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Denuncia: Corrupción en el Instituto Autónomo Ferrocarriles del Estado (IAFE)
Por: Héctor Carmona
Fecha de publicación: 17/10/05
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En efecto, la rehabilitación de los tramos Puerto Cabello-Barquisimeto, Yaritagua-Acarigua, visto lo que hasta ahora he investigado, no pereciera ser el desarrollo de una obra estratégica para el país, sino una forma expedita y desvergonzada que algunos altos funcionarios de esa institución han inventado para hacerse millonarios en muy poco tiempo.

La obra, prometida por el Presidente de la República para noviembre del próximo año, tiene ya un retraso de 11 meses. Tal vez se entregue en noviembre, pero del 2007, si acaso. Según las proyecciones y el cronograma de trabajo, a estas alturas del tiempo debería haberse desarrollado el 50,4% y la realidad es que apenas se tiene un 10,1% ejecutado. Al retraso ya existente es menester sumarle el retardo que traerá como consecuencia la adquisición de balasto, rieles y fijaciones, que son, en palabras cristianas (periodismo didáctico) la piedra (balasto) que va a sustentar los hierros (rieles) y por donde rodarán los trenes. Los rieles se unen entre sí a través de una soldadura aluminotérmica que debe ser traída desde el extranjero. Hay unas piezas llamadas fijaciones, una especie de gancho que fija el riel al durmiente (línea de concreto, también llamada traviesa).

Esas fijaciones, a su vez, necesitan un perno (tornillo) con una medida determinada, que no sobresalga impidiendo el paso del tren, pero que tampoco sea menor a la medida exacta, porque haría inseguro su paso por los rieles. Pues bien, estimados lectores, al retraso de once meses que ya tiene la obra, súmele el tiempo que significará el hecho de que los pernos que trajeron desde España (2 millones 700 mil unidades) no tienen la medida exacta (a veces sobrepasa 3 centímetros y otras veces no alcanza la medida requerida) y si esto fuera poco, calcule el retardo que implica el hecho de que, hasta ahora, ni siquiera se han comenzado a fabricar los rieles ni se ha iniciado el proceso para importar las soldaduras aluminotérmicas.

¿Sabe esto el Presidente Hugo Chávez? Yo lo escucho hablar del plan ferroviario en sus múltiples alocuciones públicas, lo veo asegurar fechas de inauguración y me conmueve terriblemente ver a un hombre desplegando un gran esfuerzo en ese sentido, sin darse cuenta que en algunos predios de sus jardines hay unos chivos insaciables. Difícil no percatarse de la complicidad del Ministro de Infraestructura en el desastre ferroviario nacional. Basta revisar las relaciones que tenía Fondur, en tiempos de Ramón Carrizales, con una empresa propiedad de Angel García Ontiveros, hoy presidente del IAFE... Corrupción.

Hemos estudiado con detenimiento un expediente que nos llegó hace 15 días sobre los trabajos que ejecuta el IAFE en el Centroccidente del país, concretamente los tramos Puerto Cabello-Barquisimeto, Yaritagua-Acarigua. Leído ese material, observo que existen fuertes indicios para sospechar sobreprecios por el orden de los 7 millones de dólares en la compra de las fijaciones antes mencionadas. Por razones que debería explicar el presidente del IAFE, Ing. Angel García Ontiveros, se decidió comprar el juego de fijaciones por 24,72 dólares a Plásticos Mondragón, S.A, consorcio español que cotizó las piezas marca J2. Con estas mismas especificaciones, una empresa de nombre Redalsa, SA, también española, cotizó cada pieza a 13,78 dólares, es decir, se pagó cada fijación casi once dólares más cara. Se advierte a los lectores que la compra fue de 561.497 conjuntos de fijaciones. Saquen las cuentas.

¿Qué pasó aquí? ¿Cómo es que entre una empresa española y otra, hay tal diferencia en los precios de las fijaciones? Ambas cotizaron el mismo tipo de fijaciones (J2) ambas con precios que incluían la puesta del producto en puerto venezolano. Tengo en mis manos la certificación de ISO 9001:2000, válida hasta el 2007 de la empresa Redalsa, SA, es decir, la empresa que desechó García Ontiveros no es ninguna firma comercial pirata. ¿Por qué fue descalificada si su oferta es más económica casi once dólares por cada pieza? Tal vez la respuesta la podemos conseguir en una solicitud de pago a cuenta (valuación 1) a favor de Plástico Mondragón, por el monto superior a los 171 millones de bolívares. Resulta que esta solicitud de pago a cuenta llega a la ingeniera Sarit Viana, inspectora de la obra, ya firmada por el Ing. Rafael Bermúdez, jefe de División de Ejecución, y por el Ing. Rubén Grillet, gerente de Construcción del IAFE. Alguna extraña energía bolivariana (léase bolivarera) habría hecho que estos dos últimos funcionarios firmaran antes de quien debería certificar, previo a proceder al pago, que, en efecto, la obra se había realizado. ¿Por qué se paga tan rápido por un suministro de fijaciones con pernos de medidas imprecisas, que es necesario devolver a España y que ocasionarán, por lo menos, dos meses más de retrasos a la obra?... Inspección.

Otra pregunta que debería responder el Presidente del IAFE, es por qué se pagan 217.632.408,16 millones de bolívares a César Manuel Cabrera Ingeniería Técnica, por la “inspección técnica y administrativa para la fabricación, suministro, transporte, descarga y apilamiento de durmientes Dywidad en el subtramo La Encrucijada- San Diego y rehabilitación del tramo Puerto Cabello-Barquisimeto y Yaritagua-Acarigua”?. Deben saber los lectores que ya el IAFE está pagando 13 millardos de bolívares a la Gerencia Técnica e Inspección Ferreoccidente, una instancia compuesta por las empresas Otepi Consultores, RGR Ingenieros y una empresa propiedad del Estado Español, de nombre Ineco. Esta Gerencia Técnica debe, por el monto ya indicado, inspeccionar la obra hasta el final. Es abominable el desparpajo del presidente del IAFE, García Ontiveros, cuando, de puño y letra firma una carta dirigida al Ing. César Cabrera donde expresa: “me dirijo a Ud. con el fin de solicitarle presentar su oferta e iniciar sus actividades mientras se libra el proceso administrativo”. En otras palabras, García Ontiveros le dice: dame tu oferta y, sin importar el monto, sin averiguar si alguien lo puede hacer más barato, empieza a trabajar mientras te busco los reales para pagar. Y si acaso no hubiesen ya suspicacias en torno a esta decisión, en la solicitud de pago a cuenta a favor de César Manuel Cabrera Ingeniería Civil, se repite la extraña práctica que violenta y altera los procedimientos administrativos, donde un jefe de División de Ejecución (Ing. Rafael Bermúdez, C.I 4.722.037) y un gerente de Construcción (Ing. Rubén Grillet, C.I 6.979.733) firman antes que la ingeniera Sarit Viana, quien debe, antes que cualquiera, certificar que los trabajos están hechos a entera satisfacción del IAFE. Este caso es mucho más irregular que el anterior por cuanto se anexa, en la solicitud de pago a cuenta, un acta de inicio donde la ingeniera Sarit Viana, entre otros funcionarios del IAFE, reunidos en Caracas, el 30 de marzo del 2005, firman un documento dejando constancia del inicio del contrato a favor de César Manuel Cabrera Ingeniería Civil.

Pues bien, amigos lectores, tengo un documento (memo CGRSFCO-B-11/005, de fecha 14 de septiembre de 2005) donde la ingeniera Sarit Viana le escribe al Ing. Rubén Grillet, gerente de Construcción, que no puede avalar tal solicitud de pago a cuenta porque ella ingresó al IAFE el 1 de abril. Saquen ustedes sus conclusiones. Demás está señalar que la ingeniera Sarit Viana está entre la larga lista de despedidos (casi 100 en total) que ya tiene en su haber el Presidente del IAFE... No hay más espacio. Lamentablemente no puedo escribir más ampliamente sobre la adquisición de balasto de mala calidad, sobre la paralización del suministro de este material. (Se ha recibido apenas 14 mil metros cúbicos de los 600 mil que se requiere) Tampoco hay espacio para ampliar información relacionada con la asignación y extraño retiro de cartas de intención por cifras milmillonarias, ni para desglosar detalles sobre la asignación de un contrato por monto superior a los 78 millones de dólares para la compra de balasto, rieles y durmientes a una empresa presuntamente encargada de vender perfumería y artículos de quincallería. Hay muchas cosas qué contar y yo lo haré sin cortapisas de ninguna especie. 

No tengo más espacio para escribir sobre el IAFE, pero, como expresaba mi recordado Julio Pérez Rojas, volveremos sobre el tema.

tintalibre2005@yahoo.com



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