|
Gran preocupación existe en la mente de miles de afiliados a la Unión Nacional de Trabajadores. Estamos próximos a cumplir tres años de constituida la Central y no existen indicios de cuándo se realizará el Congreso para debatir y aprobar los estatutos de la organización, ni tampoco se sabe en qué fecha del año 2006 se llevarán a cabo las elecciones directas, democráticas y universales para legitimar a las direcciones nacional y regionales.
Pero no sólo son los asuntos organizativos los que generan intranquilidad entre los afiliados. En lo que va corrido del año, se han presentado una serie de desafíos políticos a los cuales la UNT, como central mayoritaria y representativa de los trabajadores venezolanos, no ha dado respuesta ni orientación al casi millón de afiliados.
Por ejemplo, el poder adquisitivo de los salarios de los trabajadores sigue deteriorándose ostensiblemente; la Asamblea Nacional ha aprobado reformas a varias leyes que lamentablemente terminan incidiendo negativamente sobre la clase trabajadora; el gobierno toma decisiones macro-económicas que afectan no sólo el bolsillo de los asalariados si no también el patrimonio nacional; la conflictividad con los empresarios antes que atenuarse, se tensiona gravemente debido a la voracidad capitalista. La participación de los trabajadores en la cogestión de las empresas del Estado atraviesa un momento crítico por los fuertes roces existentes, debido a la férrea resistencia que opone la nueva tecno-burocracia a la participación directa y protagónica de los trabajadores en la toma de decisiones. El proceso revolucionario vive un momento especial dado que los vicios heredados del pasado, como la burocracia y la corrupción amenazan y corroen las conquistas obtenidas por la población y siembra justas dudas entre la población sobre el destino del país.
Podríamos seguir enumerando los asuntos urgentes y complejos que tienen por resolver los trabajadores venezolanos, pero en todos los casos la conclusión seguiría siendo la misma: la UNT no logra dar respuesta coherente y sistemática a los problemas políticos que atraviesa la nación, como tampoco a los reclamos que requieren urgente solución para satisfacer las necesidades de los trabajadores organizados y no organizados sindicalmente.
La burocracia y la dependencia política, obstáculo en la UNT
En términos generales podríamos decir que la UNT atraviesa una situación crítica, caracterizada por la ruptura del equipo nacional de coordinación, la ausencia de políticas y orientaciones, que respondan a las expectativas de los trabajadores y el estancamiento de su desarrollo organizacional, el cual se hace más evidente en el plano nacional que en el regional.
Lo tremendamente preocupante de esta situación de estancamiento, es que ella no se da en tiempos de calma o de retroceso de las luchas de los trabajadores. Todo lo contrario; esta crisis se da justo en momentos de gran ebullición, de grandes transformaciones políticas, sindicales, sociales y de revolución, durante los cuales estamos obligados a responder de manera efectiva y eficiente a las expectativas de la población con miras a consolidar a la UNT como un instrumento de lucha y guía política para la acción consciente y revolucionaria de la clase trabajadora en su lucha por la emancipación definitiva frente al capitalismo dominante.
Es una exigencia entonces para quienes cumplimos un papel activo en el proceso de construcción y consolidación de la UNT, encontrar la explicación a la problemática que hoy vive la UNT y abordar la discusión franca y fraterna que nos permita encontrar los correctivos para superar el estancamiento de la Central.
Sin duda, la crisis es de origen multi-causal; pero es preciso señalar aquél o aquellos motivos fundamentales que tienen mayor incidencia en la situación que vive la UNT.
Para aportar al debate, quienes nos identificamos como parte del sector clasista, democrático y revolucionario, consideramos que los dos problemas determinantes que inciden para que la Central se encuentre en el estado actual, son el papel de la burocracia sindical y la dependencia política y organizativa.
De todos es sabido que la burocracia sindical, no es un fenómeno nuevo. Es más, debemos reafirmar que la UNT es fruto precisamente de una revolución en las filas de los trabajadores que cuestionó hasta los cimientos a la vieja burocracia de la CTV. De todas formas esa batalla no llegó hasta su capítulo final, lo que ha permitido que viejos dirigentes sindicales burocráticos se reciclen, favorecidos por los propios empresarios que requieren fieles servidores, por funcionarios de las instituciones gubernamentales y el padrinazgo político que les brindan desde las altas esferas gubernamentales.
Esta es una realidad insoslayable, a la cual hay que hacer frente, porque justamente, en la Central hay dos trincheras bien definidas: una democrática y revolucionaria y otra burocrática y oportunista. El ala burocrática está capitaneada por Franklyn Rondón, Francisco Torrealba, Ramón Machuca y otra serie de seudo dirigentes, que no han tenido ni una sola iniciativa para fortalecer la central, colocándose como un obstáculo insalvable para el desarrollo de la UNT.
Desde sus posiciones en los sindicatos del sector público y privado se han aprovechado para secuestrar la democracia en las organizaciones sindicales y para extorsionar a los trabajadores, haciéndoles descuentos indebidos para engrosar sus cuentas bancarias.
Gozan de privilegios en el sector de los empleados públicos, es financiado por grandes empresarios como el consorcio Amazonía (Sidor) que sostiene política, económica y sindicalmente a Ramón Machuca y a una serie de viejos dirigentes, provenientes de Ad y Copei, que ahora posan par la prensa cual grandes figuras, pero que más bien parecen las fotos apolilladas y de ingrata recordación para los trabajadores.
Definitivamente no es un asunto personal contra tal o cual dirigente. Se trata de una caracterización político-social, sobre personajes de la vida sindical que inciden negativamente en la Central y cuyo propósito exclusivo es contar con un “aparato” que les permita seguir usurpando el papel protagónico que deben cumplir los trabajadores y a la luz de esa ubicación lucrar de la negociación de los intereses y derechos de los trabajadores.
Pero el peligro de la burocracia sindical no sólo lo tenemos en la trinchera de enfrente. Los tentáculos de esa corriente burocrática alcanzan a rozar también a sectores que fueron fundamentales para la construcción de la UNT como es la Fuerza Bolivariana de los Trabajadores (FBT). Aunque es un grupo muy reducido numéricamente, pero con importancia política por cuanto hace parte del equipo histórico de dirección de la FBT, existe un núcleo de dirigentes que se amoldaron a sus puestos cumpliendo un papel pasivo y conservador, y su principal esfuerzo está encaminado a convertirse en eficientes gestores o funcionarios de gobierno, antes que cumplir con su papel de dirigentes sindicales independientes como lo establece el programa fundacional de la Central.
Recordando el título de la conocida película, pareciera que en el campo clasista, democrático y revolucionario conviviéramos con el peligro permanente, al tener que compartir trinchera con compañeros de viaje que se olvidaron o nunca pudieron aprender los postulados del clasismo, de la democracia sindical, de la soberanía e independencia política y la perspectiva revolucionaria y socialista. Así como el proceso revolucionario en Venezuela vive hoy una tensa confrontación contra los elementos burocráticos y corruptos que se oponen a la profundización de la revolución, esa realidad general del país, también se expresa y tiene su propio drama en las filas de la UNT.
Y no es cualquier batalla la que se libra en nuestro propio campo. Se ha llegado al límite, de que ese pequeño núcleo de dirigentes de la FBT, pero de notable influencia dadas sus relaciones con las altas esferas políticas de los partidos de gobierno, ha querido desconocer el papel y liderazgo de dirigentes sindicales de reconocida trayectoria, utilizando métodos calumniosos y descalificadores, con el sólo propósito de imponer burocráticamente sus criterios. Por fortuna el sistemático y honesto trabajo en las bases de las organizaciones sindicales, tanto en el plano nacional como regional, son razones suficientes para que mayoritariamente los trabajadores clasistas y revolucionarios identifiquen el lado de la razón y la consecuencia política en la defensa de los intereses de los trabajadores.
El otro asunto, además de la burocracia sindical, que nos interesa reseñar, es la relativa dependencia política, organizativa y financiera que tiene la UNT con las instituciones de Gobierno, que la limita tremendamente. En los momentos de aguda confrontación contra el imperialismo y la oposición golpista, aunque no dejaba de ser un problema importante, la dependencia se relativizaba dada la necesidad de cerrar filas en defensa del proceso revolucionario, de las conquistas políticas, sociales y democráticas y de un gobierno legítimamente constituido y respaldado por la mayoría de la población.
En momentos, en que la confrontación oscila hacia el propio campo de la revolución, la dependencia política, organizativa y financiera de la Central con respecto a los entes de gobierno, pasa a ser un problema mayúsculo, que es necesario enfrentar y resolver de forma absoluta, para evitar que se constituya en una pesada carga que incline a la Central a la defensa incondicional de las acciones, gestiones y políticas de gobierno, lo cual liquidaría su completa independencia política y soberanía organizativa, haciendo de la UNT la nueva versión corregida y aumentada de la CTV.
Ese peligro subyace en nuestras filas, lo cual nos obliga a hacer la reflexión de cuál debe ser el comportamiento de la Central para que recupere su plena independencia y para que los trabajadores vean en ella, la esperanza de dirección clasista y revolucionaria que tanto anhelan y requieren.
Este tema es decisivo si se tiene en cuenta que el comportamiento de funcionarios o instancias de gobierno muchas veces terminan enfrentando y desconociendo los derechos de los trabajadores, lo cual da oportunidad para que la oposición y los propios sectores burocráticos las utilicen para justificar sus comportamientos ilícitos.
Tal es el caso de la situación en Sidor o de los reclamos de los empleados públicos que deben enfrentarse a ministros, gobernadores, alcaldes, asambleas legislativas y hasta la propia Asamblea Nacional. Es preciso tener independencia política y organizativa frente a estos acontecimientos, así se corra el riesgo de vernos involucrados en conflictos con el gobierno. Nuestros principios indican que por encima de cualquier consideración priman los intereses de los trabajadores.
Siendo respetuosos de los sentimientos, nivel de conciencia y apego que la inmensa mayoría de los afiliados a la UNT tiene hacia el Presidente Chávez, es preciso comenzar a dibujar las políticas y comportamientos que aseguren nuestra plena independencia política y organizativa.
Que el sector Clasista y democrático se ponga al frente
Aunque el panorama es crítico, hay que resaltar que la mayoría aplastante de la UNT, preserva métodos democráticos y políticas clasistas y revolucionarias. Sobre este sector descansa la lucha contra la burocracia, la consolidación de las seccionales y la respuesta a las políticas patronales.
Alrededor de estos dirigentes también comienzan a surgir las iniciativas para reclamar a los coordinadores de la UNT, en particular del sector consecuente acaudillado por Chirino, Marcela, Rubén Linares y Stalin Pérez, para realizar este Plenario Nacional de Emergencia, para discutir y tomar decisiones sobre el congreso y el proceso electoral en la central.
También es muy saludable conocer que en la Escuela de Formación convocada por la UNT-FBT, los participantes acordaron por unanimidad una Declaración Política (ver documento publicado en la página web aporrea.org) en el que se intenta responder a los más importantes problemas políticos nacionales e internacionales, demostrando que existen probadas reservas clasistas y revolucionarias en nuestra central.
Confiamos que los coordinadores clasistas y revolucionarios de la Central hagan eco del clamor de la base y cumplan con su mandato, para sacar a la UNT del estancamiento en que actualmente se encuentra.
Propuesta de Orientación
El análisis que hemos esbozado arriba no tendría sentido, si no estamos en capacidad de proponer un programa político, organizativo y metodológico que permita enderezar el rumbo de la Central. Nos atrevemos a proponer los siguientes puntos políticos y de acción, para que sean tenidos en cuenta por los dirigentes regionales y nacionales de la UNT presentes en este Plenario Nacional de Emergencia.
I. Batalla frontal contra la burocracia y por democratizar las estructuras de la UNT
Los ataques alevosos y divisionistas de la burocracia sindical comandada por Rondón y Machuca, ponen en peligro la unidad de la UNT. En algunos Estados estos elementos juegan a la división y desarrollan una campaña perversa de calumnias contra los dirigentes clasistas y revolucionarios.
Incluso han realizado una supuesta “cumbre sindical” en Guayana, en acuerdo con Fetrabolívar, lo que indica hasta dónde están dispuestos a ir en esta confrontación. Ese es el primer paso para construir un nuevo engendro burocrático, respaldado por prominentes figuras de la oposición golpista que hoy salen a defender públicamente a Ramón Machuca.
Frente a la burocracia existente en la UNT debemos tener la actitud y la política que hemos tenido contra los parásitos golpistas enquistados en la CTV. La burocracia de derecha, o de “izquierda” presente en las filas de las FBT, tienen que ser combatidas con métodos democráticos, oponiendo a sus políticas oportunistas, la política revolucionaria, confrontándolos en las bases, midiéndonos en procesos electorales democráticos y transparentes, es el único camino viable para extirpar el cáncer.
Más que nunca debemos reivindicar la consulta permanente a la base para la toma de decisiones, el Impulso a las asambleas de base. Nuestro slogan debe ser: ¡¡Que las bases decidan!! Respeto incondicional a las decisiones adoptadas por las bases. Rotación en los cargos de dirección de las organizaciones sindicales.
Realizar el Congreso para discutir los estatutos y el reglamento electoral para la segunda o tercera semana de noviembre. Convocar a elecciones generales de la Central para la segunda quincena de marzo, garantizando condiciones democráticas y transparentes, para lo cual se debe tener actualizado a la brevedad posible los listados de afiliación y los criterios de participación.
II. Movilizar y organizar a los trabajadores
No puede existir obstáculo alguno par impulsar la lucha y la movilización de los trabajaros en defensa de sus derechos. Hay que confrontar la voracidad capitalista y también los nichos burocráticos y corruptos existentes a nivel del gobierno, que se convierten en un serio obstáculo para que el proceso revolucionario avance y se resuelvan positivamente los reclamos de los trabajadores.
Unamos nuestras fuerzas con otros sectores para potenciar las luchas. Impulsemos la conformación de Frente Nacional de Lucha con todos los sectores que hoy se encuentran movilizados presentando sus reclamos, particularmente con el movimiento campesino organizado en el Frente Ezequiel Zamora, el Comité Nacional de Defensa de la Cogestión Revolucionaria con Control Obrero y Social, las organizaciones comunitarias que participan y defienden la democratización de los proyectos de desarrollo endógeno y las misiones sociales, con el movimiento indígena que exige respeto por la naturaleza y sus territorios y las comunidades en general que se oponen a las imposiciones burocráticas y la corrupción.
Exijamos la discusión y aprobación del Contrato Marco para los empelados públicos, discutido democráticamente con una comisión los trabajadores. Apoyemos a los trabajadores del sector eléctrico que defienden la congestión. Solidaridad urgente con los trabajadores de Sidor.
Por aumento general de sueldos y salarios para todos los trabajadores y trabajadoras de Venezuela. Escala móvil salarial para compensar la pérdida del poder adquisitivo de los salarios por efectos de la inflación o la devaluación. Contra el desempleo promovamos la lucha por trabajo genuino. Reducción de la jornada laboral sin reducción salarial para que se puedan emplear a más compatriotas. Extensión indefinida del decreto de inamovilidad laboral y que cobije a los trabajadores que devenguen hasta tres salarios mínimos.
Combate a la corrupción en todos los ámbitos del gobierno. Demos la batalla contra los Inspectores y Funcionarios del Ministerio del Trabajo que desarrollan prácticas corruptas y son aliados de los empresarios, atentando contra los derechos de los trabajadores. Fortalezcamos la participación obrera y popular en los Comités Locales de Participación, presentando nuestros planes, programas y políticas sociales alternativas.
III. Elaboremos un Plan Económico y Social Alternativo, para discutirlo con el gobierno y los empresarios
Auditar y ejercer Control Social sobre la deuda externa. Promovamos un Plebiscito Nacional para que el pueblo decida qué hacer con los multimillonarios recursos que se utilizan para el pago de una deuda externa ilegítima y fraudulenta. Entrega de utilidades bancarias del BCV para política sociales. Que el pueblo decida sobre las políticas monetarias, el tope de las reservas internacionales y cómo utilizar los excedentes en el desarrollo de programas y políticas de interés social. Desarrollo de un Plan Nacional de Obras Públicas, Construcción de Viviendas y de Centros Educativos, que dinamicen la economía y aseguren trabajo en condiciones dignas y permanente para los casi dos millones de desempleados en el país.
Luchemos por que se expida un decreto mediante el cual se asegure que el Salario Mínimo será equivalente al costo de la canasta básica e indexación salarial de acuerdo al ritmo de la inflación y la devaluación. Constituyente Nacional Petrolera. No más improvisación en materia de hidrocarburos y guerra a muerte contra la corrupción en este importante sector de la economía nacional. Que los trabajadores y el pueblo discutan en una Constituyente petrolera el Portafolio de Negocios, la política de concesiones y se reactive la cogestión, con elección democrática de los trabajadores de sus delegados en la dirección de PDVSA.
Re-estatización de empresas privatizadas como Sidor, CANTV, asegurar el monopolio del Estado sobre las empresas de servicios públicos. Rechacemos las privatizaciones. Ocupación de empresas donde los empresarios desconozcan los derechos de los trabajadores y reclamar del gobierno nacional la expropiación de las mismas para que sean administradas por los trabajadores o cogestionadas con el Estado. Apoyar el proceso de reactivación de empresas, bajo control de los trabajadores.
Impulso al Plan de Viviendas Populares del Estado, bajo control de las comunidades y organizaciones sociales de los trabajadores y el pueblo. Apoyo a las misiones y luchar para que se institucionalicen como políticas permanentes del gobierno, para atender la creciente demanda de salud, educación, trabajo y vivienda. Avancemos hacia la planificación económica, con participación directa de los trabajadores, sin capitalistas, tecnócratas, ni burócratas. Por gestión obrera, bajo un gobierno de los trabajadores.
IV. Basta de impunidad
Castigo a los responsables del golpe de estado del 11 de abril de 2002 y del paro saboteo patronal. Que los trabajadores participemos como fiscales en el juicio a Carlos Ortega y demás dirigentes golpistas de la CTV, presentando cargos contra ellos por traición a los intereses de la clase obrera y del país. Justicia en el caso de los Créditos Indexados y Cuotas Balón. Castigo a los banqueros que saquean al pueblo y facilitan la fuga de capitales.
V. Luchemos por plena soberanía. Abajo la injerencia imperialista
Repudiemos la creciente injerencia e intervención imperialista norteamericana y de sus aliados en los asuntos internos del país. Denunciar en todos los escenarios posibles el nefasto papel y el peligro que representan para la humanidad, la existencia de las potencias imperialistas y su política de dominación con las que asesinan a millones de personas en todo el mundo.
Movilicémonos para denunciar la política de agresión militar imperialista y acompañemos a los pueblos del mundo que lucha por su liberación, así como rechazar las guerras de agresión. Denunciar el papel de encubridores de las políticas imperialistas que desarrollan organismos como la ONU y la OEA.
Integración de los trabajadores a la Reserva Nacional y conformación de las Brigadas Obreras de Auto-defensa por empresa, para enfrentar las acciones de la contrarrevolución golpista o cualquier tentativa militar del imperialismo de invasión a nuestro país.
VI. Para trascender el capitalismo luchemos por el socialismo, bajo un gobierno de y para los trabajadores
El capitalismos nos conduce a la barbarie. No hay salidas intermedias. Hay que romper con el sistema capitalista-imperialista para profundizar la revolución.
La liberación de los trabajadores de la explotación capitalista y la lucha por el socialismo será obra de los propios trabajadores y sus organizaciones revolucionarias.
Por la segunda y definitiva independencia, luchemos contra el imperialismo norteamericano. Impulsemos la lucha revolucionaria de los trabajadores y pueblos de América Latina y el mundo. Impulsemos la integración latinoamericana sobre bases no capitalistas.
Luchemos por la organización política independiente y revolucionaria de los trabajadores para profundizar la revolución y avanzar hacia el socialismo, para lo cual se precisa la conformación de un gobierno de los trabajadores y el pueblo.
Corriente Sindical Revolucionaria, Clasista y Democrática de la UNT.
__________________________________________________
Noticia leida aproximadamente 585 veces. Contador actualizado cada 3 minutos
|