindicatos de guionistas, actores, directores... han mostrado su preocupación
por cómo obtendrán la parte del pastel que les corresponde. Algo que en
otros canales de exhibición ya está perfectamente regulado.
En la industria discográfica, que fue la primera en ver su negocio
patas arriba por la irrupción de las descargas de archivos digitales,
existen numerosas tiendas online legales desde hace años. En cambio,
aunque las redes de intercambio de archivos P2P rebosan de películas,
series y vídeos musicales, apenas hay lugares legales para comprar y descargar estos materiales.
De ahí la importancia de la iniciativa de Apple, que puede dar alas a un nuevo mercado.
El mismo Jobs, que en el pasado se mostró contrario a mostrar películas
y vídeos en dispositivos portátiles, ahora reconoce que este nuevo iPod es sólo el germen de lo que será una nueva forma de disfrutar del contenido audiovisual.
No obstante, incluso con la industria discográfica iTunes está
levantando resquemores. Jobs reconoció el mes pasado que algunas
grandes discográficas le estaban presionando
para incrementar el precio de las descargas de música. Algo que ha
descartado por estar "compitiendo con la piratería" con el única arma
de "ofrecer a la gente un precio justo".